Fotos: Amos Ben Gershom, GPO
Al llegar el nuevo año 5782, los buenos deseos son la base de las distintas tradiciones. Y qué más cercano que augurar lo mejor a nuestros seres queridos, ante todo nuestras familias.
Pues cuando el saludo de Rosh Hashana sale de boca del Presidente de Israel, el concepto de familia cobra un significado especial: cruza fronteras y abarca al pueblo judío todo.
Por lo tanto, es bueno compartir el saludo del Presidente Itzjak Herzog con todos nuestros lectores.
El Presidente Herzog y su esposa Mijal fueron este jueves los anfitriones del primer brindis de Rosh Hashana para el cuerpo diplomático en Israel desde que entraron hace pocas semanas a Beit Hanasí en Jerusalem.

En el evento, al que llegaron también el Canciller de Israel Yair Lapid, el vice Canciller Idan Rol y el Decano del Cuerpo Diplomático, el Embajador de Zambia Martin Mwanambale, participaron aproximadamente 100 embajadores .
Cabe señalar que entre ellos se destacaron los flamantes representantes de Bahrein y Marruecos. También estuvo presente el Embajador de Egipto.
El evento, en el cual el Presidente Herzog deseó un buen año a sus invitados y también recibió numerosos augurios de Shaná Tová en distintos idiomas, fue una oportunidad para transmitir mensajes contra el extremismo y el antisemitismo.
De cara a la IV Conferencia de Durban, que señalará el vigésimo aniversario de la conferencia homónima llevada a cabo en el 2001 convocada por la ONU contra el racismo, el Presidente Herzog recordó a los presentes que aquella reunión terminó siendo totalmente lo opuesto a lo anunciado. Recalcó que la primera conferencia de Durban se convirtió en realidad en una tribuna de odio anti-israelí y antisemitismo, por lo cual exhortó a los diplomáticos que recibió a que sus países no participen en ella.
En otro orden de cosas destacó la importancia de los nuevos acuerdos de normalización de relaciones entre Israel y algunos países árabes.
“Un tema clave del Nuevo Año Judío es la habilidad que se nos da a todos nosotros de elegir entre el bien y el mal, entre un año dulce y uno amargo”, dijo el Presidente Herzog. “En el nuevo año, el Medio Oriente tendrá dos alternativas, el bien o el mal. La primera opción, representada en los valientes líderes de los países que suscribieron los Acuerdos de Abraham, es la senda de la paz, de vínculos entre pueblos y de cooperación. El Estado de Israel siempre será un decidido interlocutor para todos aquellos países de la región que opten por la senda de la paz”.
El Presidente agregó:
“La segunda opción, la del mal, que continúa plagando nuestra región, es la del odio, la incitación y el terrorismo. Y el Estado de Israel siempre actuará con firmeza ante aquellos en la región que opten por la senda de la guerra”.
Y combinando las tradiciones de la fiesta con el futuro que augura a la región, dirigiéndose a los diplomáticos, señaló:
“En Rosh Hashana, las familias judías alrededor del mundo dirán una bendición con la granada, expresando la esperanza que sus buenas acciones sean tan abundantes como las semillas de esta fruta. Y si me permiten, yo quisiera ofrecer una variación de esa bendición: que el Estado de Israel y vuestros países hallen tantas vías de cooperación como las semillas de la granada. Que encontremos tantas soluciones compartidas a los desafíos que enfrentamos, como las semillas de la granada. Y que nuestra amistad se mantenga tan dulce como la manzana que comemos con miel”.





