Las fechas redondas justifican una mirada especial, cuando el motivo tratado es significativo. Lo que cuenta no es solamente el aniversario redondo, sino el tema que convoca. Y que la institución representativa de la colectividad judía uruguaya, el Comité Central Israelita, esté cumpliendo 85 años, amerita una mención especial.
Siempre es legítimo plantearse cómo abordar cada desafío que llega a las puertas del Comité Central, y no tenemos dudas que parte de los cuestionamientos que surgen a nivel comunitario derivan de la falta de conocimiento de la interna, de lo que se hace detrás de las bambalinas. Indudablemente, la dinámica de los últimos años, especialmente desde el 7 de octubre del 2023, ha creado situaciones múltiples que requirieron la atención del CCIU y por ende numerosas preguntas acerca de qué es lo mejor hacer en la lucha contra el antisemitismo y también al combatir la demonización del Estado de Israel.
Y cuando hay críticas, sugerimos que más gente esté dispuesta a colaborar, a activar, a aportar con trabajo a la dinámica comunitaria.
El CCIU representa a los judíos uruguayos ante las autoridades y la sociedad civil, no a Israel. Es una institución uruguaya, no israelí. Pero es ineludible que salga a la defensa de Israel, Madre Patria del pueblo judío, cuando se le criminaliza injustamente. Por el vínculo ancestral y porque de la demonización de Israel se llega rápidamente al antisemitismo contra judíos uruguayos.
Pero más allá de apoyar la lucha que ha librado el Presidente actual Roby Schindler desde el 7 de octubre en este plano, siempre dispuesto, dedicado, siempre firme y al mismo tiempo sin exabruptos ni expresiones violentas, de las otras que les tocaron a sus antecesores en distintos momentos, en estas líneas quisiéramos honrar la memoria y la labor de los precursores, de aquellos judíos hijos de inmigrantes o ellos mismos llegados de Europa a su nuevo hogar, un Uruguay libre que se convirtió en su país, que se organizaron para aportar voluntariamente a la comunidad toda.
En general, no había la abundancia de hoy. El promedio de los judíos uruguayos –como otros grupos de inmigrantes- se abrieron camino combinando en muchos casos el estudio y el trabajo, convirtiéndose en ciudadanos que aportaron no sólo a las instituciones judías sino a la sociedad en general.
Vaya a todos aquellos activistas nuestro homenaje.
Y ahora, nos place compartir el comunicado emitido por el propio CCIU con motivo de esta gran fecha.
11 de diciembre de 1940- 11 de diciembre de 2025
Hace 85 años, un 11 de diciembre de 1940, en pleno auge del nazismo en Europa, las instituciones judías entonces existentes en nuestro país se unían bajo el lema Comité Central Israelita, para luchar fundamentalmente contra el antisemitismo. De allí se partió.
Desde ese entonces, el CCIU es la representación política de la colectividad judía del Uruguay que tiene sobre sí la responsabilidad fundamental de velar por la convivencia pacífica, alzando la voz cada vez que se intenta imponer o normalizar el prejuicio y el odio con viejos discursos que podían suponerse perimidos, tanto como con nuevos lenguajes
Nuestra prédica institucional es aún más global, comprometida con la plena vigencia de los derechos humanos y de la preservación de nuestra identidad judía, ratificando las bases esenciales de la ética y la cultura judía.
Valoramos el pluralismo como factor enriquecedor de nuestra sociedad, compatibilizando nuestra “uruguayez” con la identificación judía y nuestra especial relación de identidad con el Estado de Israel.
El Comité Central Israelita del Uruguay, en nombre de las instituciones judeo-uruguayas, de las personas judías uruguayas y de la misma cantidad de uruguayos que residen en Israel, expresa su reconocimiento por el país que recibió a nuestros abuelos, del que somos parte y nos integramos plenamente, y que refleja en su cotidianidad, un crisol de orígenes, culturas, razas y creencias, que modelan de forma permanente su idiosincrasia particular.
Al cumplir 85 años celebramos nuestra historia apostando al futuro, con idénticos objetivos de antaño, renovando herramientas y esfuerzos para combatir prejuicios, pero fundamentalmente para prevenirlos, tendiendo puentes de diálogo y convivencia.
Nuestro saludo y reconocimiento a todos quienes han apoyado, especialmente a los antiguos dirigentes que abrieron y marcaron caminos y nuestra apuesta y esperanzas en los jóvenes, para la continuidad de una ardua pero reconfortante tarea.
Montevideo, diciembre de 2025





