Con Tom Wegner, autor del libro que lleva este título
Tom Wegner, fundador del “Centro del Medio Oriente” y promotor de conferencias de figuras de diferentes partes del mundo islámico a públicos en Israel, es un emprendedor idealista, convencido de que la paz puede llegar si los hombres la traen. Trabajó con el hoy ya fallecido Shimon Peres y fue organizador de campañas políticas. Es el autor de “La Revolución Abrahámica”.

P: Tom, ante todo cabe felicitarte porque me consta que hay reacciones sumamente positivas a tu libro desde distintas partes de la región, lo cual no es poca cosa. Pero comencemos explicando para quienes no lo conocen, de qué se trata.
R: El libro propone una mirada totalmente distinta de la conocida hasta ahora, sobre la raíz del conflicto en el que nos encontramos inmersos. Después del 7 de octubre y el estallido de la guerra regional, comenzaron conversaciones secretas y complejas entre intelectuales y líderes de distintos países de Oriente Medio, con el objetivo de hallar un nuevo camino conducente a la paz y la estabilidad en la región. Y mi libro propone una nueva visión para Medio Oriente, basada precisamente en esas conversaciones. Presenta una nueva concepción de la paz, que tiende puentes entre los pueblos y las religiones Abrahámicas, para construir una infraestructura política, cultural y social basada en los valores conjuntos, el mutuo respeto y la cooperación.
El libro presenta el manifiesto fundacional del concepto “el Abrahamismo político”, una idea que rompe esquemas, y que puede englobar a líderes e intelectuales de todos los países de la región. Es una idea que llama a crear una identidad Abrahámica común, que establezca las bases de un futuro de paz y estabilidad tanto aquí como más allá de nuestra región.
Lo que se presenta es una alternativa mesoriental bien planteada al encare de Occidente que insiste en el plan de los dos Estados. Aquí planteo una visión práctica para crear una alianza regional en un Oriente Medio nuevo y abierto, basado en valores morales, sociales y políticos. Es que la idea que aquí se plantea puede fundar una corriente de pensamiento capaz de unir a judíos y musulmanes y así cambiar a toda la región. Se debe combinar nuevas ideas, narrativas históricas y aprendizajes políticos, y con todo esto, el libro invita a imaginar una nueva realidad y actuar para concretarla.
Mi argumento es que una paz duradera en la región no depende solamente de negociaciones políticas sino de un cambio conceptual profundo en la forma en que las comunidades de la región ven su identidad nacional y religiosa.

Los tres ejes
P: ¿Cuáles son los temas centrales del libro, sus ejes?
R: Planteo en el libro tres temas centrales.
Uno es el enemigo. Hay que identificar al Islam político, extremista, como enemigo común de judíos, cristianos y minorías religiosas en Oriente Medio, y en la mayoría de los casos, de los propios musulmanes. El Islam político extremista es un movimiento que usa una interpretación extremista y deformada del Islam original para justificar a violencia, el terrorismo y la esclavización y dominio de otros.
El otro tema es la raíz teológica. Muestro que la violencia deriva del hecho que el Islam político abandonó los principios fundamentales del Corán y del Profeta Mahoma: la piedad, la misericordia y el respeto al Judaísmo y el Cristianismo.
Y por supuesto, la solución. La solución está en la creación de un diálogo amplio entre los pueblos de la región y de una identidad abrahámica común, que comienza con el reconocimiento compartido del hecho que judíos y árabes son primos, y que tienen vínculos de sangre, de cultura y religión.
A nivel de valores, es clave reconocer que está prohibido categóricamente asesinar en nombre de la religión .Y que desde un punto de vista islámico se destaca la noción que Alá se define como “piadoso y misericordioso”. Y por ende, que quien no actúa con esos valores, pues no está actuando en nombre de Alá. Esta es la forma de desarrollar un nuevo diálogo religioso que rechace el extremismo.
El común denominador, hoy minoritario
P: No es exagerado resumir diciendo que es un libro que busca esperanza , que busca lo que une, lo que se puede compartir, que lo que divide y separa a las distintas religiones ¿verdad?
R: Exacto. Es un libro que inspira esperanza, pero no ingenua. Es una esperanza fundamentada en la base común y fuerte que deriva de las propias fuentes históricas y religiosas de judíos y musulmanes y toma en cuenta el modelo de éxito de la unión Europea. Europa nos demuestra que creando una identidad común y logrando arreglos políticos basados en ella, puede convertir una situación de divisiones y guerras en otra de florecimiento.
Es que no es solamente que buscamos lo común, lo compartido-como la creencia de todos en un Padre original, Abraham- sino que identificamos el principio moral formativo que debe comprometer a todos: el deseo de ver la región limpia de milicias terroristas y de asesinatos en nombre de Dios.Este principio común nos permite crear una alternativa de valores al Islam político y así tender un puente entre judíos, cristianos, laicos, minorías religiosas y musulmanes que están comprometidos con la verdadera esencia de su Fe: la piedad y la misericordia.
P: Nos encontramos todos en un momento una época, muy problemática en la que parece difícil preguntarnos si realmente lo que nos une es más que lo que nos separa. ¿No es así?
R: Has tocado justamente el punto central del dilema. Hoy es indudable que lo que nos separa supera lo que nos une. No hay discusión al respecto. La narrativa que divide e incita está financiada y formada por el movimiento del Islam político y por la derecha extremista en Israel. Pero la afirmación más potente que emerge de mis encuentros con figuras del mundo musulmán, es que el elemento más fuerte que nos une es la narrativa Abrahámica común y el deseo de ver a la región libre de milicias y guerras de forma inmediata. También esas figuras con las que he estado en contacto y dialogado, ven en esas milicias, tanto las Guardias Revolucionarias de Irán como Hamas y Hezbolá, una fuerza foránea que actúa contra su libertad, contra los principios de sus naciones y contra su vida misma. El común denominador en estos momentos es la amenaza existencial sobre su vida, su religión y su cultura. Este es un puente estratégico fuerte , no menos fuerte que el puente teológico.
P: ¿Soné demasiado pesimista en la pregunta anterior?
R: No, no pesimista sino realista respecto a la situación actual. Es que lo tengo claro: las voces que yo presento en mi libro lejos están de ser la mayoría que se refleja en los medios o el gobierno hoy en día. Tu pesimismo-según tú lo has descripto- deriva de la mirada a las élites de poder y los medios. Y mi esperanza deriva de la mirada a los pueblos perseguidos y también del proceso de nacimiento de lo que yo llamo el Islam Abrahámico.
La enorme mayoría de las víctimas del Islam político, extremista, desde Afganistán hasta Sudán, son los propios musulmanes. La visión de un Medio Oriente limpio de milicias es de hecho un compromiso del Rey de Arabia Saudita, que prometió concretar esta meta hasta el 2030 en gran parte de la región. Ya está ocurriendo parcialmente en Líbano. Creo que el pueblo mismo frenará a los grupos terroristas, que los dañan y les alteran la vida. Y después podrán surgir las voces moderadas que son el potencial de las mayorías del mañana. Hoy en día hay cada vez más voces Abrahámicas en el mundo musulmán, que están dispuestas a aceptar a Israel y hasta sienten cercanía a nosotros. Y esto se basa en las profecías en el Corán sobre el regreso de los judíos a su tierra pero también en el hecho que ven a Israel como modelo de un país democrático y floreciente en Oriente Medio, donde hay libertad para las mujeres, la comunidad gay y las minorías religiosas.
Reacciones en el mundo no judio
P: ¿Podrías entrar en detalles sobre las reacciones a tu libro en el mundo musulmán?
R: La verdad que las reacciones han sido impresionantes y sorprendentes. Me entrevistaron sobre el libro en el programa de la periodista libanesa Maria Maaluf. Hubo varias notas en la prensa de Marruecos, y el “gobierno sirio en el exilio” publicó felicitaciones y reprodujo noticias sobre el libro. Recientemente se contactaron conmigo de una organización abrahámica de Indonesia que tradujo el libro al idioma local. Y la intelectual musulmana sionista Soraya Din quiere traducirlo al idioma Sinhalés, que es popular entre los musulmanes de Sri Lanka, a fin de combatir el antisemitismo.
También el activista cristiano holandés Eddy Boevink que ayuda a esclarecer sobre Israel, decidió traducirlo al holandés para explicar desde otro ángulo menos común. Y el autor marroquí Muhamad Akan escribió un artículo maravilloso en un portal importante de noticias, que me emocionó mucho.
P: Me gustaría reproducir algunos párrafos.
R: Escribió así: “El pensador israelí Tom Wegner planta un árbol verde en el corazón del desierto del miedo, con su libro ´La Revolución Abrahámica´. No habla de declaraciones ni política sino del ser humano que está en cada uno de nosotros, el que lleva consigo la nostalgia por un mundo más suave. Wegner no exhorta a una paz escrita en el papel, sino una paz escrita en los corazones”.
Y agregó: “En el centro de su creación está Abraham, de bendita memoria, que fue no sólo un Profeta sino un símbolo eterno de unidad humana, de destaque de lo que une por sobre lo que divide, de justicia que da seguridad a todos en su tierra”.
P: Hermoso….¿qué más?
R: Dice así: “La Revolución Abrahámica no es un acto político sino un cambio conceptual , una rebelión contra la creuldad y el regreso a la suavidad con la que se creó el corazón, ante de que el temor lo colmó. En esta visión, el amor no es un lujo sino la redención.
¿Qué queda en un mundo que va cayendo, sin la fe en que se puede rehabilitar la fuerza de la piedad? Desde Gaza hasta Bagdad, desde Damasco hasta San´a, todos buscamos una voz que diga: Basta de sangre, basta de odio. La historia nos recuerda que es posible, como en Marruecos, donde las tres religiones vivieron una vez bajo el mismo cielo y la misericordia era el idioma que todos entendían.
La Revolución Abrahámica no es un sueño distante sino una posibilidad viva, que espera a los valientes que comiencen a librarla dentro de sí mismos. Ojalá que esta revolución silenciosa, que debe publicarse muy pronto en árabe, llegue a todos los corazones cansados del odio , devuelva la Fe en el amor como camino hacia la libertad y en la misericordia como la forma más elevada de resistencia”.
P: Sin palabras…emocionante es decir poco.
R: Así lo creo.
La dimensión religiosa del conflicto
P: Quizás lo básico sea tener claro que el conflicto en el que estamos inmersos, tienen carácter religioso, por más que tenga elementos territoriales. Esa no es la base, sino su consecuencia.
R: Sin duda ninguna. El conflicto está íntimamente ligado al tema religioso, pero no deriva de la esencia misma de la religión. O sea, el problema no está relacionado a los textos originales de la Torá o el Corán sino a la interpretación extremistas y alterada de dichos textos.
En su esencia original, el Islam pide por la piedad y la misericordia. Determina que la Torá es sagrada. Y el propio Mahoma tuvo un pacto militar con los hijos de Israel y ordenó a sus fieles hablar con “el pueblo del Libro” de forma suave. También según el Corán, Israel pertenece a los judíos, de acuerdo a lo determinado por Alá. Mi libro incluye un artículo islámico especial que escribió mi amigo, el estudioso musulmán Abu Musa al-Iraki, que analiza y explica en base al Corán, el vínculo familiar especial entre judíos y árabes y el reconocimiento por parte deI Islam de las profecías de Moisés y los otros profetas judíos.
P: Suena tan distinto de lo que impera hoy.
R: Es cierto pero en el pasado hubo en la región una época en la que se acostumbraba que cada príncipe musulmán tenga un sabio judío cercano, que emitía juicios según la Torá. O sea que el juicio no deriva de las fuentes religiosas sino de la ideología del Islam extremista. Esta, a su vez, se basa en interpretaciones de estudiosos islámicos extremistas en los últimos siglos, que convirtieron al Islam en una ideología de odio, discriminación e imposición. Debemos recordar que Ibn Taimía. El padre espiritual de los movimientos del Islam extremista, fue ejecutado en el siglo XIV por sabios del Islam que determinaron que sus crueles ideas debían ser consideradas herejía en el Islam.
Por lo tanto yo digo que la corriente que llamamos Islam extremista, puede considerarse de hecho como una ideología religiosa política extremista que se desdijo del Islam original, moderado y misericordioso, y que actúa hoy contra las tres religiones abrahámicas y contra minorías religiosas como los drusos y alawitas. Todos estos grupos deben unirse alrededor de los principios de la piedad y la misericordia, parar hacer frente al extremismo.
Israel a ojos de los musulmanes moderados
P: ¿Cómo ven las voces moderadas en la región a Israel y el Judaísmo?
R: A través de tres conceptos fundamentales. Lo ven como socio estratégico contra un enemigo común, como un modelo de inspiración y como símbolo de una conexión histórica.
Israel se percibe como un bastión fuerte y como un aliado esencial en la lucha contra el Islam político. Hoy se la ve como el único elemento en la región que está fuertemente comprometido a eliminar el terrorismo y a las milicias jihadistas y que es capaz de llevar a cabo soluciones militares, de Inteligencia y tecnología de capacidad demostrada.
Además lo ven como un ejemplo singular en la región, de democracia y progreso, como modelo de perduración nacional y realización del derecho de la autodeterminación. Muchas minorías en Oriente Medio, como ser minorías, gays, cristianos, circacianos y drusos , ven en Israel el único lugar en el que se respeta los derechos de las minorías y su idioma.
Y también ven en la creación del Estado de Israel un evento que introdujo un cambio positivo y un regreso a la raíz común. Hay musulmanes que reconocen la profecía del Corán sobre el regreso de los judíos a su tierra de cara al Fin de los Días, y lo consideran una señal positiva que anuncia la llegada del Mesías. Seculares defensores de la democracia están felices por la existencia de una democracia inspiradora en la región, y muchos recuerdan la historia positiva del pueblo judío. Eso está por ejemplo en la narrativa persa que vuelve por ejemplo a la época del Rey Ciro. Sobre ese tema entro en detalles en mi nuevo libro “Los Acuerdos de Ciro”, que escribí conjuntamente con el intelectual iraní Arash Hamidian.
P: Tom, no queda más que desearte que la visión de tu libro sea plasme en realidad y represente a la mayoría de los pueblos de la región. Gracias por lo que haces.
R: A ti por el interés en difundirlo.





