Bajo el título “Tufán el-Aqsa” (la inundación de Al Aqsa), el nombre que la organización terrorista Hamas dio a su ataque a Israel el 7 de octubre del 2023, la organización terrorista publicó un comunicado especial de 42 páginas, cuyo punto central es alegar que no mató civiles ni atacó sitios que sirven a la población civil.
Cabe recordar que los propios terroristas filmaron sus crímenes y los difundieron, pero luego trataron de desmentir.
El aumento del antisemitismo, la criminalización de Israel por parte de muchos en el mundo y la osadía de quienes inclusive desmintieron los horrores del 7 de octubre, alentaron seguramente a Hamas a ir tan lejos como para presentar formalmente una versión de los hechos tan distanciada de la realidad.
Las Fuerzas de Defensa de Israel presentaron, a través de la cuenta en la red social X de su portavoz para prensa internacional Teniente Coronel Nadav Shoshani , un compendio de algo más de 10 minutos de las duras imágenes de los crímenes de Hamas. Hay escenas mucho peores, no incluidas en este resumen.
Puedes acceder, entrando a este posteo de X.
Pero si prefieres no verlo, abajo del video, en la continuación de esta nota, paso revista a las imágenes incluidas.
Hamas dice que no mató civiles. Pero lo que ellos mismos filmaron no miente. Tampoco lo que registraron las cámaras de seguridad por las calles, en las casas, y de los equipos de rescate de urgencia que llegaron después del horror.@shebreojai pic.twitter.com/nOL7qgSMZz
— Jana Beris (@JanaBeris1) December 29, 2025
Pero también lo que aquí aparece es estremecedor: el ataque violento y asesinato de un joven en una carretera cercana al festival Nova, disparos mortales hacia la persona que conducía un automóvil a la entrada de un kibutz, cuerpos de civiles sacados del auto en el que habían sido baleados, dos mujeres tratando de esconderse detrás de un coche sin poder hallar solución ninguna , un hombre que corre hacia la entrada de un kibutz y cae hacia adelante al ser baleado en la cabeza que comienza a sangrar sobre el asalto, la irrupción a kibutzim trepando la cerca eléctrica de la entrada o aprovechando cuando un vehículo cuyo conductor ya fue asesinado, sigue avanzando automáticamente y se choca contra la cerca. Vemos también el cuerpo de un joven-que sabemos es Jonatan Samerano- secuestrado a una camioneta por dos hombres, uno de los cuales era funcionario de UNRWA y revisan luego los objetos tirados de su coche para robar.
También hay una escena de un hombre acosado por varios terroristas que lo golpean junto a una estructura protectora (migunít en hebreo) a lo largo de una de las carreteras centrales del sur que fueron escenario de múltiples asesinatos. Ese joven, si lo identificamos correctamente, era un árabe israelí al que también mataron. En medio de los gritos alguien sale corriendo de la migunít en evidente intento de huir y los terroristas lo acribillan de inmediato.
De las cámaras corporales de Hamas fueron captadas imágenes de los terroristas violando la frontera, rompiendo la valla fronteriza, disparando indiscriminadamente desde sus motos y coches hacia las casas de los poblados junto a los que pasan. Se ve claramente a los terroristas dentro de los kibutzim, sus ataques a casas particulares, sus movimientos dentro de algunas casas que parecen vacías-cabe suponer que la gente estaba en los refugios-, a los terroristas dentro de los senderos de los kibutzim, los disparos hacia las casas, los disparos hacia una ambulancia estacionada en el patio de una de las casas, a los terroristas gritando “Alá hu-Akbar” y organizándose fuertemente armados.
Las imágenes más duras en este resumen, son las registradas por las cámaras de los servicios de rescate de emergencia que llegaron a los escenarios de la masacre.
La primera es de varios cuerpos de jóvenes muertos al lado de un coche, casas quemadas y destruidas, paredes de casas con impactos fuertes de balas y cohetes, camas en dormitorios en las casas con grandes marcas de sangre, casas en ruinas, cuerpos sin vida en medio de los restos de casas destrozadas, un perro grande muerto y lleno de sangre dentro de su casa, dos cuerpos carbonizados totalmente dentro de un coche…y una senda de sangre que aparece desde la parte de afuera de una estructura y avanza hacia su origen, donde se espesa y se convierte en terrible testimonio, al parecer de extranjeros que trabajaban en el lugar. Quizás esas marcas de sangre indican que los cuerpos fueron arrastrados por los terroristas y secuestrados a Gaza, pero esto es sólo nuestra especulación.
“Tufán el-Aqsa” no fue un acto de liberación ni de lucha nacional. Fue el peor atentado terrorista en la historia de la humanidad, con casi 1200 asesinados en un solo día y 251 secuestrados. La mayoría de las víctimas, civiles, incluyendo menores de edad y ancianos enfermos.





