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El judoka iraní Saeid Mollaei llegó a Israel para participar en el Grand Slam de Tel Aviv

Por Ruben Friedmann, desde el kibutz Ein Hashlosha

La emoción en la Sala de arribos del Aeropuerto Ben Gurión se veía en la cara de todos los presentes en las altas horas de la noche del domingo 14  cuando se esperaba el aterrizaje del avión charter que traía a más de 200 judokas que participarán desde el jueves en el Grand Slam , uno de los torneos más importantes en el calendario Mundial de la Federación Mundial de Judo.

Pero paradójicamente la atención no estaba centrada en varios de los 28 medallistas olímpicos , auténticas estrellas de este deporte tan popular en Israel , sino en un judoka en particular , quien hasta último momento no se sabía con certeza si iba a subir al vuelo junto a los otros deportistas.

Todas las miradas iban dirigidas hacia el judoka iraní Saeid Mollaei , quién sin duda se ha transformado en una especie de símbolo en el deporte del judo .

Mollaei, quien representa ahora a Mongolia y no a su país natal Irán (Foto: Sabau Gabriela, página oficial de la Federación Internacional de Judo)

 

Mollaei (29) tiene un extenso curriculum de logros deportivos : 2 veces campeón asiático, medalla de bronce en los Mundiales de Budapest (2017) , Medalla de oro en los Mundiales de Bakú (2018) y un sin número de títulos en torneos Grand Slam y de la Ronda Mundial representando a Irán en la categoría de peso de 81 kgs. Con esto de fondo, se transformó en un símbolo para el régimen de los Ayatollas .

 

Todo esto hasta que el israelí Sagui  Muki fue ascendiendo en el ranking Mundial en su misma categoría obteniendo torneos continentales y dentro de la Ronda Mundial. Quiso el destino que los 2 judokas aun no hayan disputado un combate en un marco oficial.

Algunas veces fue por los sorteos que se efectúan previo a las competiciones , pero más que nada por la posición oficial del régimen de Irán que impide las confrontaciones entre deportistas israelies e iraníes.

Muchas veces los deportistas iraníes han fingido lesiones y no se presentaron a combates cuando el rival que tenían enfrente era un judoka israelí. En el caso de Mollaei , las disposiciones oficiales le han ocasionado daños deportivos.El caso más conocido fue en los Mundiales de Tokio 2019 cuando Muki y Mollaei llegaron a semifinales y para evitar la confrontación , los dirigentes iraníes dieron la orden a Mollaei de abandonar la confrontación. 

 

Al final de cuentas Muki se coronó Campeón del Mundo para alegría de todo el deporte israelí , pero la competición dejó a la luz algo más importante : las relaciones entre Mollaei y Muki eran  amistosas fuera del "colchón " de judo  .

Saeid Mollaei (izquierda) con su amigo israelí Sagui Muki

 

Mollaei tomó una valiente decisión de no volver a su patria trás esa competición y radicarse con su familia en Alemania, que le otorgó el asilo político.

El régimen iraní lo castigo sacándole todos los títulos y quitándole la posibilidad de defender a su patria. Sus padres y hermanos, quienes quedaron en Irán, sufrieron la persecusión de las autoridades locales.

Mollaei apeló la decisión en el Tribunal Deportivo Internacional ( el TAS ) en Lausana y pidió seguir compitiendo con el grupo de deportistas de varios paises, quiénes compiten sin bandera bajo los auspicios de la Federación Internacional de Judo.

El Presidente de la Federación Internacionalo de Judo , el croata Marius Vizer ayudó a Mollaei en la lucha jurídica que duró casi un año y puso en peligro su participación en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio.

 

Al final de cuentas , el gobierno de Mongolia dio el visto bueno y Saeid Mollaei consiguió la ciudadania mongolés con la que compite en el último medio año y el mes pasado ya pudo volver a competir en el Grand Slam de Budapest.

 

Ya en Israel, Mollaei fue acompañado hasta el hotel Hilton , la sede de todas las delegaciones ,por el propio Presidente de la Federación Israeli de Judo Moshé Ponti con grandes medidas de seguridad , que lo protegerán  hasta el momento que deje el pais.

Saeid Mollaei (centro), en el aeropuerto internacional Ben Gurion al arribar a Israel, acompañado por el Presidente de la Federación Israelí de Judo Moshe Ponti (a su derecha) y su entrenador (primero a la izquierda). (Foto: Federación Israelí de Judo)

 

Quien le dio una bienvenida especial en las redes, fue su colega y amigo personal Sagui Muki, que lo llama "hermano".

 

El Grand Slam de Tel Aviv que comienza este próximo jueves 18 y tendrá 3 dias de duración será una de las últimas chances de clasificación a los Juegos Olímpicos para la gran mayoría de los judokas participantes, por lo que se prevé un alto nivel de competición. En total llegaron 437 judokas que representan a 63 paises ,  y desde anoche están concentrados en el Hotel Hilton de Tel Aviv , debiendo pasar todos por los tests de Corona tal cual dispuso el Ministerio de Salud Israeli .

 

La competición tendrá lugar en el Pabellón Shlomó junto al Palacio de los Congresos de Tel Aviv y solo 200 afortunados espectadores  por día ,podrán presenciar la competición en vivo junto al ruedo. 

 

No hay dudas que la atención de todos se concentrará en la categoría masculina de hasta 81 kgs. donde el actual No. 1 del mundo ,  Saguí Muki , una de las grandes esperanzas israelies de medalla olímpica puede tener que enfrentarse por 1ª vez a su amigo iraní Saeid Mollaei .

Pero por sobre todo , el deporte y los deportistas demuestran una vez más que unen a los pueblos pese a los intentos de algunos gobiernos de desunirlos.

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2021-03-04T22:35:26-03:00