Entrevistas

El singular testimonio de un monje armenio en Jerusalem

"Como cristiano y como armenio, quiero seguir viviendo en Israel"

Esta entrevista la realizamos ya hace unos años, pero al señalarse hoy 24 de abril un nuevo aniversario del genocidio armenio, es más que relevante publicarla. Salió en su momento en el Semanario Hebreo y esta es la primera vez que la tenemos en este portal. Vale la pena también por otros temas abordados con nuestro entrevistado, el monje armenio Kouryon que antes se llamaba Hovnan   Baghdasaryan.

Lo conocimos en circunstancias tristes, durante el sepelio del Fraile Basilio, franciscano nacido en Armenia, fallecido años atrás a la edad de 103 años. Kouryon se hallaba en la iglesia junto a otros correligionarios, para rendir homenaje a quien era el último sobreviviente del genocidio armenio que aún vivía en Israel. En la ocasión nos contó que tenía a su cargo la coordinación de todos los eventos conmemorativos del centenario del genocidio, que se conmemoró el 24 de abril del 2015.

Y captamos enseguida que sería interesante conocer su historia y conversar con él más a fondo .Nos recibió con gran calidez en el patriarcado armenio  en la Ciudad Vieja de Jerusalem.

Este es un amplio resumen del diálogo mantenido.

P: Kouryon, estamos realizando esta entrevista en hebreo, que tú dominas muy bien...y aunque estás hace ya muchos años en Israel, ello no es sobreentendido..Cuéntame un poco tu historia...

 R: Pues te diré que llegué a Israel de Armenia en 1995, cuando tenía 15 años, para estudiar en Jerusalem. Mi nombre de nacimiento era Hovnan Baghdasaryan, pero al ser consagrado como sacerdote, en el 2003, tal como es costumbre, recibí del entonces Patriarca, un nuevo nombre: Kouryon, que significa cachorro de león,  que simboliza la nueva vida y la nueva identidad. Kouryon fue el primer monje armenio que escribió un libro en armenio,por lo cual para mí es un orgullo llevar ese nombre.

 

P: Pero en todos estos años, has hecho mucho más que ser monje en el patriarcado armenio en Jerusalem...

R: Así es. Tengo tres títulos de la Universidad Hebrea de Jerusalem y acabo de terminar de escribir mi libro.  Cuando terminé los estudios de sacerdocio, pedí al patriarca permiso para ir a estudiar a la universidad y allí hice segundo título en sociología, antropología y pedagogía..luego un tercer título en Administración, liderazgo y política en Educación y ahora estoy estudiando Relaciones Internacionales.

P: No te cansas.

R: No, la verdad que no, al contrario, me gusta mucho.

P: Un detalle "técnico". ¿Vas a clase con la sotana o "de civil"?

R: Voy vestido común, aunque todos saben que soy monje. Y en realidad, te diré que me preguntan mucho sobre temas relacionados al pueblo armenio, sobre la comunidad en Israel, la iglesia, sobre el genocidio. Uno de mis profesores , que me había contado que viajaba de paseo a Georgia y Armenia, al volver, pasó media clase contando sobre lo que había visto.

P: Estás viviendo hace muchos años en Israel.¿Te duele que Israel no reconozca oficialmente el genocidio? Por otra parte ¿puedes  comprender su situación, sus consideraciones geopolíticas?

P: Me duele, claro que me duele.Los armenios consideramos que los israelíes deberían ser los primeros en reconocer.Cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Armenia estuvo aquí de visita, dijo que según los sondeos, aproximadamente el 80% de la población israelí reconoce el genocidio , o sea que los judíos lo reconocen, pero el gobierno no lo hace por consideraciones políticas, estratégicas.

 

P: Creo que es importante explicar que no es que Israel alega que el genocidio no ocurrió o alguna barbaridad así sino que no ha hecho una proclamación formal oficial al respecto. Y claro que eso está relacionado a su historia geopolítica, a los años en los que estaba totalmente aislado en la región y un país musulmán con el que sí tenía buena relación era Turquía, perpetradora del genocidio. Los sentimientos y las relaciones, tanto entre gente como entre países, son a veces complejos mosaicos. Tienes pues ese dolor de fondo y al mismo tiempo, estás en Israel hace mucho y entiendo que te sientes bien viviendo en el país...¿no es así?

R: Así es. Me siento muy  cómodo en Israel. Para mí, ante todo, Israel es un país de Derecho. El hecho que Israel es capaz de mandar a la cárcel a su Presidente , es una gran cosa (A.J: Moshe Katzav, ex Presidente de Israel, preso por violación). Yo soy una persona respetuosa de la ley y quiero vivir en un país en el que la ley está por sobre todo.

P: Kouryon ¿ves alguna diferencia entre la situación que tú conoces desde adentro, viviendo en Israel, y la imagen que se presenta a menudo en el exterior, de Israel?

R: Te diré que yo vivo en el marco de una comunidad bastante cerrada, pero al mismo tiempo, me involucro. Y lo que he visto en Israel, me parece positivo. Como joven, como armenio, como cristiano, yo quisiera seguir viviendo aquí. No me siento amenazado por nadie, ni discriminado en  nada. El único problema que tenemos es que estudiantes extremistas de yeshivot cercanas, pasan y nos escupen. Los rabinos lo saben, la policía lo sabe, pero no se logra poner fin al problema.

P: Realmente es algo que se ha agravado y que además de ser condenado, debe terminar..¿Qué han hecho ustedes al respecto?

R: Te diré que hubo un caso más grave, en el que uno de esos extremistas le arrancó la cruz a un arzobispo, hubo condenas muy contundentes y quien era en ese momento el Rabino Jefe, Yona Metzger, vino aquí al patriarcado a disculparse. Pero los incidentes continúan, hay insultos y el tema nos molesta mucho. Pero soy consciente de que eso no representa a la sociedad israelí. Sé que es una pequeñísima parte la que adopta esa actitud extremista. Y siempre que cuento lo que sucede a israelíes, la reacción es de firme  condena y desaprobación. 

Te cuento algo que me pasó hace aproximadamente un año. Iba caminando por la peatonal Ben Yehuda en el centro de Jerusalem y por primera vez, dos chicas religiosas me escupieron, dos muchachas.  Yo seguí caminando pero una pareja israelí que iba detrás mío y vio lo que  había sucedido, las detuvo, les increpó por lo que habían hecho y les preguntaron por qué habían actuado de esa forma. Ellas dijeron que en Israel no hay lugar para "cultos foráneos" y la pareja discutía con ellas, decía que lo que hicieron no es digno de judíos...El tema es que mucha gente comenzó a rodearnos, preguntaron qué pasaba y cuando la pareja explicó, todos las criticaban a ella y se acercaban a pedirme disculpas, todos decían que judíos no deben actuar así, que eso mancha al judaísmo. Ellas no se retractaron pero aquí lo principal fue la reacción de todos los demás.

O sea que veo las cosas con proporciones. No minimizo la importancia de lo que molesta, pero soy consciente de que esa no es en absoluto la norma.

 

Sobrevivientes del genocidio

P: Hemos mencionado el genocidio armenio...Seguro que también tu familia tiene sus recuerdos al respecto..

R: Por supuesto. Mis abuelos eran  sobrevivientes del genocidio.Yo no los conocí, pero siempre oí las historias de mis padres. Mi abuelo tenía algo más de 20 años cuando fue el genocidio. Eran de una familia considerada santa. El origen de la historia era que una vez, un kurdo que vivía en la misma aldea , insultó al abuelo de mi abuelo. Esa misma noche su hijo se enfermó. El hombre soñó que hasta que no sacrifique  un animal junto a la ventana de mi tatarabuelo, el niño no se curaría. Lo hizo y su hijo sanó. Desde entonces, todos en la aldea daban honores especiales a mi familia. 

Cuando comenzó el genocidio a manos de los turcos, la familia de ese hombre kurdo quiso ayudar a la mía, y el hombre hizo que su hijo jure sobre el Corán que se llevaría a mi familia y la escondería en otro lado, y que no revelaría su paradero a nadie a cambio de dinero. En efecto, les ayudó a cruzar el río. En la ciudad a la que llegaron  había cólera , por lo cual murieron el hermano de mi abuelo, su esposa y su hijo..El resto siguió su camino hasta que llegaron a Armenia.

Mis padres contaban que mi  abuelo  se sentaba todo el tiempo frente a la ventana y no hablaba, durante horas se mantenía en silencio, y pedía que no lo molesten. Su sueño era ser sepultado en su aldea. Pidió a sus hijos que traigan tierra de su aldea y que cuando la patria sea liberada, trasladen sus restos a su aldea. El problema es que hoy en día, aproximadamente el 80% de la Armenia histórica está bajo gobierno turco. Sólo una pequeña parte estaba en el imperio de los Zares, y eso es lo que tenemos hoy.

Parte de mi familia, los que no lograron huir, fueron asesinados en el genocidio. Y los que sobrevivieron, siempre sintieron nostalgia por su aldea natal.

P: ¿Qué significa hoy para tí el recuerdo del genocidio? Y tú estuviste a cargo del centenario. 

R: Yo creo que tenemos que pasar la etapa emocional. Aún nos identificamos mucho con el sufrimiento, la pérdida de dos tercios de la población armenia, y debemos continuar nuestra lucha por reconocimiento internacional.  Conseguimos el reconocimiento del genocidio de parte de unos 25 países. El tuyo, Uruguay, fue el primero. Pero creo que no debemos limitarnos a ello. No hay que ocuparse sólo del reconocimiento del genocidio sino saber qué exigir concretamente a Turquía.

P: ¿Saben?

R: Ante todo te diré que todos saben que hubo genocidio y la única razón por la que no todos lo reconocen pública y formalmente, es política. Pero lo que cuenta ahora, también, son las exigencias concretas a Turquía. Ante todo, el asesinato en masa fue en nuestra patria, la perdimos, por lo cual exigimos que nos devuelvan la tierra, al menos lo que el Presidente Wilson de Estados Unidos determinó en su momento que era nuestro. Si el 50% vuelve a nosotros, nos garantiza salida almar.  En la conferencia de Sevre en 1919 firmamos con los turcos un acuerdo que no se respetó, y que fue cancelado por la Unión Soviética. El Presidente de Armenia  habló ahora explícitamente del acuerdo de Sevre con Wilson.

Sé que ahora complica el tema el hecho que en esas tierras viven ahora también kurdos, pero cuando el genocidio, la enorme mayoría eran armenios.

También exigimos compensaciones económicas por la sangre derramada, que nos devuelvan nuestras iglesias y monasterios, todos los bienes que  usaron durante cien años. Pero no renunciamos al tema del reconocimiento.

P: ¿Cómo vives tú en Israel, todos los años, el día recordatorio del Holocausto, Iom Hashoa?

R: Te respondo contándote que hace poco llegó una delegación de huéspedes  de Armenia, Generales que también son miembros del parlamento, y los llevamos a un paseo en la Galilea. De repente oímos una sirena y nos paramos. Ellos preguntaron qué era y les expliqué. Creo que no podemos ser indiferentes al holocausto de los judíos, menos que menos siendo nosotros sobrevivientes de nuestro genocidio. Lo mínimo que podía hacer al oir esa sirena, era ponerme de pie en señal de respeto. Y eso fue lo que hice.

P: Te conocí cuando falleció un fraile franciscano, armenio, el Padre Basilio..yo estuve en el funeral y si bien había una representación del patriarcado Armenio  la enorme mayoría de los presentes eran Franciscanos...

P: Así es, pero eso estaba relacionado al genocidio, porque Basilio era sobreviviente y muy de pequeño, cuando tenía unos dos años  y había quedado huérfano, fue adoptado y lo educaron en una iglesia no armenia. Era el último sobreviviente del genocidio, que vivía en Israel. Te cuento que fuimos a filmarlo de cara al centenario del genocidio..notamos que su armenio no era perfecto, alcanzó a augurar salud y bienestar al pueblo armenio..y a los dos días  falleció..Parecía que nos estaba esperando.

P: Muchas gracias por todo Kouryon.

R: A ti por el interés.

Ana Jerozolimski
(24 Abril 2022 , 06:15)

Ultimas Noticias Ver más

 Israel: un país que resulta molesto
Israel

Israel: un país que resulta molesto

15 Mayo 2022


Por el periodista Robert Rocha

Esta página fue generada en 0.0605381 segundos (5050)
2022-05-16T05:34:43-03:00