En comunidad

De la ignorancia al antisemitismo: un paso corto y peligroso

por Roberto Cyjon

 

Este es el muñeco que circuló por 18 de Julio en Montevideo el 8 de marzo. El muñeco de Julios Streicher, el editor del semanario antisemita Der Sturmer (El agitador). Fue fundado en Nuremberg en 1923, coincidente con el fallido golpe de Estado de Hitler que lo condenó a la prisión donde redactó al dictado Mein Kampf a su compañero de celda Rudolf Hess.

Der Stürmer estuvo en circulación entre 1923 y 1945 en Alemania y fuera de fronteras. Se convirtió en un mayúsculo instrumento de la  ideología y propaganda del nazismo. Su vehemente discurso antisemita se especializó en grotescas caricaturas de judíos con rostros y cuerpos deformados para animar a las masas a verlos como diablos, cerdos, cucarachas y condenarlos a ser culpables de todos los males de la humanidad. No fue particularmente original, pues las primeras caricaturas antisemitas datan del año 1493, apenas 50 años después de inventada la imprenta de Gutenberg. Lo que Julius Streicher, un paranoico cargado de odio visceral logró amplificar a sus lectores, fue la combinación tóxica de mitologías delirantes de odio al judío. Contribuyó a naturalizarlas como norma cultural. Su rol en el nazismo adquirió una dimensión de tal magnitud, que fue condenado a muerte en los Juicios de Nuremberg. Podemos sintetizar en la trayectoria de este funesto personaje, los límites a los que puede llevar la prensa cuando pierde todo sentido de responsabilidad. Quien desee saber más sobre Der Stürmer y su editor, dispone de abundante material en bibliografías y Wikipedia. 

No sabemos si el “artista” que construyó el muñeco cabezudo del Día Internacional de la Mujer conmemorado en Uruguay el pasado 8 de marzo de 2024 se inspiró en Julius Streicher y su “arte”. La similitud ofende, asquea y deja poco espacio a la duda. Es condenable y existen recursos legales a tales efectos. Pero existe otra posibilidad, peor aún: que ni tuviese idea acerca de Der Sturmer y su musa haya sido la trágica norma cultural antisemita. Ello nos llevaría a deducir cuán grave y peligrosa es la circulación de la ignorancia por las vías de la sociedad, amparada en ocasiones y valores que deberían inocular a la naturalización del odio, en vez de difundirlo y estimularlo.

La filósofa francesa Myriam Revault D’Allones coincide en que el racismo y el antisemitismo son delitos y sostiene: “A largo plazo lo único que hay es la educación. La prensa tradicional debe cumplir su papel y tiene que dar alerta sobre estos temas.” Manuel Castells, intelectual español agrega: “Los discursos se entienden como combinaciones de conocimientos y lenguaje. Las instituciones estatales, religiosas, universidades, élites intelectuales y los medios de comunicación deben neutralizar su uso de la violencia.”

Tomemos conciencia que la discriminación en sus múltiples formatos fluye por todas las expresiones y vías disponibles: conmemoraciones, discursos, caricaturas, redes sociales y más. Elie Wiesel, premio Nobel de la Paz en el año 1986 nos legaba que “lo contrario del amor no es el odio es la indiferencia”. Agregamos también a la ignorancia.

Cuidemos nuestra convivencia, no dejemos que la irresponsabilidad la fisure.

Ultimas Noticias Ver más

Benjamin Giesen, entre la historia y el antisemitismo actual
Entrevistas

Benjamin Giesen, entre la historia y el antisemitismo actual

20 Abril 2024


Por Tomás Friedman, periodista de Radio Carve

Esta página fue generada en 0.0444970 segundos (2101)
2024-04-21T04:56:16-03:00