La libertad de expresión debe tener un límite: no permitir que en nombre de un derecho supuestamente sagrado, se ampare a quienes dicen barbaridades cuya única interpretación posible es que pueden conducir a l a la violencia y otras abiertas violaciones de los derechos humanos.
Un ejemplo reciente lo dio la Primera Ministra de Italia Giorgia Meloni, quien expulsó días atrás al Imán Ali Kashif (Abril 2026) que operaba en Brescia tras declarar en un programa de televisión que el matrimonio con niñas de 9 años es aceptable según el Corán.
Dijo que una niña de 9 años, después de su primera regla, ya puede considerarse "adulta" y que es "correcto" casarla. El ejemplo que dio: el propio Profeta, que se casó con Aisha, de 9 años.
Aisha bin Abu Bakr, era la tercera esposa de Mahoma y se dice en la tradición islámica que su preferida. No está totalmente claro qué edad tenía cuando Mahoma la tomó como esposa, pero se cree ampliamente que era una niña de 6 años, aunque el matrimonio se habría consumado cuando tenía 9.
El Imán Kashif fue escoltado al aeropuerto de Malpensa y enviado a Pakistán tras considerarse sus declaraciones como una amenaza social.
En octubre del 2024, se expulsó de Italia al imán Zulfiqar Khan de Bolonia, también de origen pakistaní, por su "creciente fanatismo ideológico", apoyo al grupo Hamás y retórica antisemita y antioccidental. Khan, que residía en Italia desde 1995, fue señalado por extremismo.
Uno escucha a veces los sermones y declaraciones de islamistas y sigue sorprendiéndose del grado de fanatismo, por el cual es evidente que no tienen reparos en decir cosas que no pueden menos que estremecer a una persona con mentalidad medianamente sana.
Un nuevo ejemplo lo dio Mohamed Hoblos, clérigo islamista en Australia, en una conferencia que dictó. Esta es su verdad.
Esto es absolutamente inconcebible. Un predicador islamista australiano, de nombre Mohamed Hoblos, dice abiertamente en una conferencia que faltar a una oración es visto por Alá mucho peor que violar a un niño y otros pecados.
— Jana Beris (@JanaBeris1) April 28, 2026
¿Se entiende la locura, el peligro de que a un tipo… pic.twitter.com/oieEqQfRB4
“El que vende drogas, ¿ es bueno o malo? Malo. ¿Y el asesino? ¿Y el que comete adulterio? ¿Y el que viola a un niño? ¿Y el que bebe alcohol? ¿Y el que comete el mayor de los pecados capitales, ¿bueno o malo? Esta persona, una sola persona, que comete todos estos pecados a diario, pero reza, es mejor ante los ojos de Alá que quien no comete ninguno de estos pecados, pero tampoco reza”.
Y agrega:
“ Así que tú y tu hermano dicen: "Sí, soy buena persona". Amigo mío, olvida eso, porque no te servirá de nada el día del juicio. Cualquier persona que falte a una oración —una, no dos, una sola oración— sin motivo alguno, es peor que un asesino, peor que un violador, peor que un terrorista, peor que un pedófilo ante los ojos de Alá”.
Todo dicho.
A esto se enfrenta Occidente cuando no impone sus reglas democráticas a quienes se amparan en su seno y difunden ideologías dementes.





