En comunidad

Kehilá: La importancia de estar presentes

Lic. Geraldine Rocío Muñoz 

Directora Fundación Kehilá del Uruguay

El desafío del trabajo con personas en situación de discapacidad en tiempos de pandemia

 

Que la distancia física no se transforme en distancia emocional, fue la primera observación que empezó a emerger entre los profesionales que trabajamos con personas usuarias de programas de inclusión de la Comunidad Israelita del Uruguay, cuando en marzo del 2020 se desataba la pandemia en nuestro país. Se puede estar presente sin estar físicamente ha sido el gran desafío, para ello debimos pensar justamente en qué es lo más importante cuando se vive una crisis, y siempre la presencia de las personas que son significativas para nosotros será un eslabón fundamental a la hora de salir adelante.

En los años que hemos trabajado en la coordinación de programas para esta población no nos habíamos enfrentado ni siquiera a la posibilidad de dejar de atender de manera presencial por un tiempo leve, ya que justamente el trabajo que se hace con este grupo se basa en la presencialidad dentro de los dispositivos, que son espacios grupales de trabajo donde los jóvenes y adultos con alguna discapacidad que ingresan se desarrollan en todas sus capacidades a través de la participación de programas laborales específicos para personas en situación de discapacidad, a través de ir instalando las rutinas necesarias y el plan de apoyo multidisciplinar según la necesidad de cada uno. Espacios de estimulación cognitiva, espacios de terapia ocupacional, expresión, educación y apoyo psicoterapéutico, todo basado en un plan de inclusión cimentado en el enfoque de derechos y con énfasis en el apoyo psicosocial, aspectos todos que se trabajan a través de técnicas específicas y presenciales.

Toda crisis esconde una oportunidad asi que ha sido el momento adonde creamos aquello que no habíamos imaginado, por no augurar un cierre no sólo de la presencialidad de nuestros dispositivos por periodos, en nuestra percepción largos, sino el cierre de todos los espacios que son parte de nuestro plan de apoyo en el contexto de la discapacidad. Diseñamos una plataforma de sostén para dar continuidad al trabajo con las nuevas consignas de salud.

Llevamos un año adaptándonos mes a mes a la situación país, a través de re armar subgrupos más pequeños cuando estamos de forma presencial, que cubran a todos los usuarios incluso a aquellos que por estar en hogares no han podido retornar en esas ventanas de presencialidad, dándoles apoyo a través de videollamadas, que indagan en el cómo están, en la escucha activa y en elaborar materiales a medida para cada uno.

Hemos habilitado guardias, teléfonos de contacto y hemos estructurado reuniones semanales planificadas a través de la plataforma zoom con todos los grupos, adonde nos vemos, hacemos actividades y estamos presentes en sus rutinas. También el envío de tareas para la estimulación cognitiva y la organización de lo cotidiano en casa en período de cierre, ha sido clave. Entonces los grupos han entendido que frente a la crisis sus referentes están permanentemente, que aún estamos, que la pérdida no es completa, que volveremos a ser en la presencia, aquel grupo de referencia que tanto significado tiene en la vida de cada uno, ya que para muchos los programas de la Kehilá son su único espacio real de  actividad permanente.

Sabemos que cuando hay amor de fondo, vocación de servicio y comprensión de la necesidad de “estar en la crisis” es cuando podemos crear caminos a pesar de la adversidad, y es aquí donde nos encontramos hoy, estando en plena emergencia presentes y acompañando a quienes más lo necesitan evitando el aislamiento emocional consejo que le brindamos a todas las personas que nos rodean en todos los grupos y en todos los contextos.

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2021-06-22T07:05:44-03:00