El Poder de la Plegaria - Aprovechar el Día - El Extraño de España - El Beit Hamikdash

No. 365
Parashá Matot-Maase
Horario de velas: 10 de julio en Montevideo 17:31

EL PODER DE LA PLEGARIA
Por Yossy Goldman
Una persona se estaba jactando sobre lo buen ciudadano que era y qué estilo de vida refinado y disciplinado llevaba. “No fumo, no bebo, no apuesto, no engaño a mi esposa, me acuesto y levanto temprano, trabajo duro todo el día y asisto a los servicios religiosos sin falta.” Impresionante ¿verdad?. Entonces agregó, “ha sido así durante los últimos cinco años, pero ¡ya vas a ver cuando me dejen salir de este lugar!”
A pesar de que las prisiones no eran realmente parte del sistema judicial Judío, habían ocasiones en las que algunas personas tenían restringida su libertad de movimiento. Un ejemplo de esto eran las Ciudades de Refugio. Si una persona era culpable de homicidio involuntario, debía huir a una de las Ciudades de Refugio especialmente designadas a lo largo del Israel bíblico, donde se le daba un lugar seguro de la ira del pariente de la víctima que quisiera vengarse.
La Torá nos dice que el término del exilio se producía con la muerte del Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote. El Talmud cuenta de una práctica interesante que ocurría. La madre del Cohen Gadol del momento se ocupaba de llevar comida de regalo a aquellos exiliados para que no rezaran por la pronta muerte de su hijo, a la que su libertad estaba ligada.
Esto es muy extraño. Aquí tenemos a un hombre que, a pesar de no ser un asesino, tampoco es totalmente inocente de alguna negligencia. Los rabinos enseñan que D-os no permite que una desgracia caiga sobre los justos. Si esta persona causó la pérdida de una vida, podemos seguramente asumir que no es muy justa.
Enfrente a él esta el Sumo Sacerdote de Israel, noble, aristocrático y seguramente el Judío mas santo en vida. De toda la nación, él sólo tenía la tremenda responsabilidad y privilegio de entrar en el santuario interior del Templo Sagrado, el Santo de los Santos, en el día sagrado de Iom Kipur.
¿Tenemos realmente razones para temer que las plegarias de este prisionero manchado moralmente tendrán tal efecto negativo sobre el reverado y exaltado Sumo Sacerdote, al extremo que el Cohen Gadol podría morir? ¿Y su pobre madre tiene que ir y hacer difíciles viajes a ciudades distantes para aplacar a los prisioneros para que no recen mucho y que su santo hijo viva? ¿Tiene sentido esto?
Pero tal es el poder de la plegaria, la plegaria de cualquier persona, noble o común, justa o aún transgresora.
Por supuesto que no hay garantías. De otra forma, supongo, las sinagogas alrededor del mundo estarían llenas de gente todos los días. Pero creemos fervientemente en el poder de la plegaria. Y a pesar de que, idealmente, rezamos en Hebreo y con minian, el ingrediente más importante para que nuestra plegaria se cumpla es la sinceridad. “D-os quiere el corazón”, se nos enseña. El lenguaje y el lugar son secundarios a la autenticidad de nuestras plegarias. Nada puede ser más genuino que una lágrima derramada en el rezo.
Por todos los medios, aprenda el lenguaje del Sidur, el libro de rezos. Mejore su lectura en Hebreo para que pueda seguir los servicios y decir la plegaria con fluidez. Pero recuerde, lo más importante de todo es nuestra sinceridad. Que todas nuestras plegarias sean respondidas.

APROVECHAR EL DÍA
"Esta es la tierra que caerá para vosotros [por sorteo] como herencia." (Bamidbar 34:2)
El uso del verbo “caer” (tipol) para describir cómo la Tierra de Israel se vuelve nuestra nos enseña una lección importante.
El hecho de estar obligados a cumplir ciertos mandamientos únicamente dentro de la Tierra de Israel alude al hecho de que podemos cumplir los mandamientos de D-os y elevar la realidad material solamente durante nuestra vida física. No tenemos esta oportunidad ni antes ni después del tiempo en que nuestra alma está alojada en nuestro cuerpo, a pesar de que está viva desde antes de nuestro nacimiento y continúa viviendo después de nuestra muerte.
En comparación con la existencia idílica que disfruta el alma en su morada celestial antes de nacer, la difícil y conflictiva vida que debemos llevar en el mundo físico realmente puede verse como una suerte de “caída” desde una altura previa.
Sin embargo, si utilizamos todos nuestros poderes para aprovechar la oportunidad única que tenemos en este mundo, ayudamos a D-os a lograr su propósito en la Creación, cumplimos con el propósito de nuestra existencia y, también, aumentamos en gran medida nuestra capacidad de absorber las revelaciones divinas que nos esperan más allá de la vida.
Likutei Sijot, vol. 13, págs. 126-127; Tania, capítulo 37 (48b).

Números (Bamidbar) 30:2 – 36:13
La novena sección del libro Números comienza con el momento en que Moshé se dirige a las cabezas de las tribus (matot, en hebreo) para enseñarles las leyes de promesas y juramentos. Luego continúa con la narrativa histórica de los acontecimientos ocurridos durante el último año del viaje del pueblo judío por el desierto hasta que se prepara para cruzar el río Jordán hacia la Tierra de Israel.
La décima y última sección del libro Números comienza con el repaso de los viajes (masei, en hebreo) del pueblo judío desde Egipto hasta la frontera con la Tierra de Israel. Continúa con instrucciones de D-os relativas a la inminente entrada y conquista de la tierra.

EL EXTRAÑO DE ESPAÑA
Por Menachem Posner
Durante siglos después de la expulsión de los judíos españoles en 1492, comunidades de personas judías se aferraron a su fe en secreto. Mientras daban la apariencia de ser cristianos devotos, mantenían la práctica judía en la clandestinidad.
Algunos de estos criptojudíos ocuparon cargos de gran prominencia en el gobierno, las finanzas, la cultura y la academia en España. Uno de ellos era un funcionario de muy alto rango en la corte real que disfrutaba de una relación cercana con el monarca reinante.
Pero llegó el día en que el poderoso brazo de la Inquisición lo alcanzó y fue acusado de vivir como judío. Fue juzgado sumariamente y condenado a muerte en un auto de fe.
Dado que tenía muchas obligaciones importantes, le pidió al rey que aplazara su castigo durante un año para poder poner en orden los asuntos del reino antes de ser quemado. Aunque el rey rara vez se involucraba en los asuntos de la Inquisición, solicitó que se le concediera un año a su amigo, y su deseo fue respetado.
El año pasó demasiado rápido, y el rey pidió una vez más que el castigo se retrasara un mes. A esto le siguió una petición de una semana adicional y luego de un día.
Finalmente, se dio la orden de que el judío traidor, que había fingido ser un católico fiel, sería ejecutado en la hoguera en la plaza de la ciudad.
La gente se reunió desde kilómetros a la redonda para presenciar el evento. La pira ardía y los sacerdotes realizaban sus últimos ritos.
De repente, el suelo tembló. Los edificios se derrumbaron. Las gradas se tambalearon. La multitud se dispersó presa del pánico mientras la ciudad era sacudida por un terremoto. En medio del caos, el acusado logró escabullirse de sus captores.
Unas semanas más tarde, escapó de España hacia un lugar seguro.
Muy versado en filosofía clásica, el judío no encontraba descanso. ¿Había enviado D-os el terremoto sólo para salvarlo a él, o era una simple casualidad? ¿Podría ser que D-os estuviera íntimamente involucrado en sus asuntos personales y se preocupara por él?
Después de reflexionar sobre el asunto, decidió analizar el tema más a fondo. Si llegaba a la conclusión de que era una simple coincidencia, continuaría viviendo su vida bajo la relativa seguridad de su identidad no judía. Si, por el contrario, lograba comprender que D-os había decretado el terremoto para su protección personal, no tendría más remedio que vivir de acuerdo con la voluntad de D-os, como un judío practicante, abierto y orgulloso.
Inmediatamente comenzó a discutir el tema con los filósofos y pensadores que conoció en Alemania, donde se había establecido. Siempre hablaba de un ministro teórico, sin revelar nunca que había sido él mismo quien había experimentado tan asombroso giro de los acontecimientos.
Las opiniones volaban de forma rápida y furiosa, y cada hombre sabio daba su parecer, pero no había ninguna respuesta que satisficiera al extraño de España.
Desesperado, decidió viajar hacia el este para buscar el consejo del Rabino Israel Baal Shem Tov, el líder del naciente movimiento jasídico.
Cuando el hombre, fatigado por el viaje, llegó al patio del famoso rabino, vio a un hombre acariciando a los caballos. No era otro que Reb Volf Kitzes, uno de los alumnos principales del Baal Shem Tov.
En respuesta a la pregunta del español, Reb Volf le indicó que el Baal Shem Tov estaba dentro de la casa.
Tan pronto como entró el extraño, incluso antes de que pudiera hablar, el Baal Shem Tov exclamó: - "¡Bienvenido, ministro de España!".
Conmocionado por el hecho de que el Baal Shem Tov supiera quién era sin que se lo hubieran dicho, se quedó en silencio. - "Respecto a tu pregunta", continuó el Baal Shem Tov, "harías bien en hablar con mi estudiante, Reb Volf. Él es a quien conociste afuera acariciando a los caballos".
Después de escuchar la historia del hombre, Reb Volf le explicó: - "Es completamente concebible que este terremoto haya sido predestinado desde el principio de los tiempos. Sin embargo, el hecho de que tu castigo se haya programado de tal manera que ocurriera exactamente en ese momento, ni antes ni después del terremoto, es claramente un milagro que D-os ha realizado a través de Sus muchos mensajeros".
Satisfecho por fin, el hombre comenzó a vivir abiertamente como judío y como seguidor de las enseñanzas del Baal Shem Tov.

EL BEIT HAMIKDASH
El “Santo Templo”, en hebreo, Beit Hamikdash, era grande (aproximadamente del tamaño de un estadio de fútbol profesional), era una estructura de múltiples niveles, con espacios cubiertos y al aire libre, era el núcleo del Judaísmo, su sitio más sagrado. Estaba situado sobre el monte Moriah en Jerusalén.
El primer Beit Hamikdash fue construido por rey Salomón en el año 833 AEC y destruido por el rey babilónico Nebujadnetzar en el año 423 AEC. El segundo Beit Hamikdash fue terminado en el año 349 AEC por los judíos que retornaron del exilio persa, conducidos por Ezra y Nejemiah. En el año 37 EC, el rey Herodes culmino importantes renovaciones en el dilapidado templo, pero los ejércitos invasores del Imperio Romano lo destruyeron en el año 69 EC, dando comienzo al actual Galut (exilio).
Muy pocos datos arquitectónicos sobre el primer Beit Hamikdash han sobrevivido, a diferencia del segundo, sobre el cual hay mucho registrado. Ambos consistieron en un alto, majestuoso, adornado y geométrico salón rodeado de patios y paredes de piedra. Las paredes exteriores formaban un rectángulo, dentro del cual estaban los patios y el salón (heijal) en el centro superior. Sus anchos patios ofrecían suficiente espacio para los millares de peregrinos que atendían a los servicios de fiesta tres veces al año (Pesaj, Shavuot y Sucot), un imponente altar en el cual miles de animales y aves eran traídos como ofrendas, instalaciones de almacenaje y de personal para los centenares de Cohanim (sacerdotes) y Levim (quiénes asistían a los Cohanim) en servicio. El salon (Heijal) contaba con, el pequeño altar de incienso, el estante ceremonial del pan, la Menora, y el Santo de los Santos (Kodesh HaKodashím) — un pequeño cuarto cuadrado en la parte posterior del salón, separado por una cortina de paño de pared a pared, detrás de la cual estaba guardada el Arca del Pacto. El Santo de los Santos era un espacio tan etéreo que las leyes de la física no eran aplicadas en sus límites. Solamente el Sumo Sacerdote (Cohen Gadol) entraba ahí, el hombre más santo, en Iom Kipur, el día más santo del año.
La importancia del Templo en la vida judía se refleja en el hecho de que muchas de las mitzvot están relacionados al Templo: ofrendas diarias y semanales, ofrendas de las festividades, ofrendas personales; voluntarias y obligatorias, tributos agrícolas, criterios para aceptar a Cohanim y Levitas en el servicio, rituales del templo; entre positivas y negativas para todo el antedicho estamos hablando de alrededor 180 mitzvot (de un total de 613).
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