Por ARIEL JEROZOLIMSKI
Precisamente estos tiempos tan difíciles para Israel son una buena oportunidad para mirar más allá de las noticias y con u encare amplio y profundo, analizar, entender, sentir, respetar y admirar el espíritu de este país independiente que cumple sólo 78 años en esta era moderna pero tiene en su haber más de 3.300 años de historia de su pueblo.
Ya desde antes de su creación como estado independiente los judíos en su tierra ancestral no tuvieron un momento de tranquilidad y paz.
Decenios antes de que haya un solo centímetro de “territorio ocupado”, la lista de atentados árabes contra los judíos en esta tierra es larga y sangrienta, evolucionando de puñaladas y disparos hasta explosivos, coches bomba y terroristas suicidas.
La guerra actual con Irán, que está a 1800 kms. de distancia de Israel –o sea sin frontera ninguna en común- y al mismo tiempo con el grupo terrorista Hezbolla en el Líbano- país con el cual no hay ningún conflicto territorial - es la mayor muestra que el conflicto no es por territorio sino por el tan solo derecho a existir que Israel defiende y sus enemigos le niegan. Tanto Irán y Hezbolla como Hamas en Gaza y todos quienes los apoyan- que lamentablemente no son una minoría insignificante- lo reconocen abiertamente en público: no aceptan la existencia de Israel y quieren eliminarlo.
La guerra tiene también su dimensión económica notoria por la forma en que influye en la sociedad y el mercado israelí.
El transporte aéreo está prácticamente cancelado, con excepción de las compañías de aviación israelíes y en forma muy singular y simbólica, las compañías aéreas de los Emiratos Arabes Unidos , o sea Fly Dubai y Etihad Airways.
Aparte de las víctimas humanas, las casas destruidas y la gente evacuada, un sector importante de la sociedad israelí está pasando momentos muy desafiantes del punto de vista económico, en especial en el rubro turístico al que me sumé en los últimos años agregando a mi actividad fotógrafica la apasionante profesión de guía turístico.
De más está decir que un Israel en guerra, sufriendo ataques de misiles y cohetes, no es el destino preferido de turistas y tampoco hay vuelos que los traigan, lo que llevó a la total anulación del rubro con la incertidumbre de cuándo volverá, afectando también a restaurantes, artistas, comercios y otros sectores de actividad.
Y en el norte todo esto se siente en forma más grave por el bombardeo continuo de Hezbolla desde el Líbano hacia toda la población israelí cercana a la frontera.
Pero a pesar de todo esto, Israel se encuentra en el lugar número 8 en el ranking mundial de felicidad de sus ciudadanos, y en el número 3 entre menores de 25 años.
Es el único país en el mundo que cuando estalla la guerra y caen misiles en sus ciudades, sus ciudadanos que están en el exterior corren a los aeropuertos a encontrar un vuelo para regresar a casa y los reservistas para enlistarse en sus unidades.
Unidades de combate con record de alto número de caídos en combate tienen muchos más candidatos que los necesarios y unidades de élite seleccionan como con pinzas a sus soldados, por el alto número de candidatos. A diferencia de lo que puede ocurrir otros países, en Israel no es por militarismo sino por un fuerte sentimiento de compromiso y abnegación donde la palabra patriotismo suena como un slogan superficial.
Lo expresó en forma ejemplar el Capitán Eitan Itzjak Uster Z”L en un mensaje que le mandó a su familia antes de morir en combate en el Líbano: “ Un combatiente de verdad no lucha por odio a quien tiene frente a él sino por amor a quien tiene detrás de él”.
Y todo el poderío militar de Israel no es un lujo sino simplemente una necesidad real al tener de vecinos enemigos que no aceptan su existencia sin importar en qué fronteras. Es el único conflicto del mundo donde uno de los lados exclama a toda voz su plan de borrar de la faz de la tierra al otro, y no solo sin vergüenza ninguna sino también con el apoyo de algunos, la simpatía de otros y el silencio de muchos.
Y a pesar de todo, la sociedad israelí con todos sus contrastes, problemáticas, imperfecciones y cosas a corregir es sin duda un ejemplo de lucha en todos los aspectos de la vida y de mirar hacia adelante, con logros admirables en todos los campos de la vida.
El conflicto actual con Irán es analizado por muchos en el mundo según cuánto les costará el litro de nafta, para Israel es un tema de vida o muerte.
Y acá se festeja siempre la vida.





