El 1 de setiembre siempre es un día significativo en Israel, porque es la fecha en la que comienza el año lectivo, millones de alumnos vuelven a las aulas, y entre ellos se destaca la emoción de los más pequeños que comienzan su primer año en la escuela. Los sentimientos no son nuevos, pero este año, en muchas comunidades, se volvieron a abrir escuelas que habían estado evacuadas y que también habían sido dañadas por el impacto de cohetes y misiles. Tanto en el sur como en el norte de Israel.
Compartimos unos comentarios que publicó la Teniente Coronel (reserva) Sarit Zehavi, fundadora y directora del centro ALMA, especializado en el análisis de las amenazas hacia el norte de Israel desde sus distintas fronteras.

Sarit Zehavi vive en el norte de Israel y por ende, ha lidiado personalmente con los efectos de la guerra, la constante corrida a los refugios y la alteración de la normalidad de la vida. Pero al acompañar a su hija al regreso a clases en el último año de secundaria, está segura: el norte es resiliente y esa será su victoria.
Este fue su relato, titulado: “La resiliencia del norte de Israel saldrá victoriosa”.
“Hoy mi hija comenzó el octavo grado. Le deseo un año escolar completo y sin interrupciones que, de concretarse, sería el primero en tres años. Espero que no pierda ni un solo día de clases debido a las sirenas, la guerra o la necesidad de correr a los refugios antibombas.
La resiliencia del norte de Israel es visible en toda la región. En algunas comunidades abandonadas durante la guerra, los jardines de infantes han abierto por primera vez, como muestra la fotografía adjunta de Shtula. Es una imagen profundamente emotiva que simboliza la victoria del espíritu israelí y nuestro amor por la Galilea, una victoria sobre los elementos terroristas que pretenden expulsarnos.
En el Centro Alma, también comprendemos que especializarse en los desafíos de seguridad del norte requiere analizar la implicación de actores más lejanos que operan en Líbano y Siria. Por esta razón, hemos publicado informes detallados sobre el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica e iniciado reportes periódicos sobre las actividades de Turquía en Siria.
Esta semana, además, publicamos un nuevo informe que mapea la actividad económica, estratégica y política de Catar en la región. De nuestra investigación se desprenden tres conclusiones clave:
Catar está ocupado consolidando su presencia al convertirse en un importante inversor en la infraestructura y la energía de Siria, colaborando frecuentemente a través de consorcios con empresas turcas y estadounidenses.
Catar también financia a las Fuerzas Armadas Libanesas, al tiempo que maniobra activamente para posicionarse como mediador diplomático entre Israel y Líbano.
Existe el peligro crítico de que la financiación catarí, aunque destinada a la reconstrucción libanesa, ayude inadvertidamente a Hezbolá al contribuir a estabilizar su base de poder y su infraestructura civil en las zonas chiíes del sur del Líbano.
Mientras seguimos el rastro de amenazas antiguas y nuevas, mantenemos nuestro compromiso de informarle sobre los acontecimientos clave, sin perder jamás de vista la resiliencia de la población del norte de Israel”.





