Mundo Judío

MiSinai

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No. 65
Nitzavim Vaielej
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Horario de velas de Shabat en Montevideo, viernes 11/09  18.16
Demás localidades ver en  www.jabad.org.uy

DINÁMICA SALUDABLE

Por Yanki Tauber

Nuestras vidas como individuos frecuentemente muestran dos aspectos muy distintos. Uno es el dinamismo, el  movimiento, el progreso, el descubrimiento y el cambio. El segundo, aparentemente es el opuesto, pero aun así muy importante, es el intento de fortalecer la posición de uno, el consolidarse, el intentar estar seguro y firme, inamovible. La combinación de estas dos cualidades opuestas crea una dinámica saludable. Uno avanza y crece, pero no a expensas de lo que uno ya ganó. Está el empuje hacia la expansión pero también una atención por la consolidación. 

Estas dos cualidades se expresan en los nombres de la porción doble de la Torá que se lee este Shabat, el Shabat previo al Año Nuevo, Rosh Hashaná. La primera lectura se llama Nitzavim, que significa en hebreo “pararse firme”. En sus palabras de apertura, Moshé le dice al pueblo “Todos ustedes se encuentran parados firmes hoy”. La segunda porción de la Torá se llama Vaielej, que significa “el fue”, refiriéndose a Moshé: “Moshé fue y transmitió estas palabras a todo Israel”.

A pesar de que hay muchas ideas y enseñanzas fascinantes en estas dos porciones de la Torá, algo importante se transmite solo por sus nombres: pararse firme y avanzar. Esto nos provee una guía sobre cómo deberíamos vivir nuestras vidas, y tiene particular relevancia en el Shabat previo a Rosh Hashaná.

Aunque el doble tema de la consolidación y el avance se puede aplicar al mundo de los negocios y a muchos otros aspectos del esfuerzo humano, también tiene una relevancia especial para la vida espiritual del hombre o mujer judíos. Consideremos esto en términos de las tres áreas generales de expresión judía: el estudio de la Torá, la plegaria y las buenas acciones:

El estudio de la Torá combina tanto una dimensión fija y firme como una dinámica interna. Está el texto fijo del rollo de la Torá y los otros libros de la Biblia, la Torá Escrita. Pero esto es discutido y analizado por una aparente infinidad de libros de enseñanzas y comentarios de grandes Sabios, que en todas las épocas han dado orientación relevante para los desafíos de ese momento particular. Así que, por un lado la Torá es constante y por el otro está creciendo constantemente.

La plegaria también tiene una cualidad “fija” y también una dinámica personal. Lo fijo de la plegaria es el texto del libro de rezos. Muchas partes de él son exactamente las mismas todos los días del año, tanto sea un dia común de semana o Iom Kipur. Luego vienen las plegarias especiales únicas para ciertos días. Pero aún más, está la forma personal en la que cada hombre o mujer puede encarar el texto impreso, con su propio y único sentimiento.

Finalmente en la esfera de los preceptos del Judaísmo (las Mitzvot), hay una estructura fija del estilo de vida judío ideal. Y está también la forma personal en que cada persona se acerca a esto, asumiendo ciertos puntos en su vida diaria, enfatizando algunos detalles más que otros, incrementando gradualmente la observancia, y al mismo tiempo consolidando lo que uno ya ha logrado.

 

EL LIBRE ALBEDRÍO Y LA RECOMPENSA

[Dijo Moshé al pueblo judío:] “He aquí que he puesto ante vosotros hoy la vida y el bien, la muerte y el mal ... ¡Elegid la vida!” (Devarim 30:15)

No siempre es claro que el buen comportamiento lleva a la vida y la bendición mientras que el mal comportamiento lleva a las maldiciones y la muerte. Esto nos permite tener la libertad de elegir ser buenos. Si fuera siempre claro que el buen comportamiento lleva a la bendición y la vida, mientras que el mal comportamiento lleva a lo contrario, ¿qué otra opción tendríamos más que ser buenos? El mismo hecho de que ser buenos no siempre lleva al bien nos fuerza y nos permite apoyar nuestra relación con D-os sobre una base más profunda.

Por esta razón, en un nivel más profundo, D-os (a través de Moshé) nos está pidiendo aquí que elijamos el bien por sí mismo, en vez de por alguna expectativa de recompensa material, incluso cuando vemos claramente que ser bueno da buenos resultados.

Likutei Sijot, vol. 28, pág. 82.

Deuteronomio (Devarim) 29:9 – 31:30

En la octava sección del Deuteronomio, Moshé comienza su tercer y último discurso de despedida al pueblo judío, discurso que pronunció el día de su muerte, el 7 de Adar de 2488. Comienza el mismo pidiendo a todos que se pongan de pie (nitzavim, en hebreo) ante él para sellar el Pacto entre ellos y D-os.

La novena sección del libro Deuteronomio continúa la descripción del tercero y último discurso de Moshé al pueblo judío. Comienza con el relato de cómo Moshé fue (vaiélej, en hebreo) y consagró a Iehoshúa como su sucesor, y continúa con la escritura de la Torá por parte de Moshé y la orden al pueblo judío de reunirse cada siete años para escuchar su lectura en el Templo Sagrado.

SABIOS DE ISRAEL

RABI SHLOMO BEN ITZJAK (1040-1105)

Por Nissan Mindel

El nombre de este gran comentarista fue Shlomó ben Itzjak o Rabeinu Shlomó Itzjaki (algunos dicen que su apellido era Iarji), y forma el acróstico con el que ese renombrado autor pasó a la fama: RASHI.

Rashi nació en el año 4800 (1040) en el pueblo de Troyes, Francia. Según otras opiniones, su ciudad natal fue Worms. Su padre, Rabí Itzjak, era un gran estudioso y conocedor de la Torá y el Talmud, y según se dice, descendiente del Rey David.

Rashi era todavía muy joven cuando abandonó su ciudad natal y se fue a Worms y a otras ciudades famosas por el calibre de sus maestros espirituales. Con insaciable ansiedad, Rashi se dedicó devotamente al estudio de la Torá y el Talmud y tras ocho años de constante y profundo estudio, regresó a su ciudad natal. Tenía solo 25 años, pero sus conocimientos le permitieron estudiar en forma individual.

Poco a poco fue adquiriendo fama hasta que pronto su casa estuvo colmada de discípulos y sabios que venían a aprender de él. Eventualmente Rashi fue nombrado Rabino de Troyes, cargo que ocupó ad-honorem, pues igual que su padre, decidió que su sustento proviniese de la venta del vino.

Era joven aun cuando comenzó a escribir su famoso comentario a la Torá y el Talmud. Hasta el momento se hacía muy difícil la comprensión apropiada de la Torá, y más aun del Talmud. Para subsanar dicho inconveniente, Rashi decidió escribir un comentario cuya característica principal fuera la redacción breve y fácil; un comentario que les permitiera a todos transitar por los complejos senderos de la Torá y el Talmud.

Rashi no tuvo hijos varones, pero sus yernos fueron también grandes sabios de la Torá. Uno de ellos fue Rabí Iaakov Tam, otro fue Rashbam. Sus nietos y discípulos formaron una academia de estudios muy singular, y eran llamados los Tosafot, cuyo comentario al Talmud, también ocupa un lugar de relevancia.

Durante sus últimos años de vida, Rashi vio su tranquilidad perturbada por los graves sucesos que sacudían a la comunidad judía. Era la época de las Cruzadas. El corazón de Rashi estaba quebrantado por las atroces penurias que le tocaban vivir de cerca, y su pesar es fielmente reflejado en la poesías que escribió, muchas de las cuales pasaron a formar parte de nuestras oraciones, especialmente en las Selijot.

Durante sus últimos años, le eran dirigidas gran cantidad de preguntas halájicas (legales), desde los puntos más remotos. Debido a su debilidad y enfermedad, no le era posible responderlas, es por ello que su hija pasó a ser su secretaria, y Rashi le dictaba a ella las respuestas.

El 29 de Tamuz del año 1105, a la edad de 65 años, falleció Rashi.

EL SHOFAR

Qué: El shofar es un cuerno de un animal kasher al que se le quitó la médula. Si lo soplas, vas a oír su sonido. Si soplas la secuencia indicada de sonidos en el momento indicado del año, has hecho una gran mitzvá.

Cuándo: En la Biblia, Rosh Hashaná es llamado “El día del toque del shofar”. Esa es la mitzvá del día: oír los sonidos del shofar. Dado que Rosh Hashaná dura dos días, necesitamos oírlo durante las horas diurnas de ambos días, a menos que el primer día caiga en Shabat; en cuyo caso, solamente, lo tocamos el segundo día.

Por qué: Básicamente, porque es una mitzvá. Pero los sonidos del shofar también son llamadas de atención. Rosh Hashaná es el momento de sacudirnos de nuestro letargo espiritual, reconectarnos con nuestra fuente y reiniciar un compromiso con nuestra misión divina en este mundo.

Quién: Todos los hombres, mujeres y niños judíos. Todos necesitamos reconectarnos.

Dónde: El lugar de preferencia es tu sinagoga local. Allí se toca el shofar después de la lectura de la Torá.

¿No tienes forma de asistir a la sinagoga? Entonces, contacta al rabino de Jabad de tu zona. Él va a hacer todo lo que esté a su alcance por arreglar una visita a domicilio.

Cómo: Puede parecer muy simple, pero tienes que atenerte a las reglas del juego. A menos que conozcas todas las reglas, mejor será que lo dejes a cargo de tu rabino o de otro profesional. Estos son los puntos básicos:

La persona que toca el shofar recita dos bendiciones y luego toca una secuencia de tres clases de sonidos: 1) Tekiá, un sonido ininterrumpido que dura varios segundos; 2) Shevarim, tres sonidos de longitud mediana; 3) Truá, un mínimo de nueve sonidos muy breves.

Si lo haces en la forma debida, vas a completar treinta sonidos como estos. Ese es el requisito mínimo. En la sinagoga, tocamos un total de cien sonidos, en los que los toques adicionales se reparten en el transcurso de las plegarias que siguen a la lectura de la Torá.

MiSinaí es una publicación de Jabad Uruguay. Pereira de la luz 1130, Montevideo.
Artículos extraídos de www.Jabad.org.uy y www.Chabad.org, publicados con permiso.
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