El Mensaje de José - Poder Femenino - Tiempo para Callar - El Ayuno del 10 de Tevet

No. 339
Horario de velas en Montevideo
26 de diciembre 19.42
Parashá:Vaigash
EL MENSAJE DE JOSÉ
Por Yossy Goldman
¿Qué significa Idishe najes? ¿Se refiere a “mi hijo, el científico espacial” y “mi hija, la neurocirujana”? Claro que los padres tienen motivos para estar orgullosos de los logros de sus hijos, en cualquier campo, pero ¿son estos ejemplos de lo que tradicionalmente llamaríamos Idishe najes?
La lectura de la Torá de esta semana narra la dramática historia de la reunificación de José y sus hermanos. José, virrey de Egipto, finalmente les revela a sus hermanos que él es, en efecto, su hermano perdido hace mucho tiempo. Los hermanos regresan a Canaán y comparten la maravillosa noticia con su padre, Jacob.
“Od Yosef jai:” “¡José aún vive!”, dijeron. (Bereshit 45:26)
Jacob no podía creerlo. ¿De verdad era cierto? Llevaba más de 20 años de luto por la pérdida de su amado hijo, José… ¿de verdad seguía vivo?
El versículo continúa:
“Y cuando le contaron todas las palabras de José, y vio las carretas que José envió para llevarlo [a Egipto], el espíritu de su padre Jacob revivió. E Israel dijo: "¡Es demasiado! ¡José, mi hijo, aún vive! Déjenme ir a verlo antes de morir". (Bereshit 45:26-27).
¿Notaron la diferencia entre las palabras de los hermanos y las de Jacob? Ellos dijeron: "José aún vive", mientras que Jacob dijo: "José, mi hijo, aún vive".
"Od Yosef beni jai". ¡Mi Hijo! Se ha mantenido fiel a mí y a mi estilo de vida, a pesar de estar en el centro de los círculos gubernamentales y la alta sociedad egipcia. Habría sido un pequeño consuelo para Jacob si José viviera, pero que se hubiera asimilado a la cultura egipcia. ¡Qué contento y orgulloso estaba al saber que, a pesar de estar tan lejos de su familia, José había conservado su identidad y estaba criando a sus dos hijos, Efraín y Menashe, como nietos fieles de Abraham, Isaac y Jacob.
Pero ¿cómo supo Jacob que José había mantenido su fe e identidad judía?
Rashi explica que cuando Jacob vio las carretas que José le envió, fue un simán, una señal privada, de que aún recordaba la última porción de la Torá que él y su padre habían estado estudiando antes de su secuestro hacía tantos años. La palabra hebrea para carreta es agalah, que tiene la misma raíz que eglah, becerro. Habían estado estudiando la sección sobre eglah arufah, la historia de un asesinato sin resolver y la expiación lograda mediante una ceremonia con un becerro (Devarim 21:1-9).
Aparentemente, a Jacob no le bastó descubrir que José seguía vivo físicamente. Necesitaba saber que también estaba vivo espiritualmente. Y cuando vio que José aún recordaba la Torá que habían estudiado hacía tanto tiempo, se sintió profundamente complacido y declaró con alegría: "¡José, mi hijo, aún vive!". Sigue siendo mi hijo, fiel a mis valores, creencias, tradiciones y estilo de vida.
Para José, haber sido la figura política líder de una superpotencia mundial y permanecer fiel a las tradiciones de su propia fe y familia no fue un logro menor. Fue una decisión basada en principios que debió requerir un enorme coraje y compromiso.
No es frecuente ver a judíos en altos cargos exhibiendo abiertamente su judaísmo. Quienes logran alcanzar puestos importantes, especialmente en el gobierno, no suelen ser tan francos sobre su fe. Una notable excepción reciente que me viene a la mente es el exsenador Joe Lieberman, quien guardó el Shabat abierta y orgullosamente, incluso durante la campaña electoral. Sin duda, el virrey José, en Egipto, fue un excelente modelo a seguir para el senador José en Washington.Jacob entendió lo que significaba la idishe najes. Nosotros también deberíamos entenderlo.

PODER FEMENINO
"Todas las almas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto fueron 70." (Bereshit 46:27)
Al descender al exilio egipcio, el pueblo judío comenzó el proceso de elevar y transformar las setenta naciones del mundo. El nacimiento de Iojebed, justo antes que la familia de Jacob entrara a Egipto, llevó el número de la familia de Jacob a setenta, permitiéndole así a Jacob comenzar la misión de refinar las setenta naciones.
El proceso de transformar el mundo tiene dos partes: primero debemos curar al mundo de su oposición a la santidad, y luego, debemos transformarlo en santidad. El primero corresponde al enfoque “masculino” asertivo, mientras que el último corresponde al enfoque “femenino” nutritivo.
Es por eso que los mandamientos confiados a la mujer (asegurar que la familia sea alimentada de acuerdo a las leyes de la Torá, asegurar la seguridad y calidez espiritual del hogar, ejemplificado por el encendido de las velas de Shabat, y santificar la vida marital) son todas formas de transformar los aspectos mundanos de la vida humana común en expresiones de santidad.
Likutei Sijot, vol. 20, págs. 218 ff.

Génesis (Bereshit) 44:18 – 47:27
En la onceava sección del libro de Génesis, llegamos al clímax dramático de la historia de José. Comienza cuando Judá se acerca (Vaigash, “y él se acercó” en Hebreo) a José en defensa de Benjamín. La voluntad de Judá de salvar a Benjamín convence a José que los hermanos se han arrepentido y han superado su envidia pasada, por lo que pone fin a su actuación y les revela su verdadera identidad. Inmediatamente José envía a todos los hermanos para que traigan a su padre Jacob a Egipto, donde se asentaría la familia para sobrevivir la hambruna. Irónicamente, la hambruna termina apenas Jacob llega, pero la familia se queda en Egipto cumpliendo el plan de D-os tal como fue prometido originalmente a Abraham.

TIEMPO PARA CALLAR
Por Shlomo Yosef Zevin
Reb Israel de Vizhnitz solía pasear con su asistente durante media hora todas las noches. En una de esas ocasiones, llegaron a la casa de cierto gerente de banco, un maskil, seguidor del movimiento de la Ilustración; en una palabra, cualquier cosa menos un jasid del Rebe.
Reb Israel llamó a la puerta y, al abrirle un sirviente, entró en la casa. El asistente no comprendía el motivo de esta visita inesperada, pero sin preguntar nada, siguió al Rebe al interior.
El anfitrión recibió a su distinguido invitado con todo el respeto y la cortesía que exige una ocasión como esta; el Rebe, por su parte, tomó el asiento que le ofrecieron y permaneció sentado un buen rato sin decir palabra. Considerando que sería una impertinencia preguntarle directamente al Rebe el motivo de su visita, el anfitrión susurró su pregunta al asistente, pero este no sabía.
Finalmente, el Rebe se despidió y se levantó para marcharse. Como muestra de respeto, el anfitrión lo acompañó en silencio hasta su casa, pero en el último momento, cuando estaba a punto de entrar, su comprensible curiosidad lo venció y se dirigió al tzadik:
- “Rebe, disculpe la pregunta, pero no habría sido apropiado que la hiciera estando en mi casa, así que me tomo la libertad de preguntar ahora. ¿Por qué me honró con su visita?”
- “Fui a su casa para cumplir una mitzvá”, respondió el Rebe, “y, gracias a D-os, pude cumplirla”.
- “¿Cuál mitzvá?”, preguntó el gerente del banco.
El Rebe explicó: - “Nuestros sabios enseñan que ‘así como es una mitzvá decir lo que será escuchado, también lo es no decir lo que no será escuchado’. Ahora bien, si yo me quedo en mi casa y usted en la suya, ¿qué clase de mitzvá es que me abstenga de decirle ‘lo que no será escuchado’?
“Para cumplir la mitzvá correctamente, uno obviamente debe ir a la casa del hombre que no escucha y allí abstenerse de hablarle. Y eso es exactamente lo que hice”.
- “Quizás, Rebe”, dijo el gerente del banco, “¿sería tan amable de decirme qué es esto? Quién sabe, ¿quizás lo escuche?”
- “Me temo que no”, dijo el Rebe. “Estoy seguro de que no lo hará”.
Y cuanto más se negaba el rebe, mayor crecía la curiosidad del otro por conocer su secreto, y seguía presionándolo para que revelara “aquello que no sería escuchado”.
- “Muy bien”, dijo el rebe finalmente. “Una viuda pobre le debe a su banco una suma considerable por la hipoteca de su casa. Dentro de unos días, su banco venderá su casa en subasta pública, y ella se quedará en la calle. Quería pedirle que pasara por alto su deuda, pero no lo hice, debido a la mitzvá de ‘no decir’”.
- “¿Pero cómo es posible algo así?”, preguntó el gerente del banco con asombro. “Seguramente se da cuenta de que la deuda no es conmigo personalmente, sino con el banco, y que yo solo soy su gerente, no su propietario, y la deuda asciende a varios cientos, y si es así…”
El rebe lo interrumpió: - “Es exactamente lo que dije desde el principio: que no iba a escuchar”.
Con eso, dio por terminada la conversación y entró en su casa.
El gerente del banco también se fue a casa, pero las palabras del rabino le calaron hondo y no le dieron descanso hasta que pagó la deuda de la viuda de su propio bolsillo.

EL AYUNO DEL 10 DE TEVET
El 10 de Tevet es observado como un día de ayuno, duelo y arrepentimiento. Nos abstenemos de comida y bebida desde el alba hasta el anochecer y agregamos Selijot y otras adiciones especiales a nuestras plegarias.
En este día en el año 3336 desde la Creación (425 AEC), los ejércitos del emperador babilonio Nabucodonosor sitiaron Jerusalem. Esto es visto como el comienzo de una cadena de eventos que culminaron con la destrucción del Templo y los exilios posteriores, algo de lo que nunca nos hemos recuperado totalmente, porque incluso cuando se construyó el Segundo Templo, nunca volvió a toda su gloria.
El 10 de Tevet también conmemora dos eventos trágicos que ocurrieron cerca de esa fecha, que se incorporan en las selijot del 10 de Tevet.
8 de Tevet: Traducción de la Torá al Griego
En un esfuerzo por traducir la Torá al Griego, el emperador egipcio-griego Tolomeo reunió a 72 sabios de la Torá, los aisló en 72 piezas separadas y les ordenó a cada uno que hiciera una traducción. El 8 de Tevet de 3515 (246 AEC), produjeron 72 traducciones idénticas. Esto era algo milagroso, especialmente porque en 13 lugares los traductores se apartaron de la traducción literal. A pesar del milagro, los rabinos vieron este evento como uno de los días más oscuros en la historia Judía, comparándolo con el día en que fue hecho el becerro de oro.
9 de Tevet: Fallecimiento de Ezra Hasofer
Ezra el Escriba, falleció el 9 de Tevet del año 3448 (313 AEC), 1000 años después de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí.
El fue quien lideró el regreso del pueblo Judío a la Tierra de Israel luego del exilio babilónico, supervisó la construcción del Segundo Templo, y ayudó a detener la ola de casamientos mixtos que afligía al pueblo Judío de esa época. Como presidente de la Gran Asamblea, canonizó los 24 libros de las Santas Escrituras (Tanaj) y legisló una serie de leyes y prácticas, incluyendo la plegaria formalizada, garantizando la continuidad del Judaísmo auténtico entre el pueblo Judío hasta el día de hoy.
Una Mezcla de Tristezas
A pesar de que el 8 y 9 de Tevet fueron establecidos como días de ayuno separados, los rabinos los consolidaron en el ayuno del 10 de Tevet, un día mencionado por el profeta Ezekiel como un día de duelo, para que el mes no esté lleno de tristeza y duelo.
De acuerdo a esto, en tiempos recientes, el 10 de Tevet se convirtió en el día para decir kadish por las víctimas del Holocausto, muchas de las cuales se desconoce la fecha de su martirio.
VIVIENDO MASHIAJ

Por Lazer Gurkow y Aharon Loschak
ESTUDIO DE TORÁ
Cuando estudias Torá con otros judíos o alientas a judíos a tener una biblioteca judía en sus casas, recuerda que el Rebe dijo que el estudio de Torá es la forma más segura de traer a Mashiaj. Es más, la era de Mashiaj será una de inmersión completa en el estudio de Torá siendo el Mashiaj el maestro principal de la nación.
Además, si estás organizando una clase de Torá con muchos judíos, estás fomentando la unidad judía, lo cual es en si mismo es una característica central de la Gueulá.
Cada vez que aprendas o enseñes Torá, y cada vez que compres un libro de Torá, recuerda que te estás involucrando en una experiencia que tipifica la Gueulá.
MiSinaí es una publicación de Jabad Uruguay. Guayaquí 3193
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Artículos extraídos de www.Jabad.org.uy y www.Chabad.org, publicados con permiso.
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