En una operación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y la Agencia de Seguridad Israelí (ISA), fue detenido Muin al-Arabid, jefe de Seguridad Interna de Hamas en la Franja de Gaza. Por el alcance de sus funciones y la actividad que desplegaba, y más que nada por la información que tenía en su poder, se puede afirmar que se trata de un logro de entidad en la lucha antiterrorista. No es casualidad que, en lugar de eliminarlo, se haya hecho un gran esfuerzo por detenerlo y llevarlo a Israel para ser interrogado.

Según el Primer Ministro Biniamin Netanyahu, Al-Arabid era uno de los mandos más importantes de Hamas, responsable de ocultar y trasladar secuestrados, de esconder a altos mandos de la organización, así como de la reconstrucción de sus fuerzas y de los intentos de rehabilitación de sus capacidades. Netanyahu señaló que el terrorista fue detenido cerca de su casa y recalcó: «Mi directiva es clara: el Estado de Israel continuará persiguiendo a todos los líderes de Hamas y a todos aquellos que tomaron parte en la masacre del 7 de octubre».
Fuentes identificadas con Hamas intentaron restar importancia a Muin al-Arabid y señalaron que era solo un comandante en el aparato de seguridad interna, y no el jefe del organismo. Sin embargo, según explicó el canal de Telegram de Abu Ali Express —el experto en redes palestinas que hace un seguimiento cercano de los sucesos en la Franja a través de lo que publican los propios palestinos—, «ya en 2015, hace 11 años, al-Arabid era el comandante del aparato de seguridad interna de la ciudad de Gaza, según publicaciones oficiales de Hamas; es decir que ahora, tras 11 años y decenas de eliminaciones de altos mandos, su estatus fue subiendo hasta llegar a la cima de la pirámide».
Abu Ali agregó: «Es especialmente interesante ver que, antes del anuncio del ministro de Defensa Israel Katz de que la detención había tenido éxito, todos los canales de Hamas se jactaban de que “los atentos miembros de la resistencia” habían logrado frustrar la operación gracias a su vigilancia; sin embargo, ahora que los datos salen a la luz, la vergüenza es grande. Muy grande. Una fuerza extranjera entró al corazón de la ciudad de Gaza y secuestró de su propia casa a la figura de mayor rango responsable, entre otras cosas, de la seguridad de los altos mandos».
Por todo esto, está claro que la detención de Al-Arabid es un gran golpe para Hamas, no solo desde el punto de vista moral, sino también de Inteligencia.





