Mientras Israel está en ebullición analizando el significado y las implicaciones del memorando entre Estados Unidos e Irán que se firma este viernes-aunque su contenido exacto aún no se ha publicado- y las perspectivas de cara al intento de lograr luego un acuerdo nuclear, se esperaba las declaraciones del Primer Ministro Netanyahu. Finalmente, formuló declaraciones ante las cámaras y respondió a algunas pocas preguntas de la prensa.
En estas líneas, no analizaremos sus palabras. Nos limitamos a compartir un amplio resumen de las mismas.
"Estimados ciudadanos de Israel:
Durante décadas he luchado contra los esfuerzos de Irán por armarse con armas nucleares. Puedo definirlo como la misión de mi vida. He mantenido esta postura hasta el día de hoy y la mantendré en el futuro. Con o sin acuerdo, Irán no tendrá armas nucleares. Ni hoy, ni mañana. Mientras yo sea el Primer Ministro de Israel, eso no sucederá.
Escucho a la gente preguntar: ¿Qué hemos logrado? Y les respondo: ¿Qué hemos logrado? Hemos eliminado la amenaza de aniquilación inmediata. Junto con nuestros amigos estadounidenses, hemos emprendido la mayor misión de ataque en la historia de Israel. Hemos eliminado a los científicos nucleares, a los líderes del régimen terrorista, destruido las fábricas nucleares, destruido misiles y la mayoría de las fábricas que los producen, hemos atacado innumerables industrias e infraestructura militar, hemos destruido su marina y su fuerza aérea, hemos frustrado a los comandantes de la Basij, la milicia que masacra al pueblo iraní. Les hemos causado enormes daños. Los daños —los estimamos en cientos de miles de millones de dólares, y algunos incluso dicen que se acercan a un trillón— fueron enormes para la economía iraní, que les llevó décadas construir.
Pero lo más importante es que salvamos al Estado de Israel de la amenaza de la aniquilación nuclear. Porque deben entender que Irán estaba apurándose para desarrollar armas nucleares y a enterrar su industria nuclear y de misiles en lo profundo de la tierra.
Si no hubiéramos actuado en el momento oportuno, y con la intensidad con la que lo hicimos —tanto en la operación de junio 2025 como la de febrero 2026, en una cooperación histórica con el presidente Trump y el ejército estadounidense—, Irán ya tendría bombas atómicas. ¿Y qué significa esto? Significa que millones de ciudadanos israelíes, ustedes que me escuchan ahora, todos ustedes estuvieron en grave peligro de muerte masiva. Todos estuvimos en peligro. Y hemos evitado este peligro, el de la aniquilación de la población de Israel, por muchos años. Eso es lo que logramos: salvamos al Estado de Israel de la destrucción.
Pero les digo, ciudadanos de Israel, que la lucha no ha terminado y continuará. Tendremos que seguir en guardia, seguir siendo fuertes y decididos a defendernos tanto como sea necesario. Esto no solo aplica contra Irán, sino también contra sus grupos terroristas, a los que hemos atacado de forma sin precedentes. Lo hicimos en Gaza, en Líbano, en Siria, en Yemen, en los campos de refugiados de Judea y Samaria; lo hicimos en todas partes.
Eliminamos a Muhamad Deif, Ismail Haniyeh y a Yehia Sinwar, junto con muchos de los líderes de Hamás. De hecho, casi todos los que participaron en la terrible masacre. Creo que queda uno más, también será eliminado. Destruimos a miles de terroristas e innumerables infraestructuras terroristas. Liberamos a todos nuestros rehenes de Gaza, hasta el último. Nadie creía que lo lograríamos. Yo sí.
(…)
Desactivamos los localizadores (los aparatos buscas de Hezbolá), eliminamos al tirano Nasrallah, impedimos la invasión de las fuerzas de Radwan a la Galilea, destruimos la gran mayoría de los 150.000 cohetes y misiles que Nasrallah construyó para destruir las ciudades de Israel.
(…)
Y quiero dejarlo claro: permaneceremos en los cinturones de seguridad el tiempo que sea necesario para proteger a nuestro país.
Porque después del 7 de octubre, establecí un principio simple: Israel no permitirá que las organizaciones terroristas se instalen en nuestras fronteras, que excaven túneles terroristas en nuestro territorio ni que preparen una masacre cerca de nuestros ciudadanos. Hoy, los heroicos combatientes de las FDI separan a los terroristas de nuestros ciudadanos. De hecho, lo que hicimos fue cambiar toda nuestra doctrina de seguridad. También cambiamos nosotros mismos. Rompimos la barrera del miedo. Tomamos la iniciativa, atacamos, sorprendemos y somos consecuentes con quienes atentan contra nuestras vidas.
Israel es más fuerte que nunca, y el eje del mal de Irán es más débil que nunca. Si al comienzo de la guerra alguien les hubiera dicho que lograríamos todo lo que mencioné, y ni siquiera lo mencioné todo, habrían pensado que era una fantasía. Pues bien, hablando de promesas, no. Lo logramos.
Y hoy, después de haber conseguido todo esto, hay quienes quieren minimizarlo, anular nuestros grandes logros. Y les digo: vamos a lograr muchas más cosas importantes. Seguiremos frustrando las amenazas en el espacio, forjaremos nuevas alianzas con países de la región y de fuera de ella. Garantizaremos nuestra independencia armamentística; este es otro principio que he establecido y para el cual estoy destinando 350 mil millones de séqueles adicionales al presupuesto de defensa. Desarrollaremos tecnologías que superen los límites de la imaginación y haremos de Israel una potencia aún mayor. Porque nuestra fuerza es la clave de nuestro futuro, es la clave de nuestra seguridad. Nuestra economía es la clave de nuestras alianzas. Porque las alianzas se forjan con los fuertes, e Israel es hoy un país muy fuerte. Su fortaleza se debe a ustedes, los ciudadanos de Israel.
(…)
Juntos seguiremos firmes, y juntos seguiremos venciendo.
(…)
Juntos, con la ayuda de Dios, aseguraremos la eternidad de Israel".
Finalizada su presentación, fueron formuladas algunas preguntas. Lo más notorio fue la contundencia con la que evitó hablar de la relación con el presidente Trump en términos que se acerquen siquiera a los comentarios fuertes que circulan en Israel acerca de una seria crisis en las relaciones y casi de una traición del presidente a Israel.
Al preguntársele sobre el vínculo que Irán plantea entre ataques israelíes a Hezbolá en Líbano y el lanzamiento de misiles iraníes hacia Israel, se le recordó que Trump aceptó al parecer dicha ecuación. La pregunta concreta fue si Israel atacará al Líbano de forma independiente, a pesar de la oposición de Estados Unidos.
Esta fue su respuesta: “El Presidente Trump y yo nos conocemos desde hace muchos años. Él es el Presidente de Estados Unidos, yo soy el Primer Ministro de Israel. A menudo coincidimos en nuestros puntos de vista, aunque también hay ocasiones en las que no. Soy responsable de los intereses de seguridad de Israel”.
El cronista del canal 13 preguntó a Netanyahu si puede ponerse de pie esta noche ante los ciudadanos del Estado de Israel y decir que él y los máximos responsables de la toma de decisiones del ejército y el pueblo israelíes decidieron cómo actuar en la guerra y no el presidente Trump.
“En Estados Unidos dicen que el presidente Trump hace todo lo que le pido, y en Israel dicen lo contrario, que yo hago todo lo que él me pide. Así que eso no es cierto.Es una relación de socios que se conocen muy bien. Como dije, coincidimos en muchas cosas, aunque a veces discrepamos. Eso pasa incluso en las mejores familias”.





