“Hamas dio un nuevo significado al concepto de crueldad. Y lo que hallamos son pruebas claras de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio”. Así lo afirmó este martes la Dra. Cochav Elkayam-Levy, que fundó y encabeza la Comisión Civil de investigación de los crímenes del 7 de octubre, una instancia israelí independiente, al presentar el detallado informe sobre la violencia sexual de los terroristas de Hamas el 7 de octubre en el sur de Israel y la aplicada contra los secuestrados en cautiverio en la Franja de Gaza.
“Este informe y las pruebas presentadas, dan reconocimiento al sufrimiento de las víctimas y crea una nueva situación en la que nadie puede osar desmentir lo perpetrado”.
Tras una investigación independiente de dos años, la Comisión Civil llega a una conclusión clara: la violencia sexual y de género fue sistemática, generalizada e integral en los ataques del 7 de octubre y contra los rehenes cautivos.
El nuevo informe, «Terror sexual al descubierto: Las atrocidades no contadas del 7 de octubre y contra los rehenes cautivos», presenta un registro probatorio exhaustivo de estos crímenes, basado en un archivo de crímenes de guerra único, creado y protegido de forma independiente. Así lo informó la comisión.
Durante más de dos años, la Comisión ha analizado más de 10 000 fotografías y vídeos, que suman más de 1800 horas de material visual, junto con más de 430 testimonios y entrevistas con sobrevivientes, testigos, secuestrados liberados, expertos y familiares. Estos materiales fueron analizados con expertos forenses.
La investigación se basa en relatos de primera mano, documentación, visitas a los lugares de los hechos y materiales de acceso público, todos ellos sistemáticamente archivados y referenciados en el Archivo de Crímenes de Guerra del 7 de Octubre de la Comisión Civil.
El informe revela que entre las víctimas se encuentran personas de 52 nacionalidades diferentes, además de víctimas israelíes.
El primer caso que abre el informe es el testimonio del padre de Shani Louk, la jovencita secuestrada del festival Nova , que apareció en un video que circuló el 7 de octubre. Se la veía en la parte trasera de una camioneta de terroristas, prácticamente desnuda, boca abajo, ya muerta, y en el video es notorio que jóvenes que ven la camioneta escupen a su cadáver.
A continuación, reproducimos partes claves del comunicado emitido por la Comisión civil de cara a la presentación del informe.
“Dado que la Comisión comenzó a recopilar pruebas inmediatamente después de los ataques, conserva material que ya no está disponible públicamente, incluyendo grabaciones originales, comunicaciones y testimonios que posteriormente fueron eliminados o se perdieron. Al consolidar estas primeras pruebas, que se pierden con el tiempo, junto con extensos relatos de supervivientes y testigos, incluyendo testimonios filmados por la Comisión, en un único registro verificado, el informe ofrece una visión de los hechos que antes no se podía apreciar en su totalidad. El equipo de investigación de la Comisión revisó y analizó directamente este material, incluyendo grabaciones de los perpetradores, otros documentos, imágenes satelitales y comunicaciones en tiempo real de los ataques.
Las conclusiones establecen que la violencia sexual fue organizada y siguió un patrón.
Al identificar modos de operación recurrentes en diferentes lugares y fases, el informe demuestra que estos crímenes siguieron patrones identificables en lugar de constituir actos aislados, lo que permite una comprensión más profunda de cómo se llevó a cabo la violencia.
La Comisión identificó trece formas recurrentes de violencia sexual y de género en múltiples lugares. Estos crímenes incluyen violación y violación en grupo, tortura y mutilación sexual, desnudez forzada, ejecuciones vinculadas a violencia sexual, abuso sexual post mortem y agresiones sexuales perpetradas en presencia de familiares. En casos documentados, las víctimas fueron abusadas sexualmente frente a sus parientes y, en al menos un caso, se obligó a miembros de la familia a cometer actos de abuso sexual entre sí. La Comisión sostiene que ese tipo de violencia está destinada a destruir las estructuras familiares mediante la explotación de los lazos familiares”.
La violencia continuó más allá del 7 de octubre, durante el cautiverio. Los testimonios de los rehenes liberados y sus familias, así como otras pruebas, demuestran que la agresión sexual, la humillación y la tortura sexualizada persistieron durante largos períodos, en algunos casos durante muchos meses, afectando tanto a mujeres como a hombres y no solamente a jóvenes”.
A los terroristas no les bastó cometer estos crímenes atroces sino que procuraron compartir las imágenes en las redes para multiplicar el efecto humillante y atemorizar. Eso es considerado parte de la violencia.
“Un rasgo distintivo de las atrocidades del 7 de octubre fue el uso estratégico de los medios digitales y las redes sociales para perpetrar, glorificar y amplificar la violencia sexual. Los perpetradores grabaron, transmitieron en directo y difundieron imágenes y vídeos, incluyendo contenido sexualizado, convirtiendo la visibilidad misma en un arma. Enviaron imágenes y grabaciones directamente a las familias y las compartieron ampliamente en línea, con la intención de intimidar, humillar y aterrorizar.
Esta documentación digital transforma la violencia en un crimen continuado, prolongando el trauma, socavando la rehabilitación de los supervivientes y extendiendo el impacto de los ataques mucho más allá de los actos de brutalidad originales mediante su repetida difusión”.
De todo esto deriva una conclusión tajante: “Estos actos constituyen crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y actos genocidas según el Derecho internacional”. La comisión hace referencia en su informe a un término acuñado meses atrás, que en inglés es “kinocide”, que describe un acto genocida cuyo punto central es el abuso de las relaciones familiares (kin en inglés) para torturas y destruir familias a través de la violencia infligida por ejemplo a hijos frente a sus padres y viceversa.
“La magnitud, la coordinación y la reiteración de la conducta demuestran un ataque generalizado y sistemático contra la población civil, en el que la violencia sexual se utilizó deliberadamente como método de terror”, se acusa categóricamente.
Y el informe mira al futuro en el marco de la lucha contra el terrorismo. “El informe proporciona una hoja de ruta detallada, tanto probatoria como jurídica, para el enjuiciamiento y la rendición de cuentas. Describe las vías para la investigación y el enjuiciamiento de los delitos sexuales, incluyendo a los perpetradores directos y a quienes planificaron, ordenaron, amplificaron o facilitaron los delitos. Asimismo, aboga por mecanismos de enjuiciamiento especializados en violencia sexual y de género que incorporen enfoques centrados en las víctimas y con perspectiva de trauma”.
Y se dirige también al Estado y a instancias internacionales.
“El informe insta a garantizar el reconocimiento institucional formal de sus conclusiones como parte del registro histórico, para honrar a las víctimas, promover la justicia y la rendición de cuentas, y fortalecer los esfuerzos colectivos contra la negación y el borrado de la historia”.
Tras dos años de intenso trabajo , de recabar testimonios y escuchar a sobrevivientes y testigos, la comisión lanza una clara exhortación: “Ahora es el momento de actuar, de afrontar la verdad y asegurar que se escuche. No podemos prevenir futuras atrocidades si las ignoramos, negamos, cuestionamos o miramos hacia otro lado. Tampoco podemos empezar a prevenir lo que desconocemos, o lo que elegimos no comprender del todo. Documentar estos crímenes es esencial para dar voz a las víctimas y garantizar un futuro diferente para nuestros hijos”, declaró la Dra. Cochav Elkayam-Levy, fundadora de la Comisión Civil.
La Dra. Cochav Elkayam-Levy que fundó la comisión civil es experta en Derechos Humanos y Derecho internacional de la Universidad Hebrea de Jerusalem. En el 2004 recibió el Premio Israel, el máximo galardón que entrega el Estado a ciudadanos destacados en su quehacer en pro de la sociedad.





