El Dr. Milstein es el Director de Estudios Palestinos en el Centro de Medio Oriente y Africa en la Universidad de Tel Aviv, ex jefe del Departamento Palestino en el Servicio de Inteligencia de Israel.
P: ¿Cómo debemos evaluar la situación en Gaza ahora que estamos en la segunda etapa del acuerdo de paz deTrump?
R: De hecho ha concluido la segunda fase del acuerdo, Todos los secuestrados volvieron a casa, el último fue Ran Gvili (z”l) y entramos pues en la nueva etapa cuya primera expresión concreta en el terreno fue la apertura del pasaje de Rafah, o sea Rafíaj en hebreo, y es la llegada del gobierno de los tecnócratas a la Franja de Gaza. Yo diría que entramos en una dinámica en la que cada día podremos ver algún cambio en el marco de lo que se presentará como “la nueva Gaza” bajo un nuevo gobierno.
P: Lo cual ya sabemos que no es exactamente así, por decirlo delicadamente.
R: Exacto. Desde el punto de vista de Israel, hay dos grandes problemas. Todo esto ocurre sin que realmente haya sido desarrollado un mecanismo para desarmar a Hamas, al contrario. Hamas recalca que no piensa deponer las armas. Y además, está la fantasía de israel de que en cualquier momento podremos volver a combatir a Hamas y que Trump lo permitirá. Estoy cada vez más convencido de que Trump quiere tanto el Premio Nobel de la Paz que cada día hay menos probabilidades de que podamos atacar a Hamas nuevamente.
P: ¿ Ves muchas presiones sobre Israel en el horizonte?
R: Sí. Y creo que lo de Rafíaj es sólo el comienzo. Por ejemplo, una exigencia sería que Israel permita comenzar con la reconstrucción de Gaza antes del desarme de Hamas. Está el tema de la fuerza multinacional que debe apostarse en Gaza y el de la profundización de la retirada más allá de la línea amarilla a lo largo de la cual Israel está apostado hoy. En Israel hay quienes la llaman “el muro de Berlín” de Gaza pero puede ser que no dure mucho tiempo.
P: Y la gran pregunta es si Israel puede decidir en forma tajante cuál es su interés.
R: El principal problema es que hoy quien decide sobre todo esto no es el Primer Ministro Netanyahu ni el gobierno de Israel sino Donald Trump. El es quien nos llevó al punto del fin de la guerra y todo el acuerdo con el que vivimos ahora es al parecer lo que determinará si pasamos hacia adelante a los próximos puntos. Y parecería , lo digo con gran frustración, que el margen de acción de Israel y la hegemonía que tenía en Gaza durante la guerra, se ve muy reducido. Trump es quien toma de hecho las decisiones determinantes en la mayoría de los temas estratégicos sobre el “día después”.
Está claro que Hamas sigue de pie, que se habla del desarme, que aún hay posibilidad que haya fuerzas turcas en el terreno, que Catar mantiene presencia e influye más y más sobre Trump. Y que todo esto está muy lejos de nuestros objetivos, de lo que queríamos.Y otro problema es que cada vez son mayores las diferencias entre las posiciones de Israel y las de Trump. Y tenemos que ser conscientes de la realidad, no andar con fantasías.
P: ¿Qué podemos contar sobre los nuevos marcos institucionales creadas para Gaza en el marco del acuerdo de Trump?
R: Por un lado está el Consejo de la Paz que Trump inauguró en Davos, una especie de consejo supremo de sabios, mundial, no sólo para Gaza, compuesto por 6 norteamericanos incluyendo a Trump, el ex Premier de Gran Bretaña Tony Blair y otros , con un board ejecutivo encabezado por Nikolai Mladenov. En ese marco no hay palestinos sino cataríes, turcos y egipcios. Tiene queser el marco que realmente diseña la estrategia del día después. Y aparte está el marco que nos ocupará más, porque será la comisión que maneje la Franja de Gaza, el gobierno de los tecnócratas. Está compuesto por 12 palestinos, serán 15 en el futuro, que deben dirigir Gaza. Son todos gazatíes. Las competencias están claramente definidas. Y todo deriva de la autoridad de Trump, que fue quien determinó as cosas. Veremos cómo funciona en la realidad.
P: ¿Cómo analizarías la actitud de Hamas ante todo esto? Hablan con supuesta gran disposición a colaborar, pero es engañoso, ya que bien sabemos que no aceptan lo básico, deponer las armas.
R: Todo lo de Hamas es muy sospechoso. Hace ya tiempo dijeron que ansían la llegada del gobierno de los tecnócratas. Pero todos sabemos: Hamas no tiene nada de ingenuo.Están dispuestos a que el gobierno de los tecnócratas entre en funciones, a darles competencias, pero la intención es que sean una especie de cobertura cosmética que se encargue de todo aquello de lo que Hamas no se quiere ocupar: desde juntar basura a instalar cañerías de agua. Es algo parecido a cómo ve las cosas Hezbolá en Líbano. Quieren que detrás de las bambalinas puedan seguir manejando todo. Yo estoy seguro que harán teatro, como si entregaran todas las competencias a ese gobierno, pero no sólo seguirán controlando las armas sino que por ahora, sobre el desarme, no hay con quién hablar.
P: ¿Se puede concebir fórmulas intermedias al respecto?
R: Los países mediadores están intentando promover una especie de fórmula intermedia, la entrega de las armas pesadas, especialmente cohetes y drones-de los que estimamos no les quedaron muchos a Hamas-pero que puedan seguir teniendo sus armas comunes. Israel, por supuesto, se opone. Hamas ha dado cierta atención a esta fórmula porque es una forma de preservar las armas. No se sabe aún qué piensa Trump al respecto. Experiencias pasadas en varios temas nos hacen pensar que no es de descartar que diga que es una excelente idea. El problema es que en todo esto quien decide no es Israel sino Trump y tendremos que lidiar con el significado de esta situación.
P: Sabemos que uno de los puntos que más destaca Israel es la oposición a que la Autoridad Palestina tenga incidencia en el día después en Gaza. Pero también aquí hay una especie de auto engaño ¿verdad?
R: Está claro que los miembros del gobierno de los tecnócratas tienen en gran medida una identidad relacionada a la Autoridad Palestina. Hay algunos que apoyan a Muhamad Dahlan, por presión de los emiratíes.
P: Recordemos, el jefe de seguridad preventiva en Gaza en los tiempos de Arafat, que se enemistó con el Presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas.
R: Exacto. Ahora, llamémoslo como le llamemos, el gobierno de los tecnócratas tiene un gran vínculo con la AP. Lo que sí se puede asegurar es que por ahora no tiene miembros identificados con Hamas. Lo digo con cautela, pero estimo que será un marco simbólico, cosmético , no compuesto por gente especialmente fuerte. Y terminarán dedicándose a temas como agua, electricidad, medicina, educación, todo tipo de cosas en las que Hamas no quiere invertir ni un dólar. Y lo principal, es que no será un cuerpo que podrá desarmar a Hamas. Ese sería un objetivo demasiado grande para ellos, los superaría.
Grandes logros pero planteamientos de metas equivocadas
P: Con este cuadro ¿ P: Antes hablaste de la posibilidad de volver a combatir a Hamas como una ilusión. ¿Podrías elaborar el tema? ¿Israel necesitaría hacerlo?
R: Yo siento que estamos en un mundo de ilusiones , como si Trump estuviera a punto de “abrir las puertas del infierno” sobre Hamas, por usar su propia expresión. Pensamos que Trump determinará una fecha, un plazo, y si Hamas no entrega las armas, se les atacará. No me parece. Quien espera que se pueda volver a combatir a Hamas, conquistar Gaza, instalarse allí, está soñando. Lo que veremos será el símbolo de cada vez más proyectos , más pasos a nivel de la vida civil…así que volver a combatir no será tan sencillo. No digo imposible, pero hoy no parece muy factible. Y dependerá de Trump. El problema es que Israel no tiene realmente soluciones y creo que eso es en gran medida porque Trump entendió que Israel no tenía una fórmula clara salvo la posibilidad de volver a atacar a Hamas, no presentó alternativas. Esto es lo que pasa cuando Israel no propone ideas concretas. Se le imponen fórmulas que no son las ideales.
P: Todo esto, mientras está claro que Hamas sigue en el poder y es la autoridad en Gaza.
R: Por supuesto. La fuerza hegemónica en Gaza es Hamas. En los primeros días del alto el fuego, masacraron a todas las milicias y los clanes diversos que los trataron de desafiar. Controlan el espacio público, controlan todos los sistemas que les son importantes, tanto el religioso como el educativo, a través de los cuales hacen lavado de cerebro. Y dedican un enorme esfuerzo a la rehabilitación de su brazo armado, o se reclutan miembros, aunque sean jovencitos, nombran comandantes, organizan distintos marcos. Todo eso les permite no sólo gobernar sino ser hegemónicos. Está claro que militarmente no son la misma fuerza que eran hace algo más de dos años, pero son la fuerza dominante, nadie se les acerca siquiera como competencia, no hay señales de divisiones internas ni de protestas en su contra. Nada. Si bien ahora, según el acuerdo, controlan el 47% del territorio pero allí está la población, 2 millones de personas. La enorme mayoría de los palestinos viven en el territorio controlado en la práctica e ideológicamente por Hamas.
Catar e Irán
P: ¿Cómo es hoy la relación entre Hamas e Irán? Los Ayatollas siempre ayudaron mucho a Hamas en todo sentido, también con dinero. ¿Y Catar?
R: Irán tiene hoy serios problemas para enviar dinero hacia afuera, eso queda por ahora como una interrogante por un tiempo. Pero Catar está claro que sigue apoyando a Hamas, al igual que Turquía, tanto financiera como políticamente. Vemos que el liderazgo de Hamas continúa funcionando desde Doha, capital de Catar. Y Al Jazeera, que es un brazo de Catar, le da el escenario mediático y continúa siendo su sponsor central. Pero Catar tiene ciertas dificultades ya que no logra introducir a Gaza todo lo que quiere porque hay limitaciones de Israel. Estimo que con el tiempo, el aumento de la presión sobre Israel y los proyectos de Trump, lamentablemente, Catar tendrá mayor incidencia nuevamente. Es un tema que molesta mucho con razón a Israel, pero está claro que Trump no toma decisiones solamente en base a lo que dice Netanyahu. Creo que la influencia de Catar sobre él es no menor que la de Israel, un serio problema para nosotros.
Evaluando un resumen
P: ¿Es exacto decir que al final Israel no logró nada en la guerra? O sea, está claro que asestó duros golpes a la infraestructura armada de Hamas, pero ya vemos todo lo que ocurre. Es un serio problema.
R: Yo no diría que el problema no es que no logramos nada sino que todo el tiempo planteamos objetivos irreales. Empiezo ineludiblemente con la declarada meta de borrar a Hamas de Gaza. Era una fantasía. Pensamos que cambiaríamos la forma de pensar de la gente. Salimos con el tema de la Fundación Humanitaria para Gaza, la ciudad humanitaria y que haremos volar a Hamas. No, se podía lograr eso.
Creo que a lo largo de todo el camino, el problema central no es que no haya habido logros ya que sí los hubo. Hamas recibió terribles golpes, no es la misma organización que el 7 de octubre. Los logros militares en esta guerra fueron impresionantes. Y si uno se aleja de Gaza a Líbano e Irán, está absolutamente claro que los logros fueron dramáticos. Pero en cuanto respecta a Gaza, si la meta planteada de antemano era eliminar totalmente a Hamas, evidentemente eso no se consiguió. El propio Hamas se vanagloria de haber sobrevivido, de que Israel no los eliminó. O sea, para ellos ese es el logro principal, aunque recibieron golpes terribles y perdieron muchísimo.
Entonces, si trato de ver el cuadro general , tengo claro que Hamas no puede perpetrar hoy otro 7 de octubre . Claro que tendremos que garantizar que no lo pueda hacer tampoco más adelante, pero al mismo tiempo tenemos que ser muy conscientes de que para destruir a Hamas o neutralizar totalmente sus capacidades gubernamentales y militares, tendríamos que conquistar toda la Franja de Gaza. Y no estoy seguro de que queramos realmente llegar eso. A menos que decidamos suicidarnos por este tema de Gaza.
Tratando pues de resumir mi respuesta, diría que hemos tenido grandes logros, pero que al final llegamos a una situación en la que casi todas las opciones que tenemos son malas. Tenemos que elegir las menos malas . Es duro, no es lo ideal. El hecho es que Hamas aún está acá.
¿Y la población civil?

P: Para terminar, aunque habría mil cosas más para preguntar…¿Dónde ubicamos hoy a la población civil palestina de Gaza? Sabemos, claro, que sufrió en la guerra. Pero también que colaboró con Hamas y que ayudó al 7 de octubre. Ya no vemos protestas. ¿Cómo evaluarla?
R: Este tema de la población y Hamas, es la gran pregunta.Debemos comenzar diciendo la verdad. Dos años y cuatro meses después de que Hamas causara la mayor catástrofe del pueblo palestino, al provocar la guerra con su masacre en el sur de Israel, vemos que no hay protestas y no hay autocrítica seria, ni tampoco a palestinos que traten realmente de distanciarse de Hamas. De todo acusan y culpan a Israel.
Creo que si hoy hubiera elecciones libres y democráticas en la Franja de Gaza, me cuesta creer que Hamas pudiera ganar, pero de todos modos ni se ve en el horizonte. Y tal como sucede en Irán, aunque Hamas sea hoy una pequeña minoría en Gaza, tiene mucha fuerza. Creo que hoy la tercera parte de la población de Gaza lo apoya. Tiene un fuerte asidero entre la gente, logra imponer el miedo y hay también mucha gente que lo admira.
O sea, mucha gente sufrió por el 7 de octubre , pero al final la gente dice que Hamas trajo mucho honor al pueblo palestino, que el 7 de octubre fue un día de orgullo, no de vergüenza. Debemos entender que la mirada palestina a todo esto es muy compleja. Yo no veo ahora una amenaza clara sobre Hamas, nada que vaticine una especie de primavera palestina, que se aleje de Hamas. Pero siempre hay que tener mucho cuidado en estos temas.
P: Muchas gracias por tu tiempo.
R: A ti.





