Mundo Judío

MiSinai

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No. 135
Itró
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Horario de velas de Shabat en Montevideo, viernes 21/01  19.41
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EL MANDAMIENTO MÁS DIFÍCIL

Por Yossy Goldman

Esta es la semana en la que D-os le entrega la Torá al pueblo Judío. La lectura de la gran Revelación en Sinaí ocurre en esta parashá y con ella los famosos Diez Mandamientos.

¿Cual diría usted que es el mandamiento más difícil de cumplir de los diez? ¿Puede ser la mitzvá de creer en D-os? La fe no es algo fácil en nuestra generación como lo fue para nuestros abuelos. Hijos con padres ancianos que sufren problemas de salud y requieren mucha atención podrían decir que el quinto mandamiento "Honrarás a tu padre y a tu madre" es el mas difícil de cumplir apropiadamente. Otros pueden decir que el cuarto mandamiento, cuidar el Shabat, les restringe su estilo de vida mas que cualquier otro.

Aunque cada uno tenga un punto válido, personalmente yo votaría por el último de la lista, el mandamiento número 10: No Codiciarás.

"No codicies la casa de tu prójimo, no codicies la mujer de tu prójimo, ni su sirviente, ni su sirvienta, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca." (Shemot 20:14). O en palabras simples: no desees su espectacular casa, su hermosa esposa, su trabajo soñado, su auto deportivo ni nada que sea de él.

Una cosa es no robarle, pero ¿ni siquiera desear? Este debe ser el mas difícil de todos. ¿D-os no esta siendo algo irrazonable con este mandamiento? ¿Es Realista? Seguramente El no piensa que somos ángeles, ¡El nos creó!

Así que permitanme hacer los que todo buen judío hace, e intentar contestar una pregunta con otra pregunta. ¿Por qué el texto de este mandamiento lista primero una serie de cosas específicas (casa, esposa, sirviente, etc.) y luego encuentra necesario agregar una generalización, "ni nada que le pertenezca"?

Una explicación hermosa dada por los rabinos es que esto nos viene a enseñar una lección importante para la vida, una lección que hace que este mandamiento sea mucho mas fácil de cumplir. Lo que la Torá está diciendo es que si pones tu ojo envidioso sobre la cerca de tu vecino, no mires solo a lo específico. Recuerda mirar también el cuadro total.

Muchos tendemos a asumir que el pasto es mas verde en la casa del vecino. Pero no siempre consideramos el cuadro en su totalidad, el paquete entero. Así que tiene un gran negocio y un estado de cuenta saneado. Pero ¿tiene salud? ¿su familia tiene salud?. Su esposa parece maravillosa a su lado cuando salen juntos, pero ¿es un placer vivir con ella en casa? Y si tiene salud y dinero, ¿tiene placer de sus hijos? ¿Existe alguien que lo tenga todo?

De vez en cuando encuentro algo sobre alguien de quien pensaba que conocía bien y me recuerda esta lección. Un conocido que parecía estar en la cima del mundo de repente se encuentra en estado de necesidad. Otra persona de quien nunca pensé que fuera mucho, resulta ser un padre admirable, criando hijos fantásticos.

Así que si se encuentra envidiando algo de su prójimo, pare por un minuto para considerar si realmente quiere todo lo que es de su prójimo. Cuando vemos con nuestros propios ojos como es la vida privada del otro, nos sentimos agradecidos por nuestra parte en la vida y elegimos felizmente nuestra propia vida con todos sus problemas inherentes.

D-os nos esta dando un buen consejo. Sea suficientemente sabio para darse cuenta que tiene que mirar al cuadro completo. Cuando lo hacemos, este mandamiento difícil se vuelve mas fácil de observar. No solo es un pecado envidiar lo que otra gente tiene, ¡es tonto! Porque la vida es un paquete global.

 

RECIBIENDO LA TORÁ CADA DÍA

"Jetró escuchó todo sobre lo que D-os había hecho por Moisés y Su pueblo Israel." (Shemot 18:1)

La partición del mar, la guerra con Amalek y la conversión de Jetró al judaísmo fueron todos prerrequisitos para la entrega de la Torá.

Debemos revivir estos eventos en nuestras vidas diarias, dado que D-os nos da la Torá nuevamente cada día, otorgándonos del manantial inagotable de la Torá ideas nuevas y superiores sobre la vida. Antes de que esto pueda suceder debemos primero dominar nuestro Amalek interno, es decir, silenciar nuestras dudas sobre la providencia Divina. Luego, debemos convertir nuestro Jetro interno, es decir, conquistar la parte de nosotros que aún prefiere servir a los ídolos de los deseos materiales excesivos.

Pero para poder dar dichos pasos, debemos primero “partir el mar y entrar en él”, es decir, temporariamente sumergirnos totalmente en santidad, a través de nuestras plegarias matutinas y nuestro programa de estudio de Torá. La conciencia Divina que experimentamos de esta forma nos permite aportar una percepción superior en todos los aspectos de nuestras vidas diarias: comer, ganarse el sustento, interactuar con otros, etc. Entonces, cuando nos hagamos tiempo durante nuestro día para estudiar Torá, seremos capaces de descubrir nuevas ideas que la hacen relevante eternamente, escuchando así la voz de D-os del Sinaí en forma diaria.

Basado en Likutei Sijot, vol. 11, págs. 74 ff y vol. 4, págs. 1271-1272.

 

 

Éxodo (Shemot) 18:1 – 20:23

La quinta sección del libro de Éxodo comienza con el relato sobre cómo el suegro de Moisés, Jetro (Itró en Hebreo) se une al pueblo judío en el Monte Sinaí. Continúa con la culminación de toda la historia humana hasta ese momento: la entrega de la Torá. Entre estos dos relatos está la narrativa de cómo Jetro le aconsejó a Moisés - luego del descenso de Moisés del Monte Sinaí - para que estableciera un sistema judicial.

COMO PEZ EN EL AGUA

Por Najum Shifren

Durante una cálida noche de verano, hace aproximadamente veinte años, mi amigo y mentor, el Guarda-vida Thomas Zahn, me llamó para sugerirme que demos un paseo por el agua para rehuir al calor. A las 4:30 de la mañana el agua en el muelle de Santa Mónica chispeaba bajo el brillo de una deslumbrante luna de verano. Recuerdo el momento antes del amanecer, oliendo en la brisa el aroma del eucalipto que crece en la orilla del Cañón de Santa Mónica, observando cómo Tom ajustaba su mentón a la tabla.

 

Me miró de reojo y susurrando me dijo: "Es como la fuerza de la vida ¿verdad?" Años después, después de mucha investigación, pude encontrar la razón de por qué Tom percibió esa vitalidad y por qué el "surfista" "siente" distinto a los demás. Encontré algunas respuestas en el sagrado Zohar- el trabajo esotérico del gran místico Rabi Shimón Bar Iojai Z"L. El océano, de acuerdo a la Cábala, deriva de la más elevada fuente y representa la unidad absoluta con lo Divino. Aquellos individuos que tienen el mérito de alcanzar la espiritualidad suprema son llamados "peces del mar". ¿Por qué? Pues ellos pueden percibir, al igual que las criaturas que residen en el océano, la penetrante y poderosa cualidad que posee el agua, de envolver a cada "criatura" dentro de sí. Los "peces" conocen, debido a ello, los secretos del universo, y saben que moran en un "mundo de unidad" en oposición a las criaturas de la superficie, que moran en un "mundo de separación".

¿Acaso esto suena familiar? Ese mundo de la separación, que ha sido aislado de la fuerza de la vida simbolizada por el océano, parece fastidiar a muchos de aquellos individuos "sin salida al mar", aunque parezcan ajenos a este mundo místico reconocido por el "surfista".

¿Cuál es la conclusión? Cuando sales sobre tu tabla, sientes que tu mundo cambia en el instante en que tu pie deja tierra firme. Esta transformación tiene lugar para muchos de nosotros en un nivel subliminal al menos. Pues aún sin tener en cuenta nuestro entorno o creencias personales, todos compartimos esa fuerza Divina.

REGLAS DIVERSAS DE KASHRUT

Además de las leyes básicas de kashrut como las especies de carnes y pescados kosher y la separación entre carne y lácteos, existen otras consideraciones en el kashrut. Estas son algunas de las siguientes:

Cocción Judía

Como regla general, los alimentos deben ser cocidos u horneados por una persona judía. Alimentos cocidos u horneados por una persona no judía no son considerados kosher, aunque contengan únicamente ingredientes kosher. Hay, sin embargo, excepciones a esta regla:

• Si una persona judía está involucrada de alguna manera en la cocción u horneado de los alimentos.

• Si los alimentos pueden ser consumidos crudos o no son suficientemente prestigiosos para “agradar la mesa de un rey”.

• Si es pan horneado comercialmente (a diferencia del pan casero), que puede estar exento bajo circunstancias apremiantes.

Bebidas Kosher

Leche

La leche kosher debe ser producida bajo supervisión judía para asegurarse de que solo contiene leche de animales permitidos. En lugares donde no hay disponible leche supervisada, algunas autoridades rabínicas aceptan la inspección gubernamental como una forma segura de que, de hecho, la leche es de vaca pura (aunque no en todos los países existe esta norma).

Vino

El vino se utiliza para el kidush, la havdalá y los casamientos, y era usado en el Templo Sagrado para el servicio, pero también con fines idólatras. Por esta razón, el vino, el jerez y el jugo de uva, o cualquier producto que contenga jugo de uva o vino, debe ser producido y manipulado exclusivamente por judíos observantes de la Torá y debe llevar un sello de kosher para asegurar que su producción fue de acuerdo con las leyes del kashrut.

El vino hervido (conocido como mevushal), sin embargo, no tiene un uso sacramental y, por lo tanto, no es afectado por la manipulación de una persona no judía. Este vino, generalmente, está marcado como mevushal en su etiqueta.

 

Los Diezmos

En tiempos bíblicos, el agricultor israelí separaba porciones de su cosecha para varios diezmos. Hoy, en la ausencia del Templo Sagrado, algunos de estos diezmos no se consumen, sino que se eliminan de manera respetuosa.

Como estas leyes son complejas, cuando compramos productos de Israel, es mejor hacerlo de un proveedor que tenga una certificación de kashrut competente. Los productos importados de Israel también están sujetos a estas leyes, así que hay que asegurarse de que lleven el sello de una agencia de kashrut confiable.

Otra regla relacionada con la cosecha es el mandamiento bíblico de no comer el fruto de un árbol durante los primeros tres años desde que fue plantado, llamado orlá. Fuera de Israel, esta prohibición se aplica únicamente a frutos de los que tenemos certeza que son orlá.

 

MiSinaí es una publicación de Jabad Uruguay. Pereira de la luz 1130, Montevideo.
Artículos extraídos de www.Jabad.org.uy y www.Chabad.org, publicados con permiso.
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