Ioim Kipur es un día especial. Un día para la reflexión y el encuentro a veces postergado con nuestras más profundas raíces y tradiciones. En mi mente vagan recuerdos de mi infancia, de servicios de Neila, de a quien acompañé a la sinagoga durante toda mi infancia y de quién no iba. La sinagoga de la calle Canelones me lleva directo a mi iinfancia y a mi juventud, el finalizar allí Iom Kipur con mi querida tía Teresa y su leikaj de miel en la cartera. Abrazar a todos los que esaban cerca y desearles un buen año.
Los debates de mitad de tarde ocupan un lugar primordial en mi memoria. El segundo piso de la calle Río Branco repleto de gente joven de hace cuarenta años, eoss debates que la gente discutía a viva voz y yo escuchaba.
Hoy revisé las redes y encontré estas opciones que me parecieron super motivadoras y las quiero compartir.










