Quien conoce a la comunidad Yavne, sabe del papel central que juegan los rabinos en su diario quehacer, mucho más allá de los servicios religiosos propiamente dichos. Llegan por unos años con sus familias a Montevideo, se enamoran rápidamente de la comunidad que los acogió y en general se convierten en una parte inseparable de Yavne, manteniendo el vínculo por siempre.
Esta vez les tocó el turno al Rabino Osher Bitan y su esposa Emuná, quienes acaban de llegar a Montevideo y empezarán el año ya en Yavne. Conversamos con ambos. Sólo resta, por ahora, desearles el mayor de los éxitos.

P: En primer lugar, ¡bienvenidos! Les deseo no solo una shlijut (misión) significativa en la comunidad Yavne, sino también una estadía muy agradable en Uruguay en general. ¿Cómo los presento? ¿Qué les gustaría que los judíos de Uruguay supieran sobre ustedes?
R: Pues somos Osher y Emuná, una pareja joven de Israel, padres de tres hijos muy dulces: Rina (6), Ilai Jaim (4) y Dvir (1.5). Llegamos a la comunidad Yavne en Uruguay como shlujim (emisarios) de la Organización Sionista Mundial y Torah Mitzion, movidos por el deseo de formar parte de la comunidad, aprender de ella y aportar de nosotros mismos. Llegamos con enorme entusiasmo, curiosidad y un gran amor por el pueblo de Israel. Tuvimos el privilegio de formar una familia en Israel, y vemos en esta shlijut (misión) una oportunidad para expandir nuestra familia y sentirnos como en casa también aquí, en la comunidad judía de Uruguay.
P: Me animo a vaticinar que así será. ¿Con qué expectativas llegaron, más allá de lo general que ya mencionaron?
R: Llegamos con grandes expectativas, pero sobre todo con el corazón abierto. Queremos conocer a la gente, escuchar, entender lo que la comunidad necesita y ver dónde podemos aportar. Esperamos que esta shlijut sea significativa para la comunidad, pero también para nosotros como familia.
P: ¿Qué sabían sobre Uruguay y sobre la comunidad judía antes de venir?
R: Sabíamos que en Uruguay hay una comunidad judía especial, cálida y muy conectada con el judaísmo e Israel. Sin embargo, sabemos que lo que se conoce a la distancia es solo una pequeña parte del panorama completo. Venimos a conocerla de verdad: a la gente, sus historias, las tradiciones y la vida judía local. A decir verdad, cada persona que encontramos y a quien le contamos sobre la comunidad en Uruguay nos habla de inmediato de lo cálida y afectuosa que es.
P: Creo que nadie exageró si les contó eso ¿Tuvieron la oportunidad de reunirse con familias que estuvieron antes en esta misión?
R: Sí, y tuvimos el privilegio de escuchar vivencias muy conmovedoras de familias que estuvieron aquí antes que nosotros. Entendimos principalmente que los lazos que se crean durante la shlijut perduran mucho después de que esta termina. Eso nos emocionó profundamente y nos dio la sensación de sumarnos a una hermosa cadena de familias que vinieron a dar y recibieron muchísimo a cambio.
P: ¿Es este su primer contacto con las comunidades de la diáspora?
R: Tú nos pediste que en lo que consideremos apropiado, contestemos ambos, y en esta pregunta, la respuesta se divide en dos partes. Para Osher ésta es la primera vez. Por el contrario, Emuná estuvo en una shlijut en India hace 8 años. Y así que aquí te cuenta Emuná que mi experiencia fue tan positiva que quise que mi familia nuclear viviera también una experiencia similar.
P: Sin duda eso enriquece. Quisiera pasar a otro tema totalmente distinto. La comunidad judía de Uruguay también vivió el impacto y la conmoción del 7 de octubre, aunque claramente no de la misma manera que lo vivió el Estado de Israel. ¿Qué mensaje traen con ustedes del Israel de hoy? A mis ojos, hay una combinación tanto de resiliencia como de fractura.
R: Llegamos de un Israel que atravesó y sigue atravesando un período muy difícil. Por un lado hay un gran dolor y una grieta profunda, pero por el otro hay un enorme sentimiento de resiliencia, unidad y fe. El mensaje que traemos es que, incluso cuando es muy difícil, seguimos construyendo, creyendo, viviendo y cuidándonos unos a otros. Y sobre todo, que somos un solo pueblo, tanto en Israel como en la diáspora.
A trabajar
P: ¿Qué tienen planeado? ¿Qué les gustaría desarrollar durante su shlijut en Yavne? Supongo que primero deben ver la situación en el terreno, pero seguro ya tienen algunas ideas sobre los enfoques que son importantes para ustedes.
R: Venimos con ideas, pero ante todo queremos escuchar. Para nosotros es fundamental estar presentes en la vida comunitaria, fortalecer el vínculo con el judaísmo y con Israel, crear un contacto personal con familias y jóvenes, y convertir a la sinagoga y a las instituciones comunitarias en lugares donde las personas se sientan como en casa. Creemos que a medida que conozcamos a la comunidad, las ideas irán tomando una forma más precisa.
P: Emuná, ¿te gustaría construir también un espacio especial para mujeres en Yavne?
R: Sin duda. Creo firmemente en la fuerza y en la conexión que se generan cuando las mujeres se reúnen. Me encantaría crear un espacio femenino cálido, abierto y con capacidad de conectar: un lugar donde se pueda estudiar, conversar, compartir, fortalecerse y también, simplemente, estar juntas. Espero que podamos construir algo que nazca de las propias necesidades y deseos de las mujeres de la comunidad.
Hermandad en medio de las discrepancias
P: Israel está dividido, y no desde ahora. ¿Consideran que lo que nos une supera a lo que nos separa? ¿Traen un mensaje de este tipo a Uruguay?
R: Absolutamente. Precisamente después de un período tan estremecedor, entendemos hasta qué punto es grande lo que nos une. Podemos pensar distinto, vivir de otra manera y discutir, y aun así seguir siendo una sola familia. Queremos traer un mensaje de unión: no es necesario estar de acuerdo en todo para amar, respetar y estar juntos. Buscamos unidad, no uniformidad.
P: Supongo que la siguiente pregunta sería mejor hacerla dentro de unos años, pero aun así... ¿consideran que Israel y la Diáspora se necesitan mutuamente?
R: Muchísimo. Los judíos de la diáspora necesitan a Israel e Israel necesita a los judíos de la diáspora. Creemos que es un vínculo de doble vía: no es solo Israel dando a la diáspora ni solo la diáspora apoyando a Israel. Hay aquí una sola familia en la que cada parte tiene algo para dar y algo para recibir.
A modo de resumen
P: ¿Cuál es su mensaje para el nuevo año? ¿Qué le desean a la comunidad judía, al mundo judío y al Estado de Israel?
R: Le deseamos a la comunidad un año de paz, seguridad, alegría y salud. Un año en el que logremos ver todo lo que tenemos en común, fortalecer los lazos entre nosotros y recordar que incluso en los momentos difíciles hay mucha luz. Y al Estado de Israel le deseamos principalmente paz, unidad, seguridad y que todos nuestros soldados regresen a casa a salvo.
P: Amén. ¿Les gustaría agregar algo más?
R: Llegamos a Uruguay con mucha ilusión y con el sentimiento de un gran privilegio. Estamos deseando conocer a la comunidad, escuchar sus historias y, con la ayuda de Dios, construir juntos un año lleno de vínculos, acción y muchos buenos momentos.
P: Que así sea pues. ¡Shaná Tová umetuká! Y Gmar Jatimá Tová.
R: Amén, para todo el pueblo judío.






