Israel

Un testimonio estremecedor que hay que conocer

Recientemente visitamos a un grupo de miembros del kibutz Kfar Aza que fueron evacuados al kibutz Shfaim a raíz de la masacre del 7 de octubre, uno de cuyos peores escenarios fue precisamente Kfar Aza: 64 muertos . De sus secuestrados, varios volvieron en noviembre, y 5 aún están en manos de los terroristas en Gaza . La organización Media Central había sugerido un encuentro con un grupo de los evacuados, para conocer sus historias y la nueva etapa que están viviendo después del horror. Son varios los testimonios que vale la pena compartir. Pero en esta entrega, quisiéramos compartir uno que fue casual…y estremecedor.

Cuando estábamos acercándonos al sitio en el que estaba pactada la cita grupal, entedimos que estaba ocurriendo algo más, ya que vimos a varias personas con carteles de varios de los secuestrados. Estimamos que eran sus familiares, miembros de Kfar Aza, quienes los portaban. Resultó que habían llegado a verlos representantes de la Cruz Roja de Holanda y Suiza y cada uno de los israelíes planteaba su dolor y su tragedia. Los europeos escuchaban atentamente, con actitud sin duda empática, pero sin poder aportar nada especial.

 

Un rato después de ese encuentro, vimos a un hombre mayor con un cartel en el que aparecían los mellizos Gal y Ziv Berman secuestrados del barrio de los jóvenes de Kfar Aza. Era Yaakov Argenthau, de 76 años, conocido por todos como “Yankale”, que fue educador de ambos y estaba allí pidiendo por ellos. Al terminar su dura conversación con uno de los representantes de la Cruz Roja,Yankale aceptó conversar también con nosotros.

“Yo tengo el corazón roto por mis ex alumnos y por tantos miembros de nuestra comunidad. Tuvimos 64 muertos, decenas de heridos…decenas de personas tienen el alama destruida. Y 5 todavía están allí. Es desgarrador”, sostiene. 

A ello se agrega su propia vivencia en el refugio, con su esposa, sin saber si sobrevivirían.

Yankale estuvo 30 horas en el refugio con su esposa, a oscuras, no había ni electricidad ni agua. Se siente relativamente afortunado por el hecho que sus dos hijas sobrevivieron, una en Kfar Aza misma y la otra en el kibutz Beeri, el lugar en el que hubo mayor cantidad de víctimas mortales. “Ella se salvó pero su suegro fue asesinado y su suegra gravemente herida. Vivimos el infierno de Beeri y el infierno de Kfar Aza”, nos  cuenta.

“ Nunca pensé que iba a tener que hacer todas mis necesidades en la habitación de seguridad, por temor de salir de la habitación. Pero lo peor es lo que oíamos desde ahí. Oíamos a los terroristas que dirigían las acciones, que mandaban a gente a matar, oíamos que se disponían a ir a lo de nuestros vecinos a matarlos. Escuchamos los gritos de nuestra vecina porque la estaban violando…y súbitamente el silencio, porque la habían matado. ¿Cómo se puede vivir así? ¿Cómo es posible? Yo no puedo volver así a casa…eso es lo que me retumbará en mis oídos, como si lo estuviera escuchando de vuelta”.

Yankale nació en Israel y aunque en la zona en la que vivía al menos hasta el 7 de octubre habían lidiado repetidamente con serios problemas de seguridad, nunca imaginó que podría ocurrir algo así. “Nunca en mi vida lo pensé. Me sentí avergonzado, durante todas esas horas pensando cómo es que no nos vinieron a ayudar, cómo es que no nos vinieron a rescatarnos.  Es la vergüenza más grande que he tenido…Yo estuve en el ejército, estuve en la frontera con el Líbano, me confronté con terroristas, sé lo que es … mi casa ya sufrió un ataque en otra ocasión, no es la primera vez…pero no hay nadie en el mundo que lo entiende”, sostiene.

Preguntamos sobre el futuro. Suspira y responde. “Yo nací en Hertzlia, pero desde 1976 vivo en Kfar Aza, casi 50 años, así que volveré allí. Es mi casa”.

Al preguntar si cree que los terroristas recibieron informacion de gente que conocía bien el kibutz. Es contundente: “No hay ninguna duda. Sé quiénes son, los palestinos de Gaza que trabajaban en el kibutz, que se sentaban con mi esposa y conmigo a almorzar,  y recibían mi respeto”.

Se detiene por un segundo y recalca: “Estoy seguro que palestinos que nos conocían bien dieron información. Si no, ¿cómo pueden saber en qué casas hay perro? ¿Y en qué casa hay niños y ordenar que los decapite., como yo mismo oí?”.

Agrega: “Pero eso no volverá a suceder. No soy capaz de concebir siquiera que alguien de Gaza venga a mi casa. Ya no les creo más.Nadie en el mundo debe creerles”.

 

Estos son los 5 miembros de Kfar Aza aún secuestrados en Gaza

 

Los hermanos Gal y Ziv Berman, mellizos, en una foto en manos de su hermano mayor

 

 

Emily Damari

 

 

Doron Steinbrecher, en dos fotos que muestra su mamá Simona: sonriente, antes del 7 de octubre, y apagada y de mal aspecto, tal cual apareció en un video de Hamas

 

 

Keith Siegel, en una foto anterior al secuestro. Días atrás apareció en un video de Hamas. Su esposa Aviva estuvo secuestrada con él y fue liberada en noviembre. 

 

Ana Jerozolimski
(01 Mayo 2024 , 03:17)

Ultimas Noticias Ver más

Esta página fue generada en 0.0797591 segundos (16403)
2024-05-24T22:11:48-03:00