Entrevistas

Experto israelí: El régimen iraní ha ganado una batalla, pero aún no la guerra

Con el Prof. Meir Litvak, jefe del Departamento de Estudios Iraníes en la Universidad de Tel Aviv

Poco antes de cumplir la revolución islámica de Irán 47 años, estallaron las protestas más duras registradas hasta ahora contra el régimen de los Ayatollas. Por ahora, parecen haber sido sofocadas, al costo al parecer de decenas de miles de muertos. La pregunta es si acaso con ello se acabó la esperanza.

Para analizar la revuelta, el papel de Estados Unidos y la naturaleza del régimen iraní, recurrimos a uno de los mayores expertos israelíes en el tema, el Profesor Meir Litvak, que encabeza el Departamento de Estudios Iraníes en la Universidad de Tel Aviv.

P: Profesor Litvak, hablamos hace unos días sobre la esperanza de cambio, aunque estaba claro que lo que veíamos no era suficiente, y heme aquí molestándolo de nuevo porque antes de alcanzar a publicar, todo parece haber cambiado. ¿Cómo ve hoy la situación?

R: El régimen ha logrado reprimir las protestas, al menos según lo que podemos ver desde aquí. El alto precio cobrado por la violenta represión, con miles y miles de muertos, es lo que determinó el cambio. El régimen actuó con gran crueldad y eficiencia. Usó francotiradores y ametralladoras automáticas para reprimir en las calles.  El sábado pasado las calles ya estaban vacías. Se ve que la gente entendió que quien sale, muere.

 

P: ¿Qué papel jugó en esta situación el hecho que Trump, contrariamente a lo que parecía estaba por ocurrir ya días atrás, no atacó?

R: El tema es que para que un ataque norteamericano sea efectivo, debe ser muy masivo, debe lograr destruir un gran número de comandancias y distintas instituciones de las Guardias Revolucionarias, de bases. Si no es algo de enorme envergadura que realmente pueda afectar seriamente al régimen, no tiene mucho sentido. Un ataque meramente simbólico terminaría alcanzando lo contrario, fortaleciendo al régimen, ya que dirían que todo es una conspiración desde afuera.  

 

P: No sabemos aún si no hay un ataque en camino. Parecería que sí, pero con Trump nuca se sabe. Pero si realmente esto queda así, sin ataque de Estados Unidos, uno debe preguntarse para qué entró en las amenazas y advertencias. No cumplirlas es un serio golpe a la credibilidad y eso tiene resultados estratégicos.

 

R: Totalmente de acuerdo. Pero no estoy seguro de que Trump piense todo tan a fondo. Quizás creyó que con sus amenazas  los asustaría. Además se aferró de una excusa, alegando que le aseguraron que no lllevarán a cabo 800 ejecuciones que estaban planeadas. Supuestamente podrá decir que frustró 800 ejecuciones.Claro que no los matarán en las calles,  pero si los matan en silencio en los hospitales entonces no se logró nada. Pero en gran medida, estamos especulando.

 

P: Realmente aún no se puede descartar que llegue un ataque. El portaaviones “Abraham Lincoln” está en camino al Golfo. Cada día llegan más aviones norteamericanos. 

R: Sin duda. Puede ser que Trump entienda o quizás ya entendió que el régimen iraní lo engañó, que le dijeron que no matan más, pero ahora sabe de por lo menos 10.000 muertos o más…el tema de fondo es que con Trump no se puede saber con seguridad qué hará mañana de mañana.

P: Creo que un punto que hay que aclarar es que más allá de los preparativos para un ataque y de las amenazas , las protestas son un asunto iraní. El levantamiento empezó de adentro.

R: Por supuesto.Khamenai dijo algo absurdo, que todos los muertos y todo lo que ocurrió, es resultado de la política de Trump, que él es responsable de todo lo que ocurrió.  O sea que el líder supremo no sólo no cambió de posición a pesar de todo lo que ha ocurrido sino que actúa de forma más extremista y obstinada aún que antes. Hay una clara escalada en su retórica. Khamenai no ha cambiado nada.

Las opciones del régimen

P: ¿Cuál es el margen de maniobra de Khamenai en este momento?

R: No creo que adopte una línea más flexible ante Estados Unidos. Ahora él siente que ganó la batalla contras las protestas . Pero la pregunta es si puede ganar la guerra o sea cómo saca a Irán de su seria crisis. Es que esta “victoria” agrava todos los demás problemas de Irán, los económicos y los sociales.

Creo que para él, la opción más sencilla  sería llegar a un acuerdo con Estados Unidos en el tema nuclear porque eso le requiere la menor cantidad de cambios estratégicos. Hay aquí una paradoja de la que no sé cómo sale. Por un lado se torna más extremista aun y por otro probablemente al final no tenga más remedio que ir a un acuerdo.

¿Habrá otra revuelta?

.P: ¿Cree que las protestas han terminado?

R: Es difícil saberlo. La gente ha vivido un serio trauma. No es de descartar que con su violenta represión, el régimen haya conseguido unos años de tranquilidad. Pero por supuesto existe también una posibilidad alternativa, y que precisamente esa cruel represión haya intensificado tanto el odio al régimen que la gente decida hacer todo para derribarlo. Hemos visto un fenómeno que nunca antes había ocurrido. El propio régimen confirmó que 300 mezquitas fueron incendiadas por los manifestantes. O sea que hay un odio sin precedentes. Podemos dar por sentado que la situación económica no va a mejorar y por lo tanto la desesperación y la furia de la población no se calmarán sino todo lo contrario. Por ende puede ser que la gente, a pesar del miedo, decida que no tiene alternativa y que haya otros estallidos. Pero estamos especulando.

De hecho hay otra opción, que el régimen entienda que no tiene más remedio que hacer algunas concesiones, precisamente por sentirse fuerte. O sea, algunas reformas.

 

P: Me imagino que no en la estrategia regional sino en el plano interno…

R: Yo creo que la lógica indica que después de lo ocurrido, hay que cambiar el orden de prioridades. Pero con este régimen es difícil saber. Si hacen cambios en la estrategia de los proxies, sus aliados regionales, eso puede liberar recursos que sean invertidos en el pueblo, en la economía iraní. Si en lugar de enviar mil millones de dólares a Hezbolá envían la mitad y la otra mitad la destinan al plano interno iraní, ya es un cambio. Pero no sé si este régimen es capaz de ello.

En realidad, también hay una opción totalmente inversa. Puede ser que tras haber apagado la rebelión, el régimen esté mucho más dependiente de las Guardias Revolucionarias y no podrá hacer reformas porque éstas las perjudican. Y en ese caso, se mantendrían firmes en la situación actual.

P: El carácter y la edad del líder supremo no ayudan.

R: Por supuesto. Khamenai ya tiene 86 años. Me cuesta creer que a esta edad pueda cambiar, a menos que realmente no tenga otra opción, que lo obliguen o que se debilite física y mentalmente. Es muy difícil que una persona de esa edad sea capaz de hacer un cambio significativo de política. También una persona normal de 86 años tiene problemas para cambiar. 

 

P: Las protestas comenzaron por lo económico, pero fueron mucho más allá de ello. Está claro que aquí hay un dedo acusador al régimen en general, por su opresión y la falta de libertad ¿no es así?

R: No hay ninguna duda. Gritan “muerte a Khamenai”. La gente llegó a un punto en el que ya no tienen nada que perder. Hay una gran desesperación y por eso se perdió el miedo al menos hasta hace unos días. Esto no es sólo económico, gritan contra Khamenai. Probablemente no es que exigen democracia estilo sueco, pero sin duda quieren un régimen más democrático que la teocracia de los Ayatollas.

 

En detalle: el por qué de las protestas

 

P: ¿Qué le pareció la revuelta? ¿Sin precedentes?

R: Es indudable que lo que vimos fue diferente de todas las demás protestas que hubo hasta ahora, por su alcance geográfico, su envergadura, la cantidad de sectores de la población iraní que participaron. Lo importante es que comenzó con los comerciantes del bazar central de Teherán  y que muchos más se sumaron. Por todo esto vimos que el régimen estaba mucho más nervioso que otras veces y de eso derivó también la violencia de la represión.

Como a los problemas concretos no tiene solución-falta agua, no hay electricidad- y esto perjudica a todos. 

P: Pero no tiene soluciones porque no está  dispuesto a renunciar a su estrategia regional que equivale a la dedicación de numerosos recursos a los proxies regionales, a armar a Hezbolá, a exportar la revolución islámica ¿verdad?

R:  Sin duda ninguna . El propio Presidente Masud Pezeshkian está hace ya un año exhortando al líder supremo a llegar a un acuerdo nuclear con Estados Unidos para que se levanten las sanciones y eso libere a la economía nacional. Pero Khamenai no está dispuesto. Desde su punto de vista, tiene buenas razones para ello porque siente que lo que quieren los norteamericanos  es humillarlo y que él no se lo puede permitir.

Demos un ejemplo. Mil millones de dólares para Hezbolá en algo menos de un año, según el Departamento de Estado norteamericano, no es tanto para una economía como la de Irán. Pero además, quieren un gran despliegue de misiles, que cuesta mucho dinero. Llegaron a un acuerdo con Rusia que aún no se ha concretado, de comprar 35 aviones Sukhoi, lo cual cuesta 6 mil millones de dólares. El presupuesto militar es enorme y el líder supremo quiere agrandarlo.

 

Una impronta de horror

 

P: No sabemos aún si ya se puede despedir al régimen de Irán, pero si hacemos ya ahora un resumen ¿cómo queda registrado en la historia? 

R: Este régimen quiso construir un país fuerte en tecnología, pero llevó a un retroceso enorme desde un punto de vista cultural y del respeto a los derechos humanos. No es que el régimen del Shah era democrático, pero indudablemente era menos malo que el de los Ayatollas. Sin el régimen islamista no habría estallado la guerra entre Irán e Irak, la peor en Oriente Medio en el siglo XX, que cobró la vida de más de medio millón de personas y dejó a no menos de un millón de heridos.

Yo diría también que el cisma entre sunitas y chiitas, se agravó seriamente por la revolución iraní. No es que antes se amaban y vivían en armonía, para nada. Pero es indudable que empeoró mucho. Irán impulsó y fortaleció a organizaciones chiitas como Hezbolá en Líbano . Estimo que los chiitas en Líbano habrían llegado a ser de todos modos una fuerza significativa también sin Irán, pero no radical y terrorista. No es que sin Irán el Medio Oriente habría vivido en paz, eso no. Pero está claro que Irán radicalizó todo y fue causa de enorme inestabilidad. Y creo que fue precisamente la revolución islámica chiita en Irán lo que tornó a los sunitas más extremistas. Por eso vimos por ejemplo a ISIS cuya meta principal era eliminara los chiitas. Nosotros, los judíos, no estábamos para ISIS en primer lugar. 

 

Los orígenes y el proceso de la revolución

P: ¿Cómo comparar entre lo que el régimen prometió cuando tomó el poder y el punto al que llegó? Recordemos que hasta cooperó con los comunistas para derrocar al Shah y luego los asesinó.

R: Los dos grandes eslóganes de la revolución del 78 eran “libertad y pan”. Libertad porque el Shah era un dictador. Pero es indudable que la represión es mucho peor ahora. Recordemos que desde el fin de la guerra en junio último, hasta el comienzo de las protestas hace pocas semanas, el régimen ejecutó a por lo menos 2.000 ciudadanos.

Durante por lo menos 10 años Irán estuvo en el segundo lugar del mundo en ejecuciones. China en el primero. Pero hay una diferencia enorme entre ambos países en términos de territorio. Es mucho peor que con el Shah.

 

P: Usted destaca ese punto al comparar. ¿Diría que la explicación es que el Shah reprimía a opositores políticos y que el régimen islamista actual reprime a todo el que no cumpla en la vida diaria un exigente código de comportamiento religioso?

R: Así es. Debemos recordar que el Shah envió a prisión también a intelectuales, pero es cierto que ahora se reprime en los más mínimos detalles de la vida diaria. Está el tema de la persecución de las mujeres que van sin hijab. A la entrada de la universidad había guardias de “modestia” revisando si las estudiantes tenían esmalte en las uñas. Está claro que la represión de este régimen es mucho más amplia.

En sus primeros tiempos este régimen tuvo algunos logros económicos pero luego, la combinación de la  guerra, las sanciones y una muy mala administración, deterioraron seriamente la situación.La corrupción en el Irán de hoy no es menor que en la época del Shah. Es un fracaso total.

 

P:  Muchísimas gracias Profesor Litvak.

R: Gracias por el interés.

 

Ana Jerozolimski
(26 Enero 2026 , 20:09)

Ultimas Noticias Ver más

Esta página fue generada en 0.0588610 segundos (10340)
2026-06-17T11:51:53-03:00