Entrevistas

El Dr. Roberto Canessa, sobre los respiradores, los Andes y el Corona

“De esto tengo 95% de probabilidades de salir. En la cordillera  tenía 99% de morir”

El Dr. Roberto Canessa, uno de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes (octubre de 1972), es un reconocido cardiólogo, cuyo nombre está asociado en las últimas semanas al desarrollo del “respirador charrúa”. Se trata de uno de los emprendimientos que apuntan a subsanar eventual falta de respiradores en caso que a raíz del Coronavirus, se multiplique considerablemente la cantidad de pacientes y no alcancen los respiradores que ya hay en el país.

Aclara que la idea no fue suya sino de los hermanos Marcio, Miguel y Marcelo Larrosa-inspirada en un respirador con ambú mecánico que se hizo en Israel- y que él apoya y da su aval, considerándolo un proyecto muy serio. Nos cuenta de otros proyectos uruguayos y  de distintos esfuerzos en el exterior.

Ineludiblemente, hablamos de la asociación entre aquel drama que vivió de jovencito en los Andes, y de la pandemia mundial actual.

Este fue nuestro diálogo.

Dr. Roberto Canessa (Foto: Sandra Vierci)
Dr. Roberto Canessa (Foto: Sandra Vierci)

 

P: Dr. Canessa, hace pocos días se iba a probar en el Hospital de Clínicas el “respirador charrúa”. ¿En qué quedó eso?

R: Al final, como esto no ha tenido todavía una progresión geométrica y los CTI no están desbordados, creo que nos da tiempo para mejorar el respirador. El “charrúa”, ideado por los hermanos Marcelo, Miguel y Marcio Larrrosa (uno de ellos técnico en computación, otro técnico en electrónica y el otro tornero neumático) funciona con  un ambú con un dispositivo mecánico. Vino Marcio, que trabaja conmigo en computación-además la mamá es paciente mía- y me dijo que en Israel habían hecho un respirador con ambú mecánico. Aseguró que su hermano Miguel podía armarlo y que el otro hermano, Marcelo, se ocuparía de la parte electrónica. Dije enseguida “vamo arriba los 3 M Larrosa” y lo lograron. Es una maravilla con motor de limpiaparabrisas que anda con una batería de 12 voltios.

 

P: Entonces….sabe que está muy bien, pero también que ya que tienen tiempo, pueden tratar de mejorarlo.

R: Así es. Sabemos que hay ventiladores específicos para Coronavirus que después que te infla, tiene que mantener la presión elevada, para que no colapsen los alvéolos pulmonares. Además tienen que tener un sistema que garantice que el aire que sale del paciente se filtre, porque ese aire tiene Coronavirus.  Entonces lo que estamos haciendo ya que tenemos tiempo es desarrollarlo.

P: Sé que hay diversos proyectos en la vuelta. ¿Me podría ayudar a hacer orden?

R: Tratemos. Hay proyectos diferentes, convergentes, de respiradores. Uno es el que está haciendo Brasil, otro es el de Medtronics que dice que liberó la patente, pero algo no se abre allí del todo así que se ve que no es exacto eso. Hay también proyectos uruguayos, además del “charrúa”. Uno es el Jupe de Leonardo Díaz, muy bueno, que ya está pronto.

El JUPE de Leonardo Díaz
El JUPE de Leonardo Díaz

Y hay otro más de los hermanos Larrosa-aparte del “charrúa”- con el Dr.Manisse, especialista en intensivo, que ayer me estuvieron mostrando. Está espectacular. Te comenté antes que cuando deja de inflar, igual tiene que quedar un poquito inflado porque si se colapsa del todo, el pulmón se achata y se retrae. Y también está terminado el del Liceo Militar.

P: Muchísimo movimiento en esto, es impresionante.

R: Sí, va entrando gente con proyectos, que tienen que hacer el “catch-up” de lo que tienen los anteriores.

P: Claro, aquí el tema es compartir y sumar conocimiento, para ir mejorando. Cada uno aprende de la experiencia acumulada de otros.

R: Exacto. Y también hay otro tipo de esfuerzos, más allá del desarrollo. Fueron encargados  100 ventiladores que estarían llegando a fin de abril. O sea que estamos prontos para poder salir del caso que haya una demanda muy aumentada de los respiradores.

P: Y saber que se puede contar con hechos en casa, en forma casi inmediata, es una gran cosa.

R: Por supuesto. Te cuento que de una casa de Salud ya nos contactaron que quieren comprar el “charrúa”. Y yo digo que aunque no sea el más sofisticado, cuando esa es la opción más a mano y puede salvar la vida de una persona,  hay que usarlo. Yo también digo, si yo lo preciso, conéctenme para que no me muera.

Aclaremos que un ventilador no es un cohete a la luna. Pero sí hay ciertos requisitos que hay que cumplir. Hay que mantener ciertas presiones, que se deben dar durante cierto tiempo e inflar un volumen de 6 cm3 x el peso, hay que hacerlo en determinado momento y  tiene que tener un blender que le permita porcentaje de oxígeno. Normalmente el porcentaje del oxígeno en el aire es 21%, vos tenés que poder subirlo a 50%, para que la mitad sea aire y la mitad oxígeno. O sea que hay una serie de detalles que hay que cuidar, que mejoran la calidad del respirador.

P: Cuando se llega a precisar respirador ¿todos los paciente son iguales?

R: Hay una escala de pacientes con Coronavirus. Están los más graves, los menos graves, los que tenés que poner en prono, boca abajo con máscara de oxígeno. Están los que tenés que ponerles “cepap” , que a veces obesos precisan usar de noche. También “bipup”, otro tipo que se usó ahora en Gran Bretaña y se conectó pacientes para que respiraran. Y Francia tuvo que usar ventiladores para uso veterinario, para las personas porque si no se morían…

P: Cada uno buscando sus soluciones…muy fuerte.

R: Frente a todo esto, se dice que no se puede comprar respiradores que no están autorizados por Salud Pública. Yo entiendo, pero el trámite lleva un año. Está bien. En lugar de ellos yo haría lo mismo. ¿Pero qué pasa si te está muriendo la gente y tenés un respirador? Yo creo que Salud Pública y la opinión pública van a estar de acuerdo en que lo autoricen. Ojalá ese momento no llegue.

P: Claro, que no sea buscar ya en el límite.

R: Es que lo van a tener que aprobar. A mí ponémelo. Si me estoy muriendo y tenés uno que más o menos anda, no me dejes morir.

 

Las iniciativas uruguayas

P: De todo lo que se está haciendo en Uruguay ¿qué le parece lo más promisorio?

R: En Uruguay ya están prontos dos respiradores, ambos con sistemas de electroválvulas. Uno es el Jupe de Leonardo Díaz. El otro es de los hermanos  Larrosa  y el Dr. Raúl Manisse, o sea uno aparte del “charrúa”, que funciona con otro sistema.

Los dos primeros, con sistema de electroválvulas, ya están esperando las pruebas con animales. Una vez que logremos el prototipo que vemos que funciona, hay que replicarlos en una planta de montaje. Ya me llamaron personalmente de Nordex, de Toyota, Honda y Fidocar, para poner al servicio sus plantas y su personal para montar los respiradores.

P: ¿Qué se necesita para montarlos?

R: Una placa electrónica ardoino, un compresor, las electro válvulas, las alarmas, toda la electrónica. Esos son los componentes que va a precisar el ventilador. Comprás 50 de esos insumos y los armás.

P: Esos son entonces con electroválvulas, y el Charrúa es con ambú, un sistema distinto, ventilación con la mano.

R: Así es. Y  además, está el modelo del Liceo Militar, hecho sobre los mismos principios del Charrúa. Son respiradores  que necesitan ambú al que se aprieta, como dije recién. Son modelos más básicos, a diferencia del Jupe de Leonardo Díaz y del que mencioné antes de los hermanos Larrosa, que son con electroválvulas que dejan pasar cierta cantidad de aire, más sofisticados. Son más parecidos a un respirador convencional.

Hay respiradores ya desarrollados, tipo “charrúa”, en Soriano, Cardona, Salto, Tacuarembó, Paysandú, Rocha y muchos otros lugares.

Lo que tenemos desarrollados en los dos son las alarmas y los controles para poder darle al paciente la presión, el volumen y la frecuencia apropiada. En definitiva, un ventilador para darle seguridad al paciente, tiene que tener una presión menor a 38 centímetros de agua en una columna.

Luchando por la vida

El Dr, Canessa en el Hospital Pereira Rossell
El Dr. Canessa en el Hospital Pereira Rossell

 

P: Como médico, usted siempre lucha por salvar vidas. ¿Cómo vive esta situación por el Coronavirus, de alcance mundial, sin precedentes en nuestra era?

R: Una vez más no es sólo para salvar la vida de los demás sino también la mía. Como en la cordillera. Yo salí para salvarme yo y salvar a los demás. Y en esto es salvarme yo y salvarme a los demás. Fijate que también el respirador del que estamos hablando, podría necesitarlo yo mismo. Yo tengo 67 años y soy población de riesgo.

P: Y está todo el mundo en la misma…

R: Lo diferente es que de lo otro ya salí. De esto no sé si voy a salir, aunque en este caso tengo 95% de probabilidades de salir, de no contagiarte si te cuidás, y en la cordillera tenía el 99% de probabilidades de morir.

P: ¿Se cuida?

R: Bueno, el ejercicio es importante para transpirar. Hacer transpirar al cuerpo  te ayuda contra el Coronavirus, así que trato de transpirar una vez por día, haciendo ejercicio. Pero recordemos, esto no es un cohete a la luna. Si mantenés una distancia de 2 metros con otras personas, no te va a agarrar.

P: ¿Cómo pasa sus horas en este tiempo tan especial?

R: Estoy muchas horas por día con el celular en un grupo de hidroponía, fascinante, para hacer tus alimentos en casa.  Podés generar comida también para los demás, y aportar al reciclaje. Es una gran cosa. Además, claro está, atiendo embarazadas con fetos con cardiopatía, que no esperan que pase el Coronavirus, al igual que en nuestras pacientes del Pereira Rossell, con cáncer, en las que hay que evaluar aparición de falla cardíaca secundaria al tratamiento con citostáticos.

P: Esto me recuerda que hace varios días circuló un mensaje suyo sobre la Ministra de Economía y Finanzas Azucena Arbeleche, en el que contaba sobre el problema de salud de su hija, cuando nació, en lo cual usted intervino, y lo relacionaba a su desempeño actual.

R: Así es. Ojalá Estados Unidos pudiera tener una Ministra de Economía como la que tenemos nosotros, por su inteligencia, su capacidad.

P: Usted la conoce de cerca también en su dimensión humana…

R: Sí. Una persona tiene que ser completa. Y en de la ministra, cuando lidió con el problema de salud de su hijita, el capitán del barco era el Dr. Pedro Del Nido de Harvard y en este caso, el capitán es el Presidente de la República.

P: ¿Le inspira confianza la forma en que el Presidente está dirigiendo el barco?

R: Yo creo que lo está haciendo bien. Hay que tenerle confianza al que dirige, porque estamos en el barco en la tormenta, como dice Azucena.

 

Entre la cordillera y la pandemia

Roberto Canessa, al salir de los Andes
Roberto Canessa, al salir de los Andes

 

P: Roberto, después de haber sobrevivido en la cordillera, aunque pasaron muchos años ¿se pregunta hoy por qué la gente se queja por el confinamiento, si ustedes pasaron cosas mucho peores? O sea..¿aquello le da proporciones?

R: No. Yo creo que tal como dice Carlitos Páez, no hay dolorímetros ni angustiómetros. Cuando tenés un dolor te parece que es el dolor máximo. Yo lo veo a mi hijo, con 3 hijos, y me imagino lo que debe ser un matrimonio con 3 hijos en un departamento. Cuando me preguntan a veces qué opino, yo digo que el fuselaje tenía 20 m2 y éramos 16. Así que esto que está pasando ahora es un fuselaje de 5 estrellas, con comida, televisión y  música, y más que nada, un fuselaje donde difícilmente te vas a morir.

P: Aparte en aquel fuselaje, estaba el peligro inminente en cada momento.

R: Claro. Salías afuera a orinar y se te congelaba el chorrito.

P: Recordar aquello ¿le ayuda a ver todo con proporciones ahora y no quejarse?

R: En la cordillera aprendí que si me sentaba a esperar, me moría de la desesperación. Siempre tenía que estar haciendo algo. Pero cada uno es diferente. Son todas fórmulas ganadoras los resultados, cada uno con la suya.

P: Sin olvidar que cada uno es diferente ¿de lo que usted vivió  saca consejos prácticos que  puede dar ahora a la gente a la que le cuesta la situación actual?

R: Hoy de mañana, en el grupo del respirador, en el que hay 200 técnicos de todo el país, dos se pelearon, uno abandonó el grupo y le dije que me hace acordar a las noches en el fuselaje, donde había  mucho estrés, cansancio y desesperación, dos se agarraban  a trompadas, luego se abrazaban y se  pedían disculpas llorando. Y mientras tanto seguíamos ahí. No servía para nada eso. Y sin embargo salimos. Es entendible la gente se angustia más, encerrado en tu casa te peleás con las personas que más querés. Y eso es por el estrés.

P: Después de haber salido de la cordillera ¿ cualquier otro problema que le surge es chico? ¿Ante cualquier cosa se dice que si salió  de aquello, de esto seguro sale?

R: No, no…la fórmula de la cordillera es coraje y humildad. Y avanzar paso a paso. Mientras vas avanzando, vas bien. Es como con los respiradores. No teníamos nada. Pero yo sabía que en algún lugar en el horizonte, estaba el respirador. Era cuestión de avanzar. Y a veces pensás que llegás a la cima y ves que hay 3 picos más.

Los 16 sobrevivientes, el día de su rescate (Foto: Facebook Roberto Canessa)
Los 16 sobrevivientes, el día de su rescate (Foto: Facebook Roberto Canessa)

 

Ana Jerozolimski
(05 Abril 2020 , 14:21)

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