El terrorista abrió fuego en varias localidades del centro de Israel y fue abatido tras una persecución
Este domingo a media mañana de Israel, fue perpetrado un atentado terrorista mortal que cobró la vida de Haim Kalomiti de 55 años, de la localidad de Tzur Natan, y dejó a otras 5 personas heridas: 2 en estado grave, ambos de aproximadamente 40 años, y 3 en estado moderado, una mujer de 61 años, un hombre de 31 años y un hombre de aproximadamente 30.
El terrorista, Omar Yassin, de 20 años, un árabe ciudadano de Israel de la localidad de Taybe, abrió fuego desde su coche en varios puntos. Según la Policía, su primer blanco fue la estación de nafta y un restaurante de comida rápida cerca de la entrada a Kojav Yair, donde hirió a 2 personas. De allí continuó hacia Tzur Itzhak, donde disparó contra el puesto de seguridad de la comunidad, hiriendo a un civil. Su siguiente parada fue Tzur Natan, donde abrió fuego contra el puesto de vigilancia de esa comunidad, hiriendo al coordinador de seguridad y a una mujer civil que se encontraba cerca. En una carretera a las afueras de la comunidad, el terrorista disparó contra un vehículo, matando a Kalomiti, que estaba en servicio de reserva del ejército a cargo de la seguridad del pueblo en el que vivía.
Mientras tanto, en las localidades Tzur Natan y Tzur Itzhak habían sido activadas las sirenas indicando a sus habitantes encerrarse en sus casas, dado que por un largo rato no se podía descartar una infiltración de terroristas al lugar.
Finalmente, el terrorista se dirigió hacia el asentamiento cercano Sal'it, ubicado en el lado israelí de la barrera de seguridad, abrió fuego pero decidió huir cuando el jefe de seguridad del lugar respondió con su arma.
Poco después de las 11 de la mañana, el terrorista fue ubicado en una cantera en las afueras de Taybe y fue abatido.
El paramédico del servicio de emergencia nacional Magen David Adom, Lior Zilberberg, relató parte de lo que vivió tras atender a los heridos en la primera parada del atacante: “Continué conduciendo hacia Tzur Natan, donde nos informaron de un tiroteo activo. Mientras conducía, algunos civiles me hicieron señas para que me detuviera y... Me llamaron para brindar atención médica a una persona inconsciente dentro de un vehículo. No tenía pulso ni respiraba, presentaba heridas de bala en el cuerpo y, tras la evaluación médica, nos vimos obligados a declararlo muerto”.
Si bien esta vez el terrorista era un ciudadano árabe de Israel, que no tenía necesidad de cruzar ninguna barrera para llegar a los blancos elegidos, el múltiple atentado puso nuevamente sobre la mesa la fragilidad de la seguridad en la zona aledaña a la barrera de seguridad. Las autoridades municipales locales recalcan desde hace tiempo que no se hace lo suficiente para impedir la infiltración de palestinos desde Cisjordania a Israel. Junto a los que entran con permisos de trabajo, hay una gran cantidad que lo hace ilegalmente, y el problema es cuando entre ellos hay un terrorista y no un obrero que trata de encontrar trabajo.





