A menudo se tiende a buscar títulos categóricos para resumir un tema dramático como la guerra en curso contra el régimen de los Ayatolas en Irán, como si las únicas opciones fuera “estamos ganando” o “vamos a perder”. En el terreno, la situación es más compleja que los titulares.Y ahora que la guerra ha entrado en su sexta semana, vale la pena hacer un resumen de lo hecho hasta el momento.
El régimen iraní no está por desaparecer ni tampoco está por quedarse sin misiles, a pesar de que lanza mucho menos de lo que hubiera querido y de que la cantidad de misiles diarios bajó considerablemente. Por otro lado, tal como se suponía, en la mañana del comienzo de Pesaj, la víspera, el miércoles, Irán concentró un esfuerzo especial en el lanzamiento de misiles a Israel y ese día logró concretarlo.
Pero eso no significa que los comunicados israelíes sobre los logros alcanzados sean inventos. En absoluto. Si bien es complicado dar números exactos sobre lo que aún tienen ya que no hay absoluta certeza acerca de lo que lograron esconder, es indudable que la potencia con que Israel ataca al régimen y sus infraestructuras ha arrojado resultados de enorme importancia y han sido muchos los blancos alcanzados y destruidos. El logro en este sentido es mucho más elaborado que destruir misiles y lanzadores, que son las amenazas inmediatas: Israel está abocado a destruir todos los componentes de la cadena de producción, para alejar la amenaza lo más posible en el tiempo y tratar de que sea casi imposible que vuelvan a producir las cantidades que tenían antes de la guerra en curso.
El miércoles último, 1 de abril, el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel publicó un resumen interino de lo hecho hasta el momento. Claro que desde entonces los números volvieron a cambiar, pero ese resumen puede dar al menos una indicación del camino recorrido.
Según las FDI, desde el comienzo de la guerra el sábado 28 de febrero hasta el 1 de abril, estos son los números:
-Más de 800 misiones de ataque y 16.000 municiones utilizadas.
- Desde la guerra del mes de junio del año pasado, fueron identificados más de 5.000 nuevos objetivos, incluyendo miles de componentes terroristas .
- Además fueron atacados cerca de 7.000 blancos en diferentes frente de operaciones, fuera de Irán.
- Días atrás el Primer Ministro Netanyahu dijo que Israel había logrado destruir el 70% de la industria de acero de Irán.
Los blancos atacados son todos del régimen de los Ayatolas. Se pone énfasis en lo militar y la capacidad de producirlo, en aparatos del régimen y el sistema represivo iraní, así como también en blanco relacionados a la red de aliados de Irán activados para atacar a Israel. Estos últimos días han sido atacados un importante centro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) donde se almacenaba una variedad de armas, incluyendo lanzadores de misiles balísticos, así como instalaciones para la producción, almacenamiento y desarrollo de misiles balísticos destinados a atacar aeronaves. Asimismo, sistemas de defensa aérea del régimen terrorista iraní, instalaciones nucleares y la industria petroquímica en el sur de Irán.
Como parte de los ataques, las FDI atacaron una instalación que albergaba una de las dos plantas centrales utilizadas para producir materiales para explosivos, misiles balísticos y armamento adicional. Esta instalación es uno de los principales lugares donde se produce un componente crítico para misiles balísticos.
Los blancos son múltiples y su variedad y dispersión es inconmensurable.
Según informó el portavoz del ejército israelí, se detectó que el régimen iraní había comenzado a trasladar sus centros de mando a unidades móviles, desde donde operaban sus comandantes.Todo esto, mientras Israel ataca sin cesar misiles y sus lanzadores.
Esto es sólo un resumen parcial.
Otra forma de resumir la guerra es detenerse en los alcanzados por las esquirlas o la onda expansiva.
Según Magen David Adom, desde el comienzo de la guerra el sábado 28 de febrero hasta este sábado 4 de abril a las 19 hora local, habían muerto 19 personas por el impacto de misiles, los equipos médicos de la organización habían brindado atención médica a 2294 personas, incluyendo 1783 con lesiones físicas y 511 con síntomas de ansiedad.
De los heridos, 557 tenían lesiones físicas por el disparo de misiles, de ellos 1 en estado crítico, 21 en grave estado, 37 con lesiones moderadas y 479 en estado leve.
1226 personas resultaron heridas de camino a los refugios, y 3 fallecieron. Veintiséis de ellos resultaron heridos en accidentes de tráfico tras detenerse a un lado de la carretera mientras sonaban las sirenas.
Cada baja es un mundo, muy especialmente las víctimas mortales, pero también los heridos que además, en general, tienen que lidiar también con el hecho que su casa ha quedado destruida. Y hay sin duda numerosas viviendas en las que ya no se puede residir.
Pero saber que con todo el caudal de misiles disparados hacia Israel haya “sólo” 19 muertos, sin subestimar ni uno de ellos, es prácticamente un milagro. Y ello se debe al hecho que aunque cada misil que impacta, especialmente con municiones racimo que crean varios escenarios de destrucción, causa enorme conmoción, el hecho es que la enorme mayoría de los misiles son interceptados . A ello se suma el sistema de alarmas que alertan a tiempo y se agregan los refugios a los que la gente sabe debe entrar, lo cual salva vidas.
Y la guerra puede resumirse también en términos de la enorme resiliencia de la ciudadanía israelí. La gente está cansada física y emocionalmente, pero en general, mantiene un espíritu admirable. En la noche de Pesaj en muchos casos hubo un “séder” tradicional en refugios públicos. Hay bailes y clases de gimnasia a la intemperie, los bares y restaurantes están repletos y las calles lejos están de verse vacías. La gente sale, atenta a las alarmas y a la cercanía de un espacio protegido. No se subestima el peligro y se vive con plena consciencia de la amenaza, pero se sigue adelante y la gente no deja que los misiles iraníes lo determinen todo.





