Con el Dr. Eduardo Kohn, Director de B´nai B´rith América Latina
El Dr. Eduardo Kohn trasciende las frontera de su país, Uruguay. Como Director de B´nai B´rith América Latina, conoce a fondo la situación de las comunidades judías en el continente. Por eso, al comenzar el nuevo año, a fin de presentar el cuadro del Judaismo Latinoamericano actual, nada mejor que conversar con él.
P: Eduardo, creo que además de ser un referente de la colectividad judía uruguaya a quien no por casualidad los medios consultan a menudo, debes ser quien más conoce la situación del judaísmo latinoamericano en general, por su responsabilidad como director de B´nai B´rith América Latina. Y me pregunto, al terminar el año y comenzar ahora el nuevo año judío ¿Qué resumen podemos hacer de la situación de las comunidades judías latinoamericanas? Primero, un pantallazo, porque está claro que hay muchas diferencias, no estamos hablando de algo monolítico.
R: Gracias Ana por tu presentación. De lo que conozco por mis tareas puedo señalar como frase general que las comunidades judías latinoamericanas, aun cuando haya varios cambios de gobiernos que entienden a Israel y Medio Oriente desde sus posturas democráticas, no han pasado de un día a otro a sufrir menos antisemitismo que el que vienen enfrentando desde hace más de una década y que se ha exacerbado en los últimos tres años. Los cambios de gobierno están brindando a las comunidades judías más seguridad para desarrollar una vida normal como debe ser, y brindan más tranquilidad de que actúan y actuarán con todo el peso de la ley contra toda forma de antisemitismo. Que Petro o Boric se hayan ido del gobierno no quiere decir que quienes los siguen no continúen con su odio antisemita. Ahora tienen vallas, pero no impunidad.
P: Entiendo que era ineludible comenzar hablando del antisemitismo. ¿Cómo lo viven las comunidades judías?

R: América Latina ha tenido un diferencial político con relación a Europa y Estados Unidos. Desde que empezó este siglo, se inició lo que personalmente denominamos “antisemitismo de Estado”. El fallecido dictador venezolano Hugo Chávez comenzó esa política que luego se vio en otros países. Y eso ha sido gravísimo. Que, desde el Estado, la presidencia, los ministerios, la prensa partidaria, los grupos laborales, se lancen, un día sí y otro también, amenazas, persecuciones, encarcelamientos, prohibiciones como si fuera 1933, hacia las comunidades judías, es algo con lo cual no se puede convivir ni un minuto. El odio hacia Israel cuando Chávez lo maldijo 3 veces por su canal de TV fue heredado con creces por Maduro y pudo desplegarse durante gobiernos que aún auto denominándose de izquierda, más se han parecido a la extrema derecha más rancia y antisemita.
P: ¿Dirías que hay alguien que “se salva”?
R: Paraguay, Costa Rica, Panamá, y varios países del Caribe no han hecho del antisemitismo parte de su política ni desde el 7/10 ni antes. Uruguay mantuvo una tradición de combatir el antisemitismo que se hizo añicos desde el mismo 7/10 por parte de la izquierda. Los cambios de gobierno en Argentina hace 3 años, en Chile, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador más recientemente modificaron acciones nefastas de los gobiernos. Las comparaciones del presidente de Brasil del pueblo de Israel con los nazis, además de crear incitación al odio y a la violencia, han llegado a la degradación del comportamiento democrático. Se lanzaron contra el pueblo de Israel a partir del 7/10 y borraron la barbarie terrorista de Hamas de sus discursos llenos de vitriolo.
P: En los últimos tiempos ha habido un vuelco importantísimo en varios países, con la asunción de presidentes declaradamente proisraelíes y cercanos a las comunidades judías. ¿podemos pasar revista? Y quizás hay que destacar algunas de sus primeras decisiones y declaraciones en estos temas.
R: Argentina, Paraguay, Bolivia, Perú, Chile, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, conforman hoy una línea política que rechaza y enfrenta al terrorismo, es muy severa en el combate al antisemitismo y apoya el derecho de Israel a la defensa. La declaración de Hamas, Hezbollah, ISIS y Al Qaeda como grupos terroristas por parte de Paraguay ya se hizo en 2019. Argentina lo ha hecho con Hamas e Hezbollah; Honduras y Guatemala con Hezbollah; Costa Rica con Hamas. Esas son acciones gubernativas ejecutivas muy serias porque se han hecho acompañando a Europa y Estados Unidos y marcando claramente dónde están en el combate contra no sólo el terrorismo sino también el narco terrorismo que está muy infiltrado en la región.
Argentina es miembro pleno y cofundador del IHRA y este año la preside. Argentina comienza en poco tiempo la faz operativa de los juicios en ausencia contra los asesinos que perpetraron el atentado contra AMIA, dos de ellos hoy en cargos de gobierno en Irán, lo cual es un paso muy importante en el combate al flagelo terrorista, a quienes lo planifican y a los que los perpetran. Las declaraciones son muy valoradas, pero los hechos son más contundentes. Que Perú haya roto relaciones con Irán fundamentando que es por todas las violaciones a las normas de Derecho Internacional vigentes y detallándolo, vale mucho por su contundencia.
P: Sabemos claramente que el antisionismo es una mera máscara del antisemitismo, porque no es una legítima crítica a Israel sino la oposición a la existencia misma del único Estado judío del mundo. ¿Eso significa que automáticamente un presidente proisraelí o al menos no hostil como fue especialmente Petro es bueno para sus ciudadanos judíos?
R: Nada es automático. El antisemitismo y los antisemitas no se han ido a ningún lado, aunque en algunos de los países haya habido elecciones. Petro sigue y seguirá incitando al odio antisemita porque lo ha hecho desde muy joven, está en su ADN y no se detendrá salvo que las leyes lo hagan. Argentina tiene legisladores que militan antisemitismo y se amparan en sus fueros, así como medios de difusión, ni que hablar redes sociales y ya se verá el año próximo con algún candidato presidencial.
P: ¿De qué depende la entereza de las comunidades judías, su capacidad de reacción ante el antisemitismo?
R: Fundamentalmente de usar todos los medios legales a su alcance para enfrentar públicamente al antisemitismo sea de un partido político u organización social o la academia o un ataque individual. No dejar pasar ni un acto antisemita no importa cómo se mida. Todo es antisemitismo. Y exigir sin pausa a los gobiernos el respaldo obligatorio que exigen las leyes para que los ciudadanos judíos puedan llevar una vida normal como cualquier otro ciudadano.
Antisemitismo no es sólo odio en las redes
P: ¿En qué medida el enorme aumento de antisemitismo en las redes, en lo que lamentablemente Uruguay ocupa el primer lugar, se tradujo en América Latina también en violencia física, agresiones no sólo verbales?
R: Violencia física extrema hemos tenido en Uruguay en 1987 y 2016. En 1987, un nazi; en 2016, el asesino era un docente de Primaria que dijo haber “recibido un llamado de Alá para matar judíos”. Pablo Londinsky ha hecho un libro extraordinario sobre 1987, sobre el neo nazi Paladino. No hay nada que agregar, pero sí hay que leerlo. El asesino de David Fremd (Z´L) está libre. Aunque en el resto de la región no se ha llegado a crímenes, la violencia está vigente. Así como en Montevideo alguien intentó agredir con suma violencia a dos adolescentes judíos el año pasado, y no lo logró, hechos similares suceden por todo el mundo, pero sólo se conocen cuando hay crímenes o heridos.
Una mirada positiva del judaísmo latinoamericano
P: Planteo estas preguntas y yo misma me siento incómoda por estar abordando todo bajo el prisma del antisemitismo. Claro que esto es clave e influye mucho en la vida judía. Pero sería un error concentrar el resumen del judaísmo latinoamericano sólo en eso ¿verdad? En otras palabras ¿conoces un mundo judío latinoamericano activo, dinámico, creador?
R: Por supuesto. Por dar el ejemplo más notorio, Argentina sigue siendo el centro comunitario de la región más importante en desarrollo de cultura judía, enseñanza judía en todos los niveles, teatro, cine, literatura. La vida judía en Argentina es muy rica. Las comunidades, pequeñas, medianas, grandes, mantienen con vigor sus sinagogas, escuelas, movimientos juveniles, comunidades con talleres y cursos que van desde rikudim a certámenes de conocimiento, pasando por todo lo que se hace de obra social dentro y fuera de cada comunidad.
P: ¿Hay fortalezas especiales que destacarías?
R: La gran obra de preservación del judaísmo que a través de todas las herramientas que mencioné anteriormente, logran mantener vivas y con salud a las comunidades. Y la resiliencia ante sociedades con antisemitismo latente y constante, enfrentándolo con convicción diciendo claramente que el movimiento sionista a través de su lucha legítima nos ha dado un Hogar Nacional y ese es un derecho inalienable para sostener sin titubeos frente a los relatos instalados por la política del odio y el resentimiento, que además, y eso lo vemos en Uruguay en la política y en medios de difusión, usan “Los protocolos de las Sabios de Sión” como referencia sabiendo que tienen impunidad ante la difusión de un libelo.
No estamos solos
el Juez argentino Franco Fiumara, a la derecha Washington Abdala.
P: Creo que un elemento clave para los judíos es que no sólo se diga “no estamos solos” sino que haya quienes lo muestran con sus acciones. En Uruguay son varios los legisladores y otras figuras públicas que dejan en claro públicamente su condena tajante al antisemitismo. ¿Qué pasa en el resto del continente?
R: En la lista de los países que mencioné anteriormente estamos hablando de apoyo sostenido desde las máximas autoridades. La semana pasada fue muy removedor haber estado presente en el VI Foro Latinoamericano contra Antisemitismo organizado por CAM en Santo Domingo, y escuchar a pocos metros de distancia en la actividad inicial, que el propio presidente de República Dominicana Luis Abinader anunciara la adopción de la definición de antisemitismo del IHRA. El nuevo presidente de Colombia anunció él mismo que se retomaban las relaciones diplomáticas con Israel después que Petro las hubiese roto. Sin duda, no estamos solos. Los demócratas no defienden ni callan ante el terrorismo. Y hoy en América Latina hay una mayoría de gobiernos democráticos, frente a un grupúsculo de dictaduras que constituyen una rémora de la historia y frente a los extremistas que tienen al antisemitismo como bandera.
La situación en Uruguay
P: Aunque el foco central de esta entrevista es la situación en el continente no puedo dejar de preguntarte sobre tu visión de la situación en Uruguay, con sectores de la izquierda radical con un discurso que demoniza a Israel y hasta pide a veces cortar relaciones, el presidente de la República que evidentemente no adopta ni su estilo ni su lenguaje. ¿Qué resumen harías tú?
R: La demonización a Israel no empezó a partir del 7 de octubre. En junio de 2014, Hamas agredió a Israel atacando con sus misiles iraníes a la población civil. Israel se defendió y esa guerra fue de 55 días. El presidente de Brasil de entonces, el mismo de hoy, vilipendió a Israel acusándolo de cometer actos de genocidio. Sin sustento jurídico alguno, pero con mucha dedicación en cómo incitar al odio, ¿contra quién?, ¿contra el lejano Israel o contra los ciudadanos brasileños judíos que tuvieron que empezar a sufrir una escalada que sigue hasta hoy? En Uruguay, y sólo en Uruguay dentro de la región, a pesar de que había otros Petros, desde la presidencia del país se dijo que Lula tenía razón. Tres meses después, en campaña electoral, quien fue elegido presidente, el Dr. Vázquez, dijo públicamente que lo dicho en Uruguay era equivocado y que Israel se estaba defendiendo contra el terrorismo. Pero la semilla se plantó y ya había germinado en octubre del 2023. Hoy, la academia conmina al gobierno a borrar la decisión del presidente Vázquez de febrero del 2020 de adoptar la definición de antisemitismo del IHRA. Y es explicable. Mientras esté vigente, la demonización de Israel a la que haces referencia y que es constante, demuestra (como establece el IHRA) que padecemos antisemitismo puro y duro. Y que cancelar a un docente que viene a dar clases en una facultad porque es uruguayo e israelí, es antisemitismo. Y que acusar a Israel de genocidio es un acto de antisemitismo porque ni la Corte Internacional de Justicia ni la Corte Penal Internacional ni el Consejo de Seguridad han determinado esa acusación lisa y llanamente repugnante. Además de falsa. El Fiscal de la CPI destituido por acciones inmorales libró “órdenes de captura” contra el primer ministro de Israel. Eso, obvio no es un fallo. Pero autoridades de partidos de la coalición gobernante dan por hecho lo que no es y siguen con la incitación. El gobierno hace lo que debe. Actuar de acuerdo con la realidad y al Derecho Internacional. Sufre ataques políticos permanentes por esa decisión ajustada a derecho, pero quienes insisten en el relato y en la crítica no quieren aceptar la diferencia entre un gobierno y grupos políticos, sindicales, académicos.
P: Duro saber que ese resumen del cuadro actual es exacto. ¿Algo más que quisieras agregar?
R: Mi profundo agradecimiento por esta nota y mis mejores deseos para ti, tu familia y todo nuestro pueblo en este Año Nuevo Judío que comienza. Shaná Tová Umetukah
P: Gracias a ti Eduardo, siempre, por tu buena disposición. Lo mejor para ti, para Isabel y toda tu familia.¡Shaná Tová umetuká!
R: Igualmente de corazón.






