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Tener Pezuñas Partidas y Rumiar - Manejando el Éxtasis - El Alimento de D-os - Matzá

 

                                      

 

 

 

 

 

 

 

 

No. 250

Shemini Hajodesh

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Horario de velas de shabat en Montevideo 

Viernes 5 de abril 18.15

                                                                                        

TENER PEZUÑAS HENDIDAS Y RUMIAR

Por Eliezer Shemtov

La parashá Sheminí nos instruye sobre las condiciones que determinan si una especie de animal es kósher, o sea apta para el consumo. Las condiciones son dos: ser rumiante y tener las pezuñas hendidas. Si el animal posee una sola de ellas, no es kósher. Es por eso que el cerdo, por ejemplo, no es kósher; si bien tiene las pezuñas hendidas, no es rumiante y, por lo tanto, está prohibido consumirlo.

¿Qué tiene que ver la condición kósher de un animal con ser rumiante y tener las pezuñas hendidas? Hay dos posiciones al respecto. Unos plantean que ambas señales son la causa de la kashrut del animal. Otros, que ambas son solo señales identificatorias, ya que, por ejemplo, si un ternero nace con las pezuñas pegadas, sigue siendo kósher por provenir de un animal que es de una especie kósher.

Como quiera que fuere, existe una relación entre las señales de kósher y el estado kósher del animal. O sea, las dos señales representan características que hacen que un animal sea apto para el consumo.

El Rebe, que su mérito nos proteja, ve en las dos señales mencionadas la manera de determinar si la faceta “animal” de uno mismo es kósher, o sea, si uno es como debe ser.

Cada uno de nosotros posee un alma “animal” cuyo interés y motivación gira únicamente en torno a su propia subsistencia, perpetuación y satisfacción. Así como hay animales kósher y no kósher, hay una manera aceptable y la otra no aceptable de tratar los aspectos animales presentes en cada persona.

La pezuña constituye una separación entre la pata del animal y la tierra donde pisa. En otras palabras, a diferencia de los animales no kósher, que pisan la tierra directamente, el animal kósher establece contacto con la tierra por medio de una separación. De esto podemos aprender lo siguiente:

El contacto con la terrenalidad, con el materialismo, debe darse a través de las manos, sin meter demasiado la cabeza (de hecho aun las manos deben mantener cierta distancia). La cabeza debe permanecer libre para poder dedicarse a actividades más elevadas y espirituales.

La pezuña del animal kósher debe estar dividida en dos partes: derecha e izquierda. Esto tiene dos enseñanzas:

Cada acción relacionada con lo terrenal que uno se propone hacer debe analizarse primero para determinar si corresponde incorporarla en la vida de uno (derecha) o bien alejarla de ella (izquierda);

Cuando la pezuña es hendida, permite que la luz llegue al suelo que pisa, a diferencia de la pezuña no hendida (como la del caballo), que tapa totalmente la pisada. Esto nos enseña que nuestro involucramiento con lo terrenal debe ser de tal manera que se vea influido por la luz de la Torá. No debe haber una dicotomía entre nuestra vida espiritual y nuestra actividad material; debe haber una coherencia entre todas las facetas de nuestro ser. La luz espiritual debe llegar e influir en nuestra manera de involucrarnos con el mundo material.

Como hemos dicho, para que el animal sea kósher, además de tener pezuñas hendidas, debe ser rumiante. Trasladado a su aplicación a la vida, la idea es que, antes de decidir incorporar algo material en la vida de uno, uno debe “rumiarlo”, analizarlo muy bien. Dado que somos fácilmente seducidos y sobornables por lo material, es muy factible que lleguemos a la conclusión de que algo nos sirva, aunque realmente no sea así.

No hace falta ir muy lejos para encontrar un ejemplo: la mayoría de las veces que comemos es por gusto, no por necesidad. Nos haría mucho bien pensar antes de comer en lugar de comer por impulso. Podemos extrapolar esto a todas las actividades de la vida: hay que pensar bien, “rumiar”, antes de “tragar definitivamente”, es decir, antes de tomar una decisión irreversible.

Cuando nuestra relación con lo material es de la manera descrita, podemos estar seguros de que es como debe ser, tanto para nuestro beneficio personal como para el del mundo que nos rodea.

MANEJANDO EL ÉXTASIS

"Salió un fuego de D-os y los consumió." (Vaikra 10:2)

Nadav y Avihu se dejaron llevar por el éxtasis del momento. En su intenso deseo de apegarse a D-os, expresado a través de la ofrenda de un incienso no autorizado, ascendieron a través de las alturas espirituales incluso mientras sentían que sus almas los estaban dejando. Desde esta perspectiva, su muerte no fue un castigo sino el cumplimiento de su deseo de disolverse en la esencia de D-os.

Sin embargo, no tenemos que imitar su ejemplo; al contrario, se nos prohibe expresamente perseguir un éxtasis espiritual suicida de este tipo. Aunque es necesario buscar inspiración y renovarla constantemente, el propósito de alcanzar planos de consciencia Divina cada vez más altos es traer la conciencia que adquirimos hacia el mundo, logrando así que el mundo sea cada vez más consciente de D-os, transformándolo en Su hogar.

Likutei Sijot, vol. 3, págs. 987-991.

 

Levítico (Vaikrá) 9:1 – 11:47

La tercera sección del libro de Levítico comienza con la descripción del octavo (Sheminí en Hebreo) y último día de los rituales de instalación. A continuación describe los animales que están permitidos para el consumo judío.

La sección de Hajodesh (Éxodo 12:1–20), relata las palabras de D-os a Moisés en Egipto dos semanas antes del Éxodo, instruyéndonos a establecer el calendario judío por la luna nueva mensual, y considerar a Nisán como la “cabeza de los meses”. D-os también ordena traer la ofrenda de Pesaj, comerla con matzá y hierbas amargas y abstenerse de levadura durante 7 días.

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jabad.org.uy/parasha

MATZÁ

Matzá es más que comida, es la forma en la que revivimos el Éxodo. Es también la única mitzvá que tenemos hoy en día que comemos y digerimos. De acuerdo a la kabalá, la matzá que comes en la primer noche de Pesaj fortalece la fe del alma, y la matzá que se come en la segunda noche la cura. Así que asegúrate de...

Obtener la Real

Porque no todas las matzot son iguales. Hay...

Matzá Para Todo el Año

Parece como matzá, sabe como matzá y tiene los mismos ingredientes que la matzá, pero no fue hecha para Pesaj, y nadie asegura que no se haya vuelto jametz, es decir, prohibida para Pesaj. Es no kosher para Pesaj bajo cualquier circunstancia.

Matzá “Enriquecida”

Es matzá hecha con jugo de fruta, huevos y algunos otros ingredientes extra. No debería ser usada para el seder. Si está certificada para Pesaj, se puede usar durante el resto de Pesaj por aquellos que están enfermos o aquellos que (por razones de salud) simplemente no pueden comer matzá común.

Matzá Shmurá

Es matzá hecha con harina que fue resguardada de cualquier humedad desde el momento de la cosecha (o al menos la molienda) hasta que llega a tu boca, todo en aras de la mitzvá. Casi la mejor matzá, excepto por un detalle...

Matzá Shmurá Hecha a Mano

Para el Seder, necesitas matzá que fue hecha especialmente para la mitzvá de comer matzá en el Seder, y aun no hemos inventado máquinas que puedan tener eso en mente. La mejor matzá es hecha a mano en una panadería donde todos gritan “¡En aras de la mitzvá de matzá!” antes de amasar, arrollar u hornear la masa. 

Detalles

• El único momento que tienes que comer matzá es en las dos noches del seder (en Israel, sólo la primer noche)

• La matzá es comida prohibida en el día anterior a Pesaj. Muchos tienen la costumbre de abstenerse un mes entero antes de Pesaj.

 

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Artículos extraídos de www.Jabad.org.uy y www.Chabad.org, publicados con permiso.
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