FOTOS: TAMAR RAUSKY
La colectividad judía uruguaya, seguramente como muchas otras en la diáspora, tiene determinadas tradiciones que se cumplen desde hace décadas y constituyen pilares de su vida en comunidad. Una de ellas es el acto central de Iom HaShoá VehaGvurá, el Día Recordatorio del Holocausto y el Heroísmo, obra de la Kehilá, la Comunidad Israelita del Uruguay, que desde hace ya 30 años se realiza a altísimo nivel, bajo la batuta de Jeannette Dreifus, Directora de Cultura, con un amplio equipo que trabaja durante meses intensamente.De hecho es considerado un llamado a toda la colectividad a decir “presente”, a través de sus instituciones, adultos y jóvenes, y es también una cita respetada por numerosas autoridades nacionales que consideran importante estar.
“Nos volvemos a encontrar para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá, así como a todas las víctimas del nazismo”, comunicó la Kehilá. “También evocamos las historias de quienes sobrevivieron y lograron reconstruir sus vidas tras la guerra en distintos países, entre ellos Uruguay, destacando la resiliencia de los sobrevivientes y su profunda influencia en las generaciones futuras”.
Lamentablemente, el recuerdo y la memoria van de la mano de eventos de actualidad. “Como cada año, este acto busca mantener viva la memoria colectiva y, al mismo tiempo, poner el foco en el antisemitismo del siglo XXI”, decía el comunicado oficial sobre el acto. De fondo, está la realidad difícil de aceptar: también en Uruguay ha aumentado considerablemente el antisemitismo.
“La memoria del Holocausto nos invita a reflexionar sobre las consecuencias del odio cuando encuentra espacio para crecer. Frente a expresiones que muchas veces se naturalizan, resulta fundamental reconocerlas y sostener valores esenciales como el respeto y la convivencia”, se advirtió. “Recordar es también asumir una responsabilidad en el presente, con memoria y compromiso frente a toda forma de odio y discriminación”.
El acto comenzó con la entonación del himno nacional.

La parte litúrgica estuvo a cargo del Rabino Aaron Gulman.

Hubo diferentes presentaciones artísticas de gran emotividad .


Y como siempre, el punto central fue el encendido de las velas recordatorias.
Publicamos su detalle porque el contenido lo amerita y porque es también una forma, a través de los sobrevivientes convocados a encender las velas, de honrar a todos aquellos que lograron salvarse y en tierras uruguayas empezaron una nueva vida mirando hacia adelante a pesar de todo lo sufrido.
Primera vela
En memoria de los judíos que fueron obligados a vivir en los guetos. Detrás de muros, del alambre y el hambre, comunidades enteras fueron separadas del mundo. Sin embargo, incluso allí, donde todo parecía perdido, las personas siguieron enseñando, rezando, escribiendo y cuidando unos de otros. Esta vela recuerda a quienes vivieron, resistieron y murieron en los guetos de Europa.

A la izquierda, Dalia Girsbeigeis en nombre de la NCI, la sobreviviente Larissa Mogilewski Inwentarz, junto al presidente del Comité Central Israelita del Uruguay - Sr. Roby Schindler y el presidente de la Organización Sionista del Uruguay - Sr. Brian Jaffé.
Segunda vela
En memoria de los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Hombres, mujeres, ancianos y un millón y medio de niños fueron perseguidos y exterminados simplemente por ser judíos. Cada uno tenía un nombre, una familia, una historia y un futuro que fue brutalmente interrumpido. Su memoria permanece viva entre nosotros.

Sobrevivientes Lothar Rosemblatt y Deny Adler. Los acompañaron la presidenta en ejercicio de la Nueva Congregación Israelita - Dina Girsbergies y el presidente de la Comunidad Israelita Húngara del Uruguay – Sr. Jorge Grunfeld, además de hijos y nietos.
Tercera vela
En memoria de la resistencia judía. Resistieron quienes lucharon con armas, pero también quienes enseñaron en secreto, escribieron diarios, preservaron tradiciones y ayudaron a otros a sobrevivir. Resistieron quienes no perdieron su humanidad.
Esta vela honra su valentía, su espíritu y su elección de no perder la dignidad en un mundo indigno.

La sobreviviente Anita Zakaj,acompañada por su hija Stella Righetti, encendió la vela junto al presidente de la Comunidad Israelita Sefaradí del Uruguay - Cr. Ricardo Dalva y el presidente de la Nueva Federación Juvenil Sionista Gastón Frydlender.
Cuarta vela
En honor a los justos entre las naciones, hombres y mujeres no judíos que arriesgaron sus vidas para salvar judíos durante el holocausto.
En un tiempo de indiferencia y miedo, ellos eligieron la solidaridad y el coraje. Sus acciones nos recuerdan que, en los momentos más oscuros, los rayos de luz brillan más fuerte.

Sobreviviente Jeannine Brunstein Rabinow, junto a la presidenta del Centro Recordatorio del Holocausto - Prof. Rita Vinocur, y la directora del departamento de cultura y artística de la Kehilá, Jeannette Dreifus.A la izquierda, su nieto Didier (hijo de su hija Marlene), su hijo Alain Mizrahi y su nieto “Pipe”.
Quinta vela
En memoria del renacimiento del pueblo judío tras la Shoá y la creación del estado de Israel. Para muchos sobrevivientes, Israel se convirtió en un hogar, un refugio y una promesa de futuro.

Sobreviviente Eva Vasen de Ascher, junto a su hijo menor Robby, la Embajadora del Estado de Israel en Uruguay - Sra. Michal Hershkovitz y el presidente del Keren Kayemet Leisrael en Uruguay - Sr. Aldo Bzurovski.
Sexta vela
En gratitud al Uruguay, este país que abrió sus puertas a sobrevivientes que llegaban sin familia, sin hogar y sin nada más que su voluntad de volver a vivir. Aquí pudieron reconstruir sus vidas, formar nuevas familias y aportar a la sociedad. Esta vela honra a quienes llegaron y a la sociedad que los recibió: nuestros abuelos y los abuelos de todos los uruguayos.

La sobreviviente Sara Filut, junto a la presidenta de la Comunidad Israelita del Uruguay - Dra. Susana Grimberg y el ex presidente de la República Oriental del Uruguay, Dr. Luis Alberto Lacalle. A su izquierda, uno de sus tres hijos, Diego Socolovsky, con sus dos hijos Mili e ilan, dos de los seis nietos de Sara.
Como siempre, los jóvenes de las tnuot, los movimientos juveniles de la colectividad judía, jugar un papel central.

Felicitaciones a todos los que hicieron posible el acto este año y a los que participan desde hace años en este esfuerzo comunitario que es un compromiso con la memoria.





