Mes de la Mujer 2021

Mariela Dines nos cuenta su periplo desde la ciencia

 Mariela Dines,  estudió en la Universidad Technion en Haifa (Israel), pHD en Biologia Molecular y durante  10 años,  se dedicó  a la actividad científica en laboratorio. Combinó su aprendizaje y valor en los dos mundos para compartir conocimientos.  Pasaron los años y  se reencontró con la biología  y conectó  pasado y presente, ciencia y vida cotidiana, conocimiento académico y experiencia.  Se dedica  a  tomar conciencia de las relaciones entre cuerpo y mente, para gestionar las emociones  y mejorar su calidad de vida.  

¿Que querías ser de niña? ¿Cuándo decidiste estudiar Biología?  ¿Es un mito el concepto que a las niñas no se las incentiva a estudiar ciencias?  ¿Cómo era elegir ciencias cuando vos eras joven?  ¿Había más hombres que mujeres en tu clase en la universidad?  

Que buen ejercicio, mirar hacia atrás en el tiempo, y observar a la distancia, que fui eligiendo yo  y  que me fue eligiendo a mi,  una mezcla de ambas y así vamos aprendiendo en el correr de la vida.

 De niña y adolescente,  te puedo decir que lo que recuerdo es  que me encantaba ir a la escuela y a  las clases, estudiar y aprender.  Como  lo que más me gustaba en el liceo era matemáticas, suponía que iba a seguir alguna carrera en ese ámbito,  pero no me convencía seguir orientación Humanístico para Economía, ya que no eran las materias que mas me atraían.  Y así sucedió un hecho en 4to de liceo (Instituto Ariel)  gracias a la profesora de Biología, Graciela Gomez que me enamoré de esta materia. Hice un click en mi interior que me fascinó  por saber como funciona el cuerpo humano.   Ya en ese momento, disfrute del bachillerato biológico y luego medicina.  Etapa de bachillerato que fue muy disfrutable en lo académico y en el grupo humano, el grupo de amigos y los profesores que tuvimos, gratos  recuerdos que tengo muy presentes.

 Luego del bachillerato, no me fue tan fácil decidir, ya que en ese momento la facultad de ciencias no me era atractiva ni estaba tan desarrollada como ahora, así que opte por empezar facultad de Medicina. Quería saber cómo funciona el cuerpo, pero no quería ser médica.  Cursé  satisfactoriamente el primer semestre de Medicina, pero luego sentí que no era lo que yo quería hacer, así que en ese momento, tuve la oportunidad de viajar a Israel  y ahí ya segura de querer estudiar Biología (año 1987).  Comencé mis estudios en Jerusalem, y luego me pase al Technion, en la ciudad de Haifa.  Ahí tuve la opción de seguir en la Academia , luego del BA en Biología, hice un Master y posterior doctorado en un laboratorio de Fotobiología,  con mi tutor Dr. Benjamin  Horwitz,  investigando la expresión de genes , usando de modelo un hongo de tierra, Trichoderma Harzianum,  que no es patógeno a las plantas, y que es fácil cultivar en condiciones de laboratorio.  En ese entonces, me familiarice con las técnicas de biología molecular.  Fue una etapa muy satisfactoria, ya que si bien, tiene su arduo trabajo en lo que tiene que ver con la perseverancia y responsabilidad en los diferentes experimentos, investigación, trabajo físico, compromiso con las tareas, planteo de los objetivos , los controles y las repeticiones correspondientes. Todo en su completitud, el desafío de la ciencia, tiene un vértigo y una motivación que es muy estimulante,  En el momento que te planteas preguntas  que quieres investigar, hay un mecanismo de motivación que me llevaba a planificar en cada caso, los objetivos, los controles, las pruebas correspondientes, los protocolos, los materiales, bibliografía y el análisis de los resultados.,   y  con la ayuda de las plataformas de internet, verificar que lo que uno descubre es novedoso y  un aporte a la ciencia.  

  Pienso que es un mito que a las niñas no se les incentiva a estudiar ciencias.  Son naturales las iniciativas propias  de las mujeres por elegir que hacer y que estudiar.  Por lo menos esa fue mi experiencia.  Fue un proceso interior, donde fui descubriendo lo que yo quería hacer.  En la facultad de biología, creo había por igual mujeres y hombres,  te diría un poco más de mujeres.

 Vos estudiaste en Israel y luego volviste a Uruguay.  Sentís que había mucha diferencia entre el rol de la mujer en esa época en Israel y con lo que te encontraste cuando volviste?  Contame como te reconvertiste  Por medio de asesoramiento desde la biología, ayudas a la gente a conocerse máscomo llegaste a esta actividad, como es la experiencia?   

 Cuando volví a Uruguay, te puedo describir, lo que observe en mi entorno y con mi experiencia.  Diferencias grandes que encontré, en lo personal, era que yo estaba acostumbrada a cubrir todas las actividades de la casa y con mis hijas.   Acá, veía que todas tenían ayuda en lo domestico y los niños empezaban más tarde el jardín.  En mi caso, mi hija grande, a los 4 meses, comenzó en el  jardín en Israel,  ya que yo me reintegre después de la licencia maternal al laboratorio.  Algo que en Israel hay, es jardín en la Universidad,  es de mucha ayuda, ya que acompaña en horario y cercanía a quien estudia-trabaja en el lugar.  Hoy en día, creo acá en Uruguay también hay empresas que proveen el jardín de infantes para sus hijos, hecho que facilita a madres y padres a acompasar trabajo y cuidado de sus hijos.  Ademas, ya hay institutos maternales, que reciben bebes de menos de 1 año, que permite a madres  reintegrarse al trabajo, o tener su tiempo independiente.

  Al llegar a Uruguay, no retomé actividad de investigación ni académica, sino que estuve en actividad comercial familiar.   Hace unos años, me volvió el bichito de la biología, y empecé a interesarme por los avances de neurociencias,  por lo que empecé a sumado a Inteligencia Emocional. En los últimos años, se descubrió que hay neurogenesis y neuroplasticidad en todas las edades. De alguna manera, volví a lo que al salir del liceo  estaba en mi cabeza  entender cómo funciona el cuerpo-mente  y es lo que sigo aprendiendo día a día.  El conocimiento potencia nuestras capacidades, lo aplico en mí, y en quien quiera comprender su biología para mejorar su calidad de vida.  El cuerpo-mente es una unidad, química y física.  Mente, pensamientos y emociones, es energía y a través de ella podemos cambiar la biología  y a la inversa, a través del cuerpo, cambiar la mente.   En mi experiencia,  entender tu biología y gestionar las emociones te  ayuda a resolver situaciones o conflictos que a priori no los entendemos, o los transitamos siempre de la misma manera y después no estamos felices con los resultados.   Es saber escucharse, darse cuenta y tener las herramientas de autoconocimiento  para tener los resultados deseados, y mejor bienestar.  

                                                                                                                                           

Janet Rudman
(07 Marzo 2021 , 15:02)

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