Ruben Kurin

Ruben Kurin

Soy Ruben Kurin, trabajé desde los 14, un día me di cuenta de que tenía más de 60 y pensé que necesitaba un cambio. Siempre me gustó escribir y quise dedicarle más tiempo a temas que me interesaban,  aprendí idiomas, informática, filosofía y  historia, Ahora puedo escribir y expresarme. Soy feliz porque considero que lo que no disfrutamos es tiempo perdido.   

Columna de opinión

La Navidad de un judío

Entiendo que una navidad en soledad no es una navidad

Entiendo que las lágrimas broten sin llegar a poder controlarlas

¡Como no entender la desventaja de ser el último en marcharse!

Desde este ángulo del gran jardín puedo ver la piscina llena de esa impecable agua, limpia y cristalina, quieta, tranquila, serena… tan distinta a otras navidades adonde abundaba el bullicio y adonde las guerras de agua hacían bajar el nivel por debajo de los vertedores.

Piscina adonde los inflables jugaban un papel importante en la escena.

Algunos nuevitos, otros no tanto,  bastante descoloridos y emparchados de la anterior temporada…

Un ejemplo era la famosa GORDA…

La GORDA era aquel sillón que en su origen fue azul y con brazos que incluían apoya vasos y un cómodo respaldo que se inflaba por separado para mantenerse en forma.

El tiempo comenzó a pasar para la GORDA también y cada año fue perdiendo el color hasta hacerse transparente.

Primero el respaldo desapareció quedando transformada en un salvavidas con unas protuberancias que otrora eran los apoyabrazos y ahora… quién podría saber que eran.

Luego con el tiempo fue suplantada por otra y otra más, pero ninguna pudo llevar con dignidad el nombre de la GORDA.

La GORDA era La GORDA… la de las interminables siestas flotando sobre ella al candente sol del medio día cuando no se hablaba del calentamiento global ni de la capa de ozono y que el bronceador no había sido suplantado todavía por el protector solar.

¡Como poder entender la velocidad del pasar del tiempo que se llevó aquellos días felices y nos robó todo transportándolo a distancias gigantescas literal y geográficamente hablando!

“El maldito” hizo desaparecer todas las imágenes transformándolas en recuerdos que quizás mañana el Alzheimer nos borre del todo.

La humeante parrilla adonde nunca quedaba espacio ni siquiera para tirar aquella papa, tubérculo que mi querida esposa quiso asar siempre haciéndome rezongar respondiéndole que eso era lugar pura y exclusivamente para la carne y otras chanchadas a las que yo tenía acostumbrados a mi familia, amigos y hasta a los agregados invitados de cada uno de ellos como míos propios.  

Aquello era un derroche,  pero un derroche de amor, porque había amor para derrochar risas, abrazos y porque no, alguna que otra pelea que la algarabía que a veces da el alcohol nos concede, pero que nunca llegó a mayores debido a la inteligencia de una profesional de madraza como es mi mujer.

¡¡¡Ah!!!

Si los estoy viendo a todos ellos,habitualmente no bajaban de quince o más por fin de semana y así por más de treinta años…

Dios mío que promedio, ¿de qué me quejo si nadie tuvo ese Handicap de goce en toda su vida?

Pero pasó y que rápido como todo lo bueno fue fugaz y hoy es soledad, una soledad de la que a veces disfruto,  pero…

La Navidad es LA FAMILIA y lo escribo con mayúscula porque quiero recalcar el significado que yo le doy a esta palabra de la que tengo bien claro que se la robé a los cristianos.

Quizás suene ridículo como le podría sonar a alguien que ve a Papá Noel vestido de invierno volando en un trineo tirado por alces bajando en un árbol cubierto de nieve en pleno Copacabana en Río de Janeiro.  

Soy  un judío viejo ridículo que quiere festejar su Navidad en FAMILIA, como antes y añoro eso.

Alzo mi copa, largo un par de lágrimas y a todos aquellos que estuvieron antes conmigo y a los que no tuvieron la suerte de haberlo compartido

Este judío les desea     

Feliz Navidad… ¿por qué no?  

 

 

 

Ruben Kurin
(20 de Diciembre de 2021 a las 09:03)

Ultimas Noticias Ver más

La esperanza- y la advertencia- de un realista científico israelí
Entrevistas

La esperanza- y la advertencia- de un realista científico israelí

20 Enero 2022


Con el Dr. Shay Fleishon, Director Ejecutivo del BioJerusalem Center  

Esta página fue generada en 0.0515430 segundos (5028)
2022-01-21T05:36:10-03:00