En comunidad

Lo imposible transformado en anécdota

Por Janet Rudman

Esta nota fue hecha en conjunto por  Matias Wilner (Mazkir de la tnua) y Magui Haskel (Madrija que realizará shnat en 2021). Matías me escribió por instagram y me pasó video y fotos. Las preguntas fueron elaboradas por mí y las repuestas por Matías y Magui.


Miramos hacia atrás en un 2020 que empezó con las mismas expectativas y sueños de siempre. Capacitandonos, preparándonos, poniéndonos objetivos y metas a alcanzar. Un 2020 que con un baldazo de agua fría horas antes de nuestro primer sábado no nos dejó seguir haciendo lo que nos encanta. 

Pero somos una tnua vanguardista, perteneciente a un pueblo destacado por su capacidad de resiliencia. No nos íbamos a quedar quietos ni callados. Teníamos una misión imposible: ¿Cómo hacemos funcionar a la tnua si no podemos hacer lo que más esperamos toda la semana, juntarnos el sábado a disfrutar, aprender, divertirnos y abrazarnos? 

Curiosamente, no dejamos de hacer nada. No dejamos de estar conectados con nuestros janijim. Transformamos su tarde de sábado, nuestra tarde de sábado, lejos pero cerca, saliendo todos juntos por unas horas de una semana con una rutina cada vez más tediosa. No dejamos de capacitarnos para en cada transmisión desde nuestro tan extrañado ken, o en cada peula por zoom los sábados, volver a sorprender a nuestros janijim con algo nuevo. Innovar para seguir dándole a nuestros janijim una tarde de entretenimiento y educación judeosionista plural se transformó en una responsabilidad. 

No dejamos de ser activistas comunitarios y en la sociedad. Nos sumamos e impulsamos campañas de ayuda a aquellos más afectados en los tiempos más difíciles, ayudando a la comunidad y a la sociedad desde nuestro lugar, trabajando para los que por distintas razones no podían acceder a comida, juguetes y matzot, entendiendo nuevamente que no hay satisfacción más grande que dar y no recibir nada a cambio.

No dejamos pasar una fecha tan importante como Iom Haatzmaut festejando a lo Jazit Hanoar y repartimos tapabocas a todas las familias de nuestra tnua, para seguir cuidándonos entre todos.

Aprovechamos para armar nuestra página web y renovar la fachada de nuestro ken, porque si bien lo que importa es lo de adentro, ponernos un poco más lindos nunca viene mal, representando desde afuera del ken un pedacito de lo que es para nosotros la grandeza y la magia que vivimos allí dentro.

Un dia nos toco volver a la presencialidad, tomando todos los recaudos necesarios para asegurar la salud de nuestros janijim y sus familias, con protocolos y formas de ir a la tnua a las que no estábamos acostumbrados, pero nuevamente, la escencia se mantiene. 

Supimos disfrutar de lo que más nos gusta: peulot, iom balagan, iom sport, y hasta disfrutamos de una jornada increíble de paintball. Y además de todo eso, disfrutamos de la inauguración de nuestra cancha nueva, un lugar en el que tuvimos y estamos seguros que generaremos nuevos recuerdos para toda la vida. Logramos reconvertirnos y superar un obstáculo que parecía ineludible para seguir siendo ese lugar mágico. Ese lugar que logra juntar a amigos y amigas de muchos lugares y realidades distintas en este mundo cada vez más polarizado. Ese lugar donde ser y hacer feliz a otros, donde la recompensa siempre es mayor que el esfuerzo realizado y donde la imaginación se convierte en realidad.

2020 fue un año muy difícil para todos, pero que nos trajo muchas enseñanzas. Pasamos por todas pero no dejamos de hacer nada. Cambiaron las formas, pero no cambió la esencia. Un año donde vimos nuestra magia suceder, nuevamente generada por nosotros mismos. Sacar adelante una tnua tan grande en tiempos de pandemia parecía imposible, hoy es una anécdota.

Nos pareció desde Semanariohebreojai compartir inquietudes con los chicos y ahí preguntamos:

¿Qué aprendieron de este año tan dificil?

Uno puede pensar que este año fue una complicación desbordada en estrés y dificultad. Aún así, lo que parecía imposible tolerar fue un placer de sobrellevar. 
Al principio no fue fácil digerir la noticia, nos enfrentabamos a un desafío, que a pesar de no sabíamos cómo enfrentarlo, sabíamos que lo ibamos a lograr. Esa visión fue una de las cualidades que más se potenció en los bogrim (en este año tan complejo). El saber que siempre hay que pensar a futuro y mejorar. Aprendimos que es fundamental ser pacientes y tolerantes. Cuando nos arriesgamos a innovar,  difícilmente logramos nuestros objetivos en el primer intento. Descubrimos que la perseverancia es clave en todo proceso tnuatí, no debemos rendirnos sino aprender de nuestros errores y no bajar los brazos cuando las cosas no salen como queremos. 

Sobre el  tema de la resiliencia,  me gustaría saber vuestra opinión: esta es  una pandemia con wifi y netflix cuando nuestra gente estuvo en guettos, en campos de exterminio y luchó tanto por la mera existencia.

Nuestro pueblo siempre se caracterizó por su capacidad de adaptación a distintas situaciones adversas que le ocurrieron a lo largo de la historia. En este año tan particular, nosotros como tnua no nos alejamos de esa línea. Tuvimos que reinventarnos para seguir siendo ese lugar mágico. Ya sea en la virtualidad cuando no podíamos estar cara a cara con nuestros janijim, y cuando pudimos volver a la presencialidad con los protocolos desarrollados. Es una realidad que la dinámica cambió mucho, varias cosas a las que no estábamos acostumbrados, pero fue simplemente entender que se debía enfrentar esta situación y dar lo mejor de nosotros. 

¿Que fue lo que motivó a los bogrim de Jazit a sostener la relación con los janijim en la virtualidad con las dificultades que esto implica y cuáles fueron los mayores desafíos?

Para nosotros, formar vínculos con nuestros janijim es de las cosas más gratificantes que la tnua nos regala. No necesitábamos motivación para eso, sino para respuestas que solo las podiamos encontrar en nuestra imaginación y creatividad. Ademas de ingeniarnos para adaptarnos a una pandemia, que es algo muy inesperado e inusual, debíamos generar lo que siempre generamos cara a cara, pantalla a pantalla. Establecer vínculos de confianza, realizar actividades que generen interés, y sobre todo, diversión. 


Una de las mayores dificultades que enfrentamos, fue la monotonía que tanto los madrijim como los janijim sentíamos en nuestras casas. Nosotros pasabamos nuestra semana frente a una pantalla sentados en nuestros escritorios ya sea para atender a clase, informarnos, ver una serie, hacer la tarea o trabajar. Y por supuesto, lo mismo les ocurría a nuestros janijim. A todos nos resultaba tedioso estar sometidos a la misma rutina de todos los sabados tambien. 


Los primeros intentos no fueron los mejores. Aunque todos queríamos vernos, conocernos, lograr establecer las amistades que solo se generan estando con el otro, no era lo mismo realizar una peula en el jeder que a traves de una pantalla. Las actividades eran mas parecidas a una clase mas, que a una peula. Pero esta situación no duró mucho. Recurrimos a nuestra más preciada herramienta: nuestra ya mencionada creatividad. Nos propusimos romper con la estructura que habíamos planificado; pasamos de utilizar solo zoom, a encontrar paginas con juegos y actividades que llenaban de sonrisas todos los cuadraditos de la pantalla. Creamos desafíos que los janijim debían ir en busca de cosas por toda su casa, o hacer creaciones con lo que tenían en sus casas. Todos nos llevamos una gran sorpresa viendo como la imaginación de los janijim estaba tan desarrollada. 
Más allá de la situación personal que cada uno pueda vivir, para cada javer la tnua es una alegría. La tnua siempre ha sido eso, una manera hermosa de escaparle, por lo menos por un rato, a un estresante examen, un mal momento personal, o por qué no, una mala situación en el hogar. 

¿Cómo fue la experiencia durante todo este año del tikun olam en la tnua? ¿Cómo lograron readaptar su activismo comunitario?

Nos resultó muy gratificante seguir siendo activistas comunitarios y en la sociedad. Realizamos campañas para ayudar a los mas necesitados. Les brindamos acceso a comida, juguetes y matzot a quienes no contaban con dichos recursos o no tenían la posibilidad de salir de sus casas a buscarlos. Todos los bogrim y janijim colaboraron para ayudar a estas personas que necesitaban nuestra ayuda. Podemos considerarlo como otra motivación, ya que no hay actividad más reconfortante que ayudar al otro. 


Uds pertenecen a una generación que nació con un celular en la mano y con una tecnología que cambia todos los dias, qué piensan que va a dejar la experiencia del covid instalada dentro de las actividades de la tnua. ¿Se imaginan reuniones preparatorias de la bogrut por zoom cuando haya presencialidad? ¿Hacer actividades con los chicos por zoom con los que no pudieron ir porque estan enfermos cuando todos vayan?

Siempre que sea posible hacer las cosas presenciales, ya que el contacto humano es algo que va más allá de la virtualidad y es fundamental en la tnua: el marco social, las amistades de la infancia y de toda la vida. 


Pero cada crisis, siempre nos deja algo bueno, y la pandemia no fue la excepción.Como enseñanza, descubrimos  “gracias” a la pandemia una nueva forma de educar, divertir y de llegar a nuestros janijim, la cual obviamente se puede usar en los casos en los cuales no podamos hacer uso de la presencialidad.

¿Cómo ven los majanot post pandemia?

Si la situación sanitaria lo permite apostamos a que se sigan desarrollando con normalidad. Los majanot tienen una carga educativa y sentimental que consideramos fundamental para el proceso tnuati de nuestros janijim. Momentos, experiencias y anécdotas que quedan para toda la vida. Además, la experiencia de irse una semana a la mitad de la nada a aprender y estar alejados por un rato de la tecnología que nos rodea todo el tiempo es algo invalorable, es algo que abstrayéndonos de la situación del mundo hoy totalmente impensado. 

¿Cuáles son las experiencias positivas que van a acuñar para el futuro?

El 2020 nos exigio transitar por experiencias nuevas en las que tuvimos que resolver situaciones a través de estrategias desconocidas. Vivimos momentos de horas de trabajo, pensando cómo mantener la felicidad de cada janij, muchas instancias de convicencia virtual. Aprendimos que siempre se puede encontrar una solución. Por un lado, vivimos experiencias virtuales inolvidables. Desde poder educar, empatizar, disfrutar, generar vinculos por zoom, hasta organizar un megaevento virtual. Debíamos festejar Iom haatzmaut a lo grande, a lo Jazit Hanoar. Realizamos una tarde repleta de actividades donde cada janij podia participar desde su casa. Había una gran variedad de “stands” para que cada javer pueda optar por la que ae sienta mas comodo. Algunos optaron por bailar, otros por cocinar, ver un mago o participar de un campeonato digital. Fue maravilloso. 
Luego, con la emoción de volver a la presencialidad, inauguramos nuestra cancha nueva, pronto esperamos que todos la puedan conocer. 

¿Cuáles consideras que son los desafíos a los que se enfrenta tu tnua en el futuro?

En primer lugar, la vuelta a la “normalidad”, y lo digo entre muchas comillas. Ninguno de nosotros sabe cómo será nuestra vida post Covid, de la misma forma que no se sabe cómo será la tnua post-covid. Uno de los mayores desafíos será la vuelta a la presencialidad completa, sin protocolos tas estrictos, y con la “libertad” a la que estábamos acostumbrados. Jazit en este año 2021 cumple 70 años, y 50 en nuestro Ken de Rivera. Será un año muy especial. La vuelta del jodesh, el Majane,  los seminarios, y también majanot continentales, ese será uno de los mayores desafíos.

Por otro lado, seguir siendo la tnua mas grande, plural y diversa del Yshuv, la que concentra la mayor cantidad de janijim que asisten a colegios fuera de la red. Esto tiene gran importancia, ya que la responsabilidad que cargamos es aún mayor, debido a que somos el único marco judio de muchos de estos niños. Esto lo consideramos una de las cosas más importantes de nuestro rol y de nuestra tnua. La posibilidad de darle a nuestros janijim un marco social distinto, con amigos y amigas de varias escuelas -pertenecientes o no a la red- es algo invaluable, y es parte de lo que nos motiva día a día a seguir.

La experiencia tnuati es algo que hoy se inscribe en los CV y se ve en linkedin, ¿qué parte de este 2020 tan bizarro les parece que va a ser redituable del punto de vista laboral en vuestro futuro?

Si bien nos vimos “acotados” por la pandemia y los protocolos, salvo excepciones (jodesh, Majane) no dejamos de hacer nada, incluso surgieron cosas nuevas y distintas. El hecho de tener que repensar las cosas rotundamente para cumplir con los mismos objetivos puede hasta ser un punto a favor a nivel laboral, ya que cada vez más se valoran las habilidades blandas, la “mente abierta”, el pensar “fuera de la caja”, que fue justamente una de las cosas por las cuales se caracterizó este año tan particular. 

¿Te gustaría cerrar con algún mensaje resumiendo lo que fue este año?

A pesar de todas las dificultades, este año jaziteano fue maravilloso. Supimos encontrar soluciones, acomodarnos, salir de la caja y rebuscarnosla un poco más que siempre. 

Jazit fue un marco donde nos sentiamos mas libres y menos encerrados. No solo saliamos de la caja, sino de nuestras casas. Nos transportabamos pantalla a pantalla viendo la felicidad de nuestros janijim en ella. Gracias a ellos pudimos seguir adelante. 


Queremos agradecer a cada uno de los padres de nuestra tnua.  A pesar de este año tan difícil, su apoyo fue constante durante todo el proceso tnuatí. Ahora, arrancamos otro año, con más dificultades y nuevos desafíos que nos ayudaran a progresar e innovar. Esperamos vemos pronto,
Jazak ve’ ale

Jazak Ve’Ale 

Bogrut 2020 - Jazit Hanoar

Janet Rudman
(28 Enero 2021 , 12:29)

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