Lo afirma el experto en temática palestina Dr. Michael Milstein
El acuerdo impuesto por Estados Unidos a Israel y la organización terrorista Hamas en octubre del 2025, en cuyo marco volvieron a Israel los últimos secuestrados que estaban en la Franja de Gaza, vuelve a los titulares en los últimos días, sin que haya cambiado sustancialmente la situación. Lo presentado como gran novedad, fue el anuncio de Hamas sobre la disolución de la Comisión de Emergencia nacional, interpretado como entrega del poder, algo que no es así en la realidad.
Por otra parte, en Israel se reveló que el presidente Donald Trump aceptaría iniciar la segunda etapa del acuerdo con la reconstrucción de la Franja de Gaza, aún sin haberse concretado el desarme de Hamas, algo que el Primer Ministro Netanyahu ha rechazado categóricamente. Pero como tantas otras cosas en los últimos tiempos, no es seguro en absoluto que él logre imponerse y no el presidente de Estados Unidos.
Para actualizarnos a fondo sobre lo que ocurre en el terreno y detrás de las bambalinas en el tema Gaza, entrevistamos al Dr. Michael Milstein, experto en el tema palestino, director del Desk palestino en el Centro Moshe Dayan para estudios del Medio Oriente en la Universidad de Tel Aviv, ex jefe de investigación palestina en el Servicio de Seguridad.
P: Comenzando por lo muy general, antes de entrar en detalles ¿qué está pasando en la Franja de Gaza?
R: Nada dramático ha cambiado desde el alto el fuego y el fin de los combates. Desde ese punto de vista, es incluso bastante desalentador: debo decir que el ejército está en la "línea amarilla", ataca a Hamas cuando quiere, pero en el algo más del 40% del territorio de la Franja que está bajo el control de Hamás, solo Hamás gobierna allí, solo Hamás decide lo que se hace. Se está reconstruyendo, y en resumen el status quo es muy desalentador porque no conduce hacia algo muy optimista.
P: ¿Es cierto lo que sostienen los palestinos, que Israel mueve constantemente la línea amarilla y que de hecho ya controla el 60% de la Franja?
R: Es cierto. Pero no me parece que eso tenga ninguna importancia. Netanyahu cree que eso es motivo de orgullo, decir que les recorta territorio. Pero no es que haya conquistado una ciudad importante o algún campo petrolífero, son simples tonterías, un metro aquí, otro metro allá; de eso se trata.
P: Entiendo que no se trata de algo de importancia estratégica, quizás ni táctica.
R: Nada, tampoco cambia nada en su comportamiento. No es que digas "vaya, ahora tienen más miedo, están disuadidos y son más flexibles en las negociaciones" porque les quites territorio. Para ellos no hay problema, tú tomas territorio pero no te quedas con la población. Hoy en día, el objetivo de Israel es controlar el 70% del territorio, pero en realidad controla casi el 0% de la población; dos millones de palestinos viven en el territorio palestino o sea del lado bajo poder de Hamas.Todos, menos las milicias que colaboran con Israel, con sus familias, que son entre 1800 y 3000 personas y no tienen incidencia ninguna. En resumen, ¿qué más da si tomaste otro pedazo de desierto y simplemente plantaste una bandera allí? ¿En qué nos ayuda eso?
P: ¿Pero sí ayuda en términos de defensa de la frontera?
R: Mira, yo sostengo firmemente que toda esta idea nueva, o supuestamente nueva de Bibi, de retener territorio más allá de la frontera como lo que te da protección para que no se repita el 7 de octubre, es problemática. El 7 de octubre no ocurrió porque el enemigo estuviera en la frontera. El 7 de octubre ocurrió porque no se prestó la atención debida a las señalas que Hamas mandaba, se las subestimó, e Israel estaba atrapado en una concepción errónea y actuaba con debilidad. Si Israel hubiera estado en la línea dentro de Gaza en la que está ahora, pero tenía la misma actitud, todo habría ocurrido igual el 7 de octubre.
Otro problema es que a mi criterio, Netanyahu no tiene un plan político que siga al militar. ¿Qué hará cuando empiece la presión estadounidense para que Israel salga de donde está en Gaza? Eso va a llegar, no es invento mío. Creo que hoy el problema central es que desde octubre del 2023 Israel parece creer solamente en soluciones militares.
P: Pasemos al lado palestino. ¿Eres tan crítico con ellos como lo manifestaste en las entrevistas que hicimos después del 7 de octubre?
R: Por supuesto. No he bajado en nada la crítica. Los palestinos no sólo no han aprendido nada del 7 de octubre, sino que tampoco hacen un examen de conciencia. Para ellos, ese día fue un día de orgullo. Uno les recuerda que cometieron terribles crímenes de guerra y lo niegan. Siguen diciéndolo. Su narrativa es que ellos son las víctimas. Yo no alego que no les pasó nada ni me pregunto de qué se quejan. Pero se lo buscaron. Si alguien espera una desradicalización, un examen de conciencia y un cambio, debe saber que eso no solo no existe, sino que el 7 de octubre se ha convertido en un mito nacional. No sólo de Hamas. Por eso digo que con los palestinos no cuento, estoy desalentado con ellos, no cambian más. Y justamente por eso me preocupan nuestros errores, porque deberíamos manejar mejor las cosas.
Hamas se fortalece
P: Volvamos a algo que dijiste antes, importante. ¿A qué te refieres al afirmar que Hamas se está reconstruyendo?
R: A tres aspectos centrales. En primer lugar, el aspecto militar es el más prominente. Piensa que en la víspera del 7 de octubre Hamás tenía unos 35,000 hombres en su brazo militar. Hoy hablamos de 27,000 a 28,000 pero después que Israel eliminara a por lo menos 30.000 en la guerra y en sus ataques. Una generación entera de terroristas fue eliminada pero reclutaron a una nueva. Hoy no hay problema, le das 20 dólares a una familia y reclutan a su hijo de 17 años. Han nombrado nuevos comandantes en lugar de los que fueron eliminados y han reconstituido las estructuras. Muchas estructuras se desestabilizaron, tienen el problema de que no pueden comprar armas como lo hacían antes del 7 de octubre porque el ejército controla el pasaje Filadelfia a través del que venían armas desde Egipto. Así que lo que hacen en primer lugar es ir a los depósitos que fueron atacados pero no destruidos y sacan armas de allí.
Y algo muy interesante: toda Gaza está llena de proyectiles israelíes sin estallar; los manipulan, les extraen el explosivo y con eso preparan principalmente cargas explosivas. Hoy tienen cantidades enormes de cargas basadas en explosivos del ejército israelí. Así que desde el punto de vista militar diría que sí, está claro que no son las mismas capacidades que tenían el 7 de octubre, pero existen y son los hegemónicos en Gaza militarmente.
P: ¿Y qué pasa con el control civil?
R: Justamente ese es el segundo punto que iba a mencionar. Gran parte de Gaza está destruida, no hay un tejido de vida ordenado. Hamas intenta reconstruir todos los sistemas; por ejemplo, las escuelas mediante la instalación de tiendas de campaña que sirvan como escuelas, lo mismo con las clínicas, la policía y cualquier otra cosa. Tienen una policía que controla los precios en el mercado, y desde ese punto de vista, le des las vueltas que le des, Hamás es el factor que controla Gaza, son el soberano de facto.
Lo tercero es todo lo que respecta a la política. Cuando se plantea la pregunta de quién es el liderazgo de todo esto, está clarísimo que el golpe al liderazgo interno fue muy intenso, pero en realidad hoy el liderazgo y quien da la dirección política proviene de Doha, principalmente de Khalil al-Hayya, quien era el adjunto de Sinwar. Ellos son el liderazgo de Gaza hoy, están afuera pero dirigen lo que ocurre en el terreno.
P: ¿Hay alguien dentro de Gaza que realmente pueda decidir algo?
R: Principalmente un hombre que se llama Ali Amudi. Es miembro del buró político. Me imagino que si hay una oportunidad lo eliminarán, pero él es la figura estratégica de liderazgo número uno. Por supuesto, mira, si te hubiera dicho en octubre de 2023 que Ali Amudi sería el jefe de Hamás en Gaza, nos habríamos echado a reír.
P: Yo no conocía ese nombre.
R: Yo lo conocía como un militante de bajo rango, ciertamente no alguien de quien dices "llegará el día en que sea el líder de Hamás en Gaza", pero hoy Ali Amudi es el líder de Hamás en Gaza.
La verdad sobre el “dramático” anuncio de Hamas
P: ¿Cuál es la importancia de la decisión que anunció Hamás este domingo sobre la disolución del Comité de Emergencia Nacional? ¿Es un mero truco para ganar tiempo, como dice Israel?
R: Es más complejo, yo lo diría así: es simbólico pero importante. El comité en cuestión es el gobierno de Hamas en Gaza. Hamas dijo que anuncia su disolución para permitir el inicio de las actividades del gobierno de tecnócratas en Gaza y promover un acuerdo que, entre otras cosas, traiga la retirada de las fuerzas del ejército israelí. Yo creo que tiene importancia porque aunque no se lo sepa mucho, esto lo está coordinando con los tres mediadores: Turquía, Egipto y Catar, para ir hacia un acuerdo.
P: Ya hay acuerdo, de octubre último. ¿Otro más?
R: Un acuerdo para no insistir en el desarme total de Hamás de inmediato, sino que sea gradual y parcial. Hamás está dispuesto a eso, los mediadores están dispuestos, el único factor que actualmente está trabando todos estos asuntos es Nikolay Mladenov, el representante de Trump, que exige un desarme total y absoluto. Lo digo con cautela, algo se está moviendo allí en el sentido de que estimo que en algún momento esto llegará a manos de Trump para que decida qué hacer, y supongo que ese es el punto donde los cataríes y los turcos le dirán: "mira, toma esto, es importante, es exactamente lo que quieres". Dicho sea de paso, Hamas odia a Mladenov por sus exigencias estrictas , dicen que representa al lado israelí.
P: Pero he leído que fuentes en los países mediadores, incluido Egipto, dicen que esta disolución de la comisión no puede sustituir la entrega de las armas.
R: Sí, la diferencia es si se insiste, como Mladenov, que sea todo de una vez, sin trucos, o gradualmente. Dicen que puede inclusive empezar la segunda fase del acuerdo incluso sin que haya un desarme total y tampoco tiene que ser todo el armamento; por ejemplo, devuelvan los cohetes, entreguen los drones, y del resto hablaremos más adelante".
P: A mí me parece sumamente peligroso.Hace ya unos días el periodista Nahum Barnea escribió que Trump, en principio, ya aceptó comenzar la reconstrucción sin desarme. Es peligroso aceptar eso.
R: Estoy de acuerdo, ambos estamos de acuerdo en que es peligroso y una mala idea. Solo digo: sepan que cabe la posibilidad de que eso sea lo que ocurra al final porque actualmente no hay otra cosa en el mercado de ideas, debido a que todo lo que Netanyahu propone es solo volver una vez más a los combates y Trump no quiere eso. Hoy las acciones de Turquía y de Catar están muy cotizadas y altas frente a Washington, así que hay una probabilidad bastante buena de que eso sea lo que obtengamos al final.
P: Pero ¿no te parece que el problema central es que Hamás no implementa lo que se estableció en el acuerdo en cuanto a la entrega de las armas? La retirada israelí no está contemplada para antes de que eso se concrete. ¿Se puede esperar algo de Israel cuando en realidad Hamás no cumple? La disolución de la comisión en cuestión no significa que Hamás se vaya o desaparezca ¿verdad?
R: Claro. No se va a desarmar, pero incluso si se desarma, está clarísimo que sigue siendo un factor no solo existente, sino un factor hegemónico en Gaza. Pero si trato de analizar también lo que Israel debe cambiar, te diré que no hay ahora aquí nadie que hable del "día después" y de la vía política. Ya vimos que Trump impuso el fin de la guerra en Irán, y al final puede pasar algo similar en Gaza. Creo que Israel, en lugar de empecinarse en retener el territorio, haría muy bien en pensar cómo se integra en un acuerdo diferente, de lo contrario nos quedaremos fuera de este evento.
P: ¿Pero el hecho de que todo esté estancado, es responsabilidad de Israel?
R: Creo que es principalmente culpa de la otra parte porque Hamás se empecina en gobernar y en no desarmarse. E Israel, el problema es que en lugar de pensar en alternativas y en el día después, sólo recurre a la vía militar. Es problemático. Creo que la situación es responsabilidad más que nada de Hamas pero también Israel contribuye.
P: Hamás, por supuesto, no puede amenazar a Israel con otro 7 de octubre, pero ¿crees que siguen soñando con lograrlo?
R: Categóricamente, sin duda ninguna. Por cierto, con ninguno de nuestros enemigos ha ocurrido ningún milagro por el cual dejen de pensar en la destrucción de los judíos; por cierto, no es solo Hamás, es también Irán y también Hezbolá. Por eso a mi parecer la lección del 7 de octubre no es que deba quitarles territorio, sino que cada vez que identifico una amenaza debo atacar y que debo estar siempre alerta, esté o no el asunto sobre la mesa, y ellos ya hoy están pensando en otro 7 de octubre.
P: Para terminar, una pregunta sobre la población de Gaza. Por un lado sabemos cuánto apoyó a Hamás el siete de octubre, por otro lado el puño de hierro sigue ahí. ¿Cómo ver a la población, están dominados por Hamas o lo apoyan?
R: Por supuesto que voy a ser muy, muy cauteloso porque no tenemos realmente buenas encuestas ni tampoco tenemos elecciones que podamos usar como indicio. Pero diré lo siguiente. En primer lugar, no hay ninguna manifestación de protesta o rebelión contra Hamás. Estimo que, junto al miedo, hay mucha simpatía pública hacia Hamás, por lo tanto, cuando analizo las cosas no encuentro a nadie que actualmente amenace el poder de Hamás desde dentro, ciertamente no las milicias, pero tampoco una situación de tensión y algún tipo de agitación pública. Y como quien controla todo el suministro humanitario es Hamás, por supuesto, la población depende de ellos porque se apoderan de los convoyes de ayuda.
P: Mil gracias por tu tiempo y tu constante disposición a atenderme.
R: Es realmente un gusto.





