Por ANA ABEND

Hay tradiciones que la distancia no logra enfriar y que el tiempo solo fortalece. Luego de tres años de interrupción por razones de fuerza mayor, la comunidad uruguaya en Israel volvió a celebrar su entrañable Encuentro Anual de Amigos del Uruguay, un espacio que ya forma parte de la identidad y la memoria compartida de los compatriotas en la tierra de Israel.


La jornada se vivió en un ambiente de profunda calidez y fraternidad. Entre los momentos más destacados, se contó con la presencia de las autoridades diplomáticas celestes: el Señor Embajador de Uruguay en Israel Manuel Etchevarren junto a su esposa Ana Solivellas y el cónsul honorario en el norte Abraham Maman.
Para el Embajador y señora se trató de su primera participación en esta cita tradicional, destacando la cercanía y el clima familiar con el que fue recibido por la colectividad.
El programa de la jornada combinó cultura, comida, memoria y risas

Tuvimos el honor de recibir a Shai Abend representante del equipo que lidera la creación del Centro de Documentación Comunitario y Museo Judío del Uruguay, quien compartió con los presentes los avances de este valioso proyecto, sus objetivos y el arduo trabajo que viene realizando para preservar la historia y el legado de la colectividad.

Las risas y la picardía uruguaya no podían faltar. Caludio Konfino, humorista uruguayo, estuvo a cargo de ponerle una nota de alegría a la jornada, haciendo disfrutar a todos los asistentes.
Uno momento muy emotivo fue el tributo brindado al querido Rubén Rada, recientemente fallecido. En representación de toda la comunidad uruguaya en Israel, se hizo entrega a la Embajada de una caricatura realizada por el artista Carlos Agunín, como símbolo de afecto y recuerdo permanente a una figura clave de nuestra cultura.

También se rindió homenaje, con sentidas palabras, a la memoria de Nune Urman (z”l) del kibutz Tel Itzjak, quien durante muchos años fue el promotor y organizador del Encuentro de Amigos Uruguayos así como a Mauricio Liberman, que siempre apoyó entusiastamente la actividad, a la que nunca faltaba. En el evento estuvo presente su hijo Tomer.
El balance de la actividad no pudo ser más positivo. Reencontrarse, abrazarse y compartir las raíces comunes demostró una vez más que el lazo entre Uruguay e Israel sigue más vivo que nunca.






