Israel

Recordatorio histórico sobre la tragedia que el terrorismo impuso a Líbano

Todo aquel que sigue con interés los sucesos actuales en Líbano, la guerra entre Israel y Hezbolá-cuya etapa actual fue desatada por los ataques de Hezbolá a Israel desde territorio libanés para congraciarse con el régimen de los Ayatolas en Irán atacado por Israel – hallará indudablemente material apasionante en el texto que publicamos a continuación. Lo escribió en 1997 el director de Semanario Hebreo José Jerozoliimski (z”l) y fue publicado por el semanario uruguayo Búsqueda.  Casi asusta ver cuán relevante es su contenido también hoy.

Lo dirigió a los uruguayos de ascendencia libanesa a los que exhortaba ser conscientes de la realidad dura impuesta al país de sus antepasados por los terroristas que lo dominaron, en lugar de hacer maniobras políticas para presentar a Israel como culpable de la situación.

Esto no es solamente una opinión, sino un estudio fundamentado con múltiples datos de la historia reciente, citas y fechas que a nuestro criterio no dejan lugar a dudas. Es un texto extenso, que enseña y nos plantea un recordatorio histórico de altísimo valor, especialmente tomando en cuenta cómo es que Israel también ahora continúa lidiando con el desafío de Hezbolá, una organización terrorista que usa el territorio libanés para atacar al vecino territorio israelí.

Los subtítulos los intercalamos nosotros, no estaban en la nota original.

A continuación el texto, tal cual fue escrito hace casi 30 años, tan relevante también hoy.

 

 

Carta abierta a nuestros conciudadanos de ascendencia libanesa 

(José Jerozolimski)

Publicado en  el semanario Búsqueda en 1997

 

 

El contexto histórico central

Casi todo el inmenso caudal de información que ha circulado en el mundo en los meses recientes sobre los acontecimientos en el Líbano estuvo dedicado a la punta del iceberg. Pero debe conocerse algo más que la punta. En la primera guerra colectiva árabe de 1948, anunciada por el secretario general de la Liga Arabe, Azzam Pashá, como de "exterminio de Israel que dejará pálidas las matanzas de mongoles y cruzados", intervino también el Líbano, aunque con menos fervor que los demás invasores. Israel resistió la embestida y mantuvo su existencia. Rechazando a los invasores en diversos frentes, en la contraofensiva capturó 14 poblados libaneses. Al firmarse el convenio de armisticio el 23 de marzo de 1949 en Rosh Hanikrá, junto a la frontera con el Líbano, Israel le devolvió los poblados. Fue la primera y única guerra en que el Estado Libanés como tal, intervino contra Israel. En las siguientes guerras fue utilizado su territorio como base de asalto anti-israelí por otros factores árabes, que se servían del Líbano, pero que no servían los intereses libaneses.

La OLP se instala en Líbano y lo convierte en base terrorista contra Israel

En setiembre de 1970, el ejército de Jordania inició una ofensiva contra las bases de la OLP en su territorio, destruyéndolas y causando numerosas víctimas a los palestinos. Miles de ellos lograron llegar al Líbano asentándose allí. Algunos miembros de El Fatah huyeron hacia la frontera israelí pidiendo asilo. El gobierno jordano había advertido a la Organización de Liberación de Palestina que no toleraría que se convirtiera en un Estado dentro del Estado Jordano, desconociendo sus leyes y su soberanía. 

La OLP no tardó en organizarse en el Líbano como en territorio propio. En los campamentos palestinos existían bases con miles de hombres armados poseedores incluso de artillería y tanques llegados de la URSS y de ciertos países árabes y desde las fronteras en el sur se infiltraban noche tras noche dentro de Israel grupos de terroristas que asesinaban a todo israelí que pudieran alcanzar, destruían viviendas e incendiaban cosechas. En una de esas numerosas incursiones fueron asesinados 22 alumnos y maestros de la escuela de Maalot, en la Galilea. 

En nombre de la fraternidad inter-árabe el Líbano recibió a la OLP como un huésped, y en nombre de esa misma fraternidad el Líbano se transformó en un rehén de la OLP. Varias conferencias de la Liga Arabe, el 10 de octubre de 1976 en Ryad y el 21 de octubre de 1976 en El Cairo obligaban al Líbano a permitir las actividades bélicas de la OLP contra Israel desde su territorio. Lo que Egipto y Siria de ninguna manera facilitaban desde sus propias fronteras, lo disponían, generosamente, desde las libanesas. Le asignaron el rol de "el que recibe las bofetadas". Pero en nombre de la hermandad unos resultan menos hermanos que otros.

El 11 de marzo de 1978, un grupo de terroristas palestinos, al amparo de la noche, partió en una embarcación desde el Líbano llegando a Israel y capturando en la carretera costera que corre entre Haifa y Tel Aviv a un ómnibus de pasajeros. Asesinaron a 35 de ellos, en su mayoría mujeres y niños que retornaban de una excursión organizada por una sección de trabajadores de la propia central obrera israelí.

 

Así quedó el ómnibus de paseantes israelíes atacados el 11 de marzo de 1978 por terroristas palestinos infiltrados desde Líbano por mar. Asesinaron a 35 personas, la mayoría mujeres y niños. Fue uno de los eslabones previos a la primera gran incursión militar de Israel en Líbano, destinada a alejar el peligro del terrorismo palestino. (Foto: Fuerzas de Defensa de Israel)

 

Un estremecimiento de horror sacudió a todo el pueblo de Israel. En vista de la incapacidad de Beirut de ejercer soberanía en su propio territorio fuerzas israelíes cruzaron la frontera y ocuparon una zona del sur libanés hasta el río Litani, para impedir más incursiones de ese tipo. 

Después de semanas de arduas negociaciones con intervención de las Naciones Unidas, y otros factores, Israel consintió en retirarse a sus líneas, a la vista de que se crearía una fuerza internacional con el fin de impedir las agresiones anti-israelíes. Así nació la UNIFIL.

 

La guerra civil libanesa, la intervención de Siria y el papel de la OLP

Tres años antes, en 1975 había estallado la guerra civil en el Líbano, entre palestinos, cristianos, musulmanes, drusos y otros. 

Los sirios, vinieron en junio de 1976 para "mantener el orden" y finalmente se quedaron hasta el día de hoy como factor decisivo en el país, con la presencia de entre 35.000 y 40.000 efectivos militares que ocuparon la mayor parte del Líbano. Debe señalarse que Siria jamás reconoció la independencia libanesa y nunca abrió una Embajada en Beirut, pues "no se abre una Embajada en una provincia", según la visión de la Gran Siria. 

La OLP, que debía mantenerse apartada de los problemas internos intercomunitarios e interreligiosos libaneses se lanzó de lleno a la tormenta, empeorándola desde todo punto de vista. En el sur libanés prácticamente ya habían creado un Estado palestino dentro del Estado libanés y su ley armada era la única vigente. Extendieron su campo de acción llegando a ocupar Beirut occidental, la parte musulmana de la capital libanesa, como si fuera su centro propio. La situación alcanzó ribetes increíbles, pues al llegar los israelíes en 1982 a Beirut después de desalojar a la OLP de allí, era la primera vez en seis años que un Presidente libanés —en este caso Elias Sarkis— podía entrar en la parte occidental de su propia capital. Como si, por cualquier motivo, el Presidente de nuestro país se viera impedido de pisar medio Montevideo a lo largo de seis años. Lo que suena irreal en cualquier lugar, fue real en el Líbano de aquellos años.

 

Elias Sarkiss, presidente de Líbano entre 1976 y 1982. Condenó los ataques sirios a la localidad cristiana Zahle , con numerosas víctimas.(Foto: Wikimedia commons)

 

Bajo el régimen de ocupación de la OLP, alrededor de 100.000 libaneses huyeron del sur entre 1975 y 1981 en dirección a otras zonas del país. En los dos primeros años de la guerra civil 1975 y 1976, se fueron de su país por lo menos 400.000 libaneses, la mayoría de ellos cristianos, que ya se sentían inseguros y sin futuro bajo el acoso de sus adversarios libaneses, palestinos y sirios. 

Desde el estallido de la guerra civil en 1975 hasta fines de 1980 perdieron la vida más de 70.000 libaneses en las sangrientas luchas diarias. 

El 30 de junio de 1976, el Embajador libanés ante la ONU entregó una nota de su gobierno a todos los miembros del Consejo de Seguridad, expresando, entre otros conceptos: "Rechazamos las declaraciones del Ministro de Relaciones Exteriores de Egipto y de otros países, acusándonos de desarrollar un plan para liquidar al movimiento de resistencia palestino, ya que de hecho el Líbano se halla bajo una conspiración de palestinos y otras fuerzas, como lo evidencia la tragedia de sangre y destrucción que está sufriendo". 

La acusación a la OLP, desde el Río de la Plata

El 7 de agosto de 1976, órganos de prensa uruguayos publicaron un comunicado de la Embajada libanesa en el que se informa que el gobierno libanés envió el 8 de julio de 1976 una comunicación a la Unión Postal Universal y a la Unión Telecomunicaciones Internacionales señalando que "la Organización El Fatah que depende de la OLP (Organización de Liberación Palestina), se apoderó de las centrales de Correos, Telégrafo y Teléfonos en el sector occidental de Beirut, provocando su aislamiento del mundo exterior.

En aquellos días visitó Buenos Aires el obispo maronita Monseñor Ignacio Marún, secretario general de la Asamblea de Patriarcas y Obispos Católicos del Líbano y delegado del patriarca maronita de Antioquía y el Medio Oriente, Antoine Kuraiche. 

En una conferencia de prensa, entre otros conceptos, expresó: "Los cristianos libaneses han buscado defender su patria porque los palestinos han querido ser un estado dentro del Estado, tener armas más poderosas que las del Estado y transformar el Medio Oriente en un nuevo Vietnam. De ésta manera los cristianos hubieran desaparecido del mapa nacional libanés". 

Duras condenas a la intervención de Siria en Líbano

El Embajador del Líbano en la ONU, Ghasán Tueini,  declaró al semanario Sunday Morning (6 de abril de 1981) que se perdió la confianza en la Fuerza de Disuasión siria, sobre todo por su desconocimiento de la autoridad del Gobierno libanés, lo que agrava el peligro de la división del Líbano". 

En el mismo semanario pero una semana más tarde, apareció una entrevista al Ministro de Vivienda del Líbano, Salim Jahal, en la que este dice que existe el temor en el Líbano de que los designios sirios sean "convertir al Líbano en su satélite". Dicho Ministro mencionó igualmente la negativa del comando militar sirio a acatar el llamado del Presidente libanés Elias Sarkis de suspender el sitio y cañoneo de la ciudad cristiana de Zahleh, que estaba siendo destruida con una aterradora cifra de víctimas civiles. 

Es de mencionar que el así llamado Ejército de Liberación Palestino, de obediencia siria, y Al Saika, grupo extremista palestino dependiente de Damasco, con la ayuda de fuerzas sirias, asesinaron a más de 5.000 cristianos en la ciudad mártir de Damur, en pocos días.

Una de las numerosas casas de civiles cristianos destruidas por terroristas palestinos en la ciudad cristiana maronita Damour en el sur de Líbano el 20 de enero de 1976.

(Foto: Jean-Jacques Kurz, Wikimedia commons)

 

 

Mientras tanto, desde el sur libanés la Organización de Liberación Palestina continuaba lanzando sus katiushas contra los poblados israelíes. Nuevamente Israel apelaba una y otra vez a la ONU y a gobiernos occidentales sin resultado.

 

Las mentiras árabes sobre el operativo militar israelí detonado por la agresión desde Líbano

Finalmente en 1982 el ejército israelí atravesó la frontera y desmanteló las bases palestinas, llegando a sus cuarteles generales en Beirut occidental, es decir su sector musulmán. Quienes desde 1975 a 1982 destruyeron al Líbano, causando la muerte de decenas de miles de personas y pérdidas por muchos miles de millones de dólares, elevaron su grito al cielo por la "agresión israelí" y desde ese momento procuraron exhibir al mundo todas las ruinas provocadas en la guerra civil de los siete años anteriores como "obra de Israel". El engaño dio resultados en numerosos casos y los ansiosos de buscar culpas en Israel en cualquier oportunidad tuvieron su festín.

 Israel actuó como hubiera actuado cualquier país con un gobierno normal, responsable de la vida y seguridad de sus ciudadanos. En la importante obra "Ley Internacional" de Oppenheim-Lauterpacht, se dice: "Cuando un Estado se entera de que una agrupación de hombres está siendo organizada en territorios adyacentes, con el propósito deliberado de incursionar en el territorio suyo, pero puede obviar el peligro mediante un llamado a las autoridades del país vecino, no surge el caso de necesidad imperiosa. Pero cuando el llamado es imposible, resulta infructuoso o la demora entraña un peligro, surge el caso de necesidad imperiosa y se justifica la invasión del Estado de referencia al país adyacente, para desarmar a quienes se aprontan para esa incursión inminente". 

El artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas también subraya el derecho a la legítima defensa frente a la agresión.

En el verano de 1982 Siria cometió otro atentado contra la independencia del Líbano al permitir la formación de Hizbalá en dicho país, como un nuevo paso para la expansión del fundamentalismo musulmán según criterios iraníes. Llegaron a través de Siria 2.000 "Pasdarán" (Guardias Revolucionarios Iraníes), la fuerza de choque del régimen iraní. Ahora hay más. 

 

El culpable de las penurias libanesas no es Israel y Líbano lo sabe

Hoy en día la Unión Libanesa-Uruguaya habla con parlamentarios, envía declaraciones a la prensa nacional y presenta a Israel como el gran culpable de los graves problemas del Líbano, silenciando el rol de la OLP antes, y el de Siria, Hizbalá e Irán luego, hasta el presente. La Unión Libanesa-Uruguay comete una gran injusticia. Es un deber releer algunas publicaciones que reflejan la historia verdadera, por ejemplo la solicitada aparecida en el diario Clarín de Buenos Aires del 29 de noviembre de 1983, titulada: "Por una paz digna en el Líbano" y firmada por la Unión Libanesa Cultural Mundial. Comité Continental Americano-Unión Cultural Argentino-Libanesa (Consejo de Argentina). Expresa, entre otros conceptos: 

"El Líbano soporta la invasión del ejército sirio, bajo la pretendida excusa de la disuasión. Actualmente, aprovechando el retiro parcial de los israelíes, las supuestamente "progresistas" bandas drusas, con el apoyo del ejército invasor sirio y de los terroristas palestinos, nuevamente atacan y masacran aldeas cristianas, (42 aldeas quemadas y 1.400 masacres en los últimos 30 días) exigiendo el retiro de la Fuerza Multinacional de Paz, que se encuentra allí a pedido del Presidente Gemayel. 

"Todas las naciones del mundo deben ayudarnos para que cese esta lucha sin sentido... EL Líbano no puede seguir siendo una base para los terroristas palestinos que provocaron la lucha creando "un estado dentro de otro". 

¡El Líbano para los libaneses! ¡Viva la convivencia pacífica entre todas las comunidades libanesas! ¡Viva la paz!".

Hizbalá dijo desde el principio cuál es su verdadera intención

Se quiere hacer creer que Hizbalá hizo su aparición en el Líbano únicamente para sacar a Israel de la Franja de Seguridad en el sur. No es así. El propio Hizbalá lo reconoce. En 1985 anunció públicamente en el Líbano sus principios: 

"Hizbalá es una 'nación' de alcance mundial, cuya guardia de avanzada, en Irán, garantiza la victoria. El liderazgo de Hizbalá está encabezado por Khomeiní y es de esos líderes que recibe sus instrucciones. 

"En el Líbano, la meta de Hizbalá es el establecimiento de una "República Islámica", único régimen bajo el cual la población libanesa podrá gozar de justicia e igualdad. Los cristianos en el Líbano están invitados a unirse al Islam y de ese modo ganar su salvación tanto en la tierra como en el cielo. 

Ningún grupo de los que actúan en el sistema libanés existente, sea en el gobierno o en la oposición, puede servir los intereses de los oprimidos, (los chiitas). El régimen cristiano deber ser depuesto y sus dirigentes sometidos a juicio". 

Actualmente se cita frecuentemente la resolución 425 de la ONU para exigir la retirada israelí, y omitiendo la necesidad de brindar seguridad a las fronteras israelíes. El 28 de agosto de 1986, se reunieron en Baalbek los jefes de Hizbalá, con la presencia del Embajador de Irán en Siria. En su declaración final dicen: 

"Rechazamos categóricamente la estructura de la resolución 425 del Consejo de Seguridad pues confiere el derecho de convenir arreglos de seguridad al enemigo sionista. Combatiremos a la UNIFIL, que bloquea nuestra acción armada contra Israel". 

Uno de los líderes de Hizbalá, el Jeque Mohamed Yazbek, declaró públicamente en Baalbek el 2 de setiembre de 1986: 

"Las únicas decisiones que respetamos son las de la espada y de la sangre. Crearemos un nuevo Líbano islámico".

El Sheikh Muhamad Yazbek, mencionado en esta nota en una cita reveladora sobre las verdaderas intenciones de Hizbalá en Líbano, en una foto de los últimos tiempos, al aparecer en la televisión de la organización transmitiendo sus condolencias por la muerte de Hassan Nasrallah, eliminado por Israel.

 

Liberar la Franja del sur libanés es la cortina de humo detrás de la cual Hizbalá aparece como una organización patriótica preocupada por la independencia libanesa. Su misión es suprimir completamente tal independencia y hacer del Líbano un Estado satélite del régimen de Teherán. Funciona también como organización social y política que reparte subvenciones de ayuda social con dineros que envía Irán para expandir su influencia y ganar escaños en el Parlamento libanés a fin de llegar a una mayoría que "legalice" esa dependencia y pueda proclamar su carácter de República Islámica, "hermana" de Irán. 

Un error israelí provocado de hecho por Hizbalá

La reciente operación israelí en el sur libanés contra Hizbalá, fue realizada después de meses de innumerables llamados al gobierno libanés. Las gestiones cumplidas por Israel ante otros gobiernos para que intercedieran ante el poder sirio en el mismo sentido tampoco dieron resultado. 

Lamentablemente en una de las respuestas al fuego de Hizbalá hubo un trágico error que nos estremeció y dolió a todos, al caer proyectiles israelíes en una concentración de refugiados libaneses sin saber que en ese lugar se hallaban tales personas civiles. Desde distancias de 200 a 300 metros de ese lugar, Hizbalá disparó ese día en dos oportunidades sus misiles, por lo cual se les respondió en la misma dirección. ¿Por qué Hizbalá disparaba desde allí sabiendo que habían llegado al lugar los refugiados?. 

Un país como Israel, que antes de iniciar su acción armada comunicó reiteradas veces a las poblaciones civiles de las regiones en que actúa Hizbalá que se alejaran para no verse envueltos en los bombardeos y en varios casos incluso alargó en más horas el plazo para que más civiles se pusieran a salvo, un país así nunca podría disparar contra una concentración de refugiados civiles si hubiera sabido de su presencia. La UNIFIL debería haberlo informado a tiempo.

 Una resolución precipitada e injusta del Secretario General de la ONU sugiriendo que Israel actuó deliberadamente —una calumnia desde todo punto de vista, que mancilla la jerarquía de su alto cargo— no basta para hacer olvidar la responsabilidad de la UNIFIL en no haber actuado con la decisión necesaria para arrestar a los lanzadores de katiushas de las cercanías de los refugiados civiles.

Esta es la verdad que los uruguayos de origen libanés deberían difundir

Un cable de la agencia D.P.A. informó, con fecha 19 de abril 1996, desde Teherán, que "el líder religioso iraní, el Ayatollah Jamenei, instó a las milicias chiitas de Hizbalá a continuar su lucha contra Israel hasta el triunfo final, pues toda flexibilidad haría más atrevidos a los sionistas". Si hay en el Líbano un ejército nacional libanés, ¿por qué una organización armada que responde a directivas no libanesas debe actuar y el gobierno de Beirut callar?. 

La ex-Embajadora de los Estados Unidos en la ONU, Jeanne Kirpatrick, profesora y experta en Relaciones Internacionales, en un artículo dedicado al peligro sirio-iraní, definió al gobierno de Beirut y a su Presidente Elías Harawi como "Títeres". (Diario El País de Montevideo, 2 de junio de 1996) . De la misma manera como los patriotas franceses en el mundo, después de la caída de Francia, no debían obediencia al régimen de Vichy encabezado por Petain y Laval por más que proclamara que representa a la "verdadera" Francia, quienes sienten amor por el Líbano en el mundo no deberían creer que el régimen pro sirio-iraní de Beirut es el espejo de un Líbano soberano y libre. 

A nuestros conciudadanos de ascendencia libanesa, con comprensión y espíritu de amistad, nos permitimos decirles: Quítense la venda que cubre vuestros ojos y vean la realidad. Si no pueden hablar en la dirección verdadera, es muy lamentable y no se justifica, tampoco, condenar a quien desea, como ellos, un Líbano independiente y en paz. 

 

Ana Jerozolimski
(31 Marzo 2026 , 08:12)

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