El Ministro de Defensa israelí Israel Katz lo ha hecho repetidamente durante la guerra y lo vuelve a hacer ahora: lanza amenazas de tono categórico contra el enemigo-en este caso Irán- aunque está claro que no es él quien decide qué hacer. Además, vaticina prematuramente resultados espectaculares, aunque a esta altura debería tener claro que lograrlos no depende solamente de la capacidad operativa de la Fuerza Aérea de Israel, que es altísima, sino también de las decisiones del Presidente Donald Trump sobre la guerra. Basta con recordar que Trump impuso el alto el fuego con Irán, aunque Israel quería continuar atacando las infraestructuras del régimen de los Ayatolas.
Tras una reunión en el Ministerio de Defensa con el Jefe del Estado Mayor Teniente General Eyal Zamir y el jefe de la Inteligencia militar General Shlomi Binder, Israel Katz declaró que las Fuerzas de Defensa de Israel "golpes devastadores en los puntos más vulnerables" de Irán. "Israel está preparado para reanudar la guerra contra Irán", declaró Katz. "Los objetivos ya están marcados y esperamos la luz verde de Estados Unidos, ante todo para completar la eliminación de la dinastía Khamenei, instigadora del plan de destrucción contra Israel".Y también para “devolver a Irán a la edad de Piedra”.
Está claro que esa revelación no suena muy bien ni aporta a la capacidad de disuasión de Israel, si el propio Ministro de Defensa confirma oficialmente que de hecho Israel no puede atacar Irán si Trump no está de acuerdo.
Que Israel tenga que tomar en cuenta también las consideraciones de Trump, por diversas razones relacionadas a la dinámica de la guerra y la relación con su administración, puede en parte ser comprensible. Pero que las advertencias de Katz a Irán vayan de la mano de la confesión que todo dependerá de la luz verde de Trump, es problemático.
“El próximo ataque será diferente y letal y provocará el colapso de los cimientos del régimen terrorista”, dijo Israel Katz. Esto, aunque ya debería haber entendido que desmoronar el régimen no es un objetivo sencillo.
Katz recalcó que Israel se encuentra en estado de máxima preparación para reanudar la campaña directa contra Irán, y que los planes operativos incluyen daños críticos a la infraestructura nacional y al liderazgo iraní. Destacó que las Fuerzas de Defensa de Israel están plenamente preparadas, tanto defensiva como ofensivamente.
Tras asegurar que el régimen iraní se encuentra en uno de los momentos más bajos de su historia, reveló que el plan en la próxima etapa de guerra será “devolver a Irán a la Edad de Piedra” destruyendo sus infraestructuras energéticas.





