En esta nota no quiero escribir sobre los judíos que fueron la víctima central y buscada de la masacre del 7 de octubre perpetrada por terroristas y civiles palestinos. Ni de cómo la hipócrita e infame “marcha por Palestina” ensució espacios uruguayos tanto al mentir sobre Israel como al osar hacer esa movida el día después del tercer aniversario de la masacre.
Quiero hablar sobre la traición de quienes alegan representar a los trabajadores y lejos están de merecerlo.
Traición a los más de 70 trabajadores extranjeros que el 7 de octubre del 2023 fueron asesinados por los terroristas y a las varias decenas de secuestrados a la Franja de Gaza, de donde no todos volvieron con vida.
Eran hombres-y unas cuatro mujeres- que habían dejado a sus familias en sus países de origen, todos ellos de origen humilde, para poder mantenerlas a la distancia con el sueldo digno que ganaban en Israel. Algunos dejaron inclusive niños pequeños que esperaban ansiosos su regreso. Pero tuvieron la mala suerte de hallarse en el lugar del ataque terrorista y convertirse en sus víctimas.
No eran judíos. Eran budistas, cristianos, algún musulmán, de todo un poco. Sus familias fueron reconocidas como víctimas de terrorismo y reciben ahora, al igual que los israelíes, ayuda de por vida. Los nombres de todos ellos son parte de los sitios recordatorios del Estado de Israel.También por supuesto de los árabes ciudadanos de Israel, musulmanes, que estaban trabajando en comunidades del sur el día del ataque y fueron asesinados o secuestrados.
Todos los extranjeros sabían la verdad de Israel, por eso habían venido a trabajar en el Estado judío, sabían que serían respetados y que desde aquí podrían enviar dinero a sus familiares en el exterior. Pero casi 80 de ellos no podrán nunca volver a sus hogares.
En 7 de octubre de 2023, 71 migrantes y trabajadores extranjeros fueron asesinados (y más adelante en la guerra murieron otros 6, sumando un total de 77 migrantes/trabajadores extranjeros), y varias decenas de ciudadanos extranjeros (la mayoría de Tailandia) fueron secuestrados a la Franja de Gaza.
Datos principales:
· Asesinados: 71 trabajadores extranjeros y migrantes de diez países diferentes (entre ellos Tailandia, Nepal, China, Filipinas, Tanzania, Sri Lanka, Camboya, Moldavia, Eritrea y Sudán) fueron asesinados el mismo día de la masacre (de un total de aproximadamente 77 migrantes fallecidos a lo largo de la guerra).
· Secuestrados: Entre 32 y varias decenas de ciudadanos extranjeros, estudiantes y turistas fueron secuestrados a Gaza el 7 de octubre (el grupo más numeroso era de nacionalidad tailandesa). A través de diversos acuerdos y negociaciones, los secuestrados extranjeros fueron liberados o sus cuerpos fueron recuperados hasta la conclusión de los procesos.
Tengo una pregunta a los ignorantes antisemitas que marcharon ayer "por Palestina" en Uruguay, mintiendo descaradamente sobre Israel y callando alevosamente toda condena a la organización terrorista Hamas. Ya entendí que no consideran que las víctimas judías merezcan respeto. Y acá la pregunta...¿les parece que este pibe que había llegado a Israel de Tanzania a estudiar agricultura y trabajaba en el tambo del kibutz Najal Oz, merece ser mencionado? Joshual Mollel también fue víctima de las bestias que atacaron Israel, como otros casi 80 ciudadanos extranjeros la mayorìa de los cuales había venido a trabajar aquí, mientras otros habían llegado para estudiar. Qué asco que da el silencio, la mentira, la infamia. @shebreojai @Subrayado @jaimeclara @MiguelNogueiraU @TelemundoUY @CNNEE @TelenocheUy @alfleuco @TVCIUDADuy @ObservadorUY @elpaisuy @ladiaria @Univision @Frente_Amplio
— Jana Beris (@JanaBeris1) October 9, 2026
El 7 de octubre de 2023, se encontraban en el entorno de Gaza unos 5.000 migrantes: trabajadores migrantes empleados en los sectores de agricultura, construcción y cuidado de personas, estudiantes que participaban en un programa de pasantías agrícolas y solicitantes de asilo. Entre los asesinados ese día había 71 migrantes ciudadanos de Tailandia, Nepal, China, Filipinas, Tanzania, Sri Lanka, Camboya, Moldavia, Eritrea y Sudán. Posteriormente, murieron en el norte del país seis trabajadores adicionales de Tailandia y la India. Todos llegaron a Israel con la esperanza de tener un sustento, aprender y lograr un futuro mejor, y fueron asesinados con extrema crueldad, lejos de sus hogares y sus familias.
El cuerpo de Bipin Joshi, un estudiante nepalí secuestrado el 7 de octubre, fue devuelto a Israel recién el 14 de octubre de 2025.
El cuerpo de Sonthaya Oakkharasri, quien trabajaba en los invernaderos del kibutz Be'eri y era padre de una niña de 7 años, fue devuelto el 18 de octubre de 2025. El cuerpo de Joshua Loitu Mollel, un pasante de agricultura de Tanzania que llegó de su país tan solo 19 días antes de ser asesinado en la masacre, fue devuelto el 5 de noviembre de 2025; y el cuerpo de Sudthisak Rinthalak, un trabajador migrante de Tailandia, fue devuelto el 4 de diciembre de 2025. Sudthisak, el último migrante que permanecía en Gaza, dejó tras de sí a sus padres y a un hermano.
Cada uno de ellos dejó atrás familias, seres queridos y vidas enteras que no se completarán jamás. Bendita sea su memoria.
El día del ataque, los terroristas invasores asesinaron a 70 extranjeros en las localidades de la envolvente de Gaza, de las cuales cuatro eran mujeres:
· En Alumim fueron asesinados 23
· En Nir Oz fueron asesinados 11
· En Sderot fueron asesinados ocho
· En Kissufim fueron asesinados siete
· En Be'eri fueron asesinados siete
· Otros 13 fueron asesinados en Kfar Aza, Talmei Eliyahu, Holit, Re'im y Nahal Oz. Uno más fue asesinado en otro lugar. Los cuerpos de tres de los asesinados fueron secuestrados por los terroristas hacia la Franja de Gaza. Los secuestrados tailandeses Natthapong Planta y Sonthaya Oakkharasri fueron secuestrados con vida hacia la Franja de Gaza. El cuerpo de Planta fue rescatado de allí en junio de 2025 y el cuerpo de Oakkharasri fue devuelto en octubre de 2025. El secuestrado nepalí Bipin Joshi fue secuestrado con vida hacia la Franja de Gaza y su cuerpo fue devuelto de allí en octubre de 2025. En al menos dos casos (en Be'eri y Kfar Aza), cuidadores de asistencia extranjeros fueron asesinados junto con sus pacientes.
En otro caso (en Nirim), una cuidadora salvó su vida y la de su paciente.
Una descripción espeluznante
Uno de los trabajadores que sobrevivió a la masacre en Alumim, Hakrit Ditkartchok, describió lo que vivió:
Apenas escuchamos las alarmas, fuimos al cuarto de seguridad y nos resguardamos. En cierto momento, los terroristas llegaron al cuarto de seguridad, entraron y gritaron. Arrojaron una granada a través de la ventana hacia el interior del cuarto de seguridad y, al mismo tiempo, irrumpieron por la puerta. Sacamos la bandera de Tailandia e intentamos explicarles en inglés que éramos tailandeses, pero no les importó. Nos dispararon a todos, uno por uno. Dispararon a matar. A asesinar. Fue una escena muy aterradora. Yo solo resulté herido y pensaron que estaba muerto, y por suerte no dispararon para confirmarlo. Éramos 11 tailandeses en ese cuarto de seguridad. Solo yo quedé con vida. Herido, llegué a un cuarto de seguridad en otra habitación donde había diez personas. Pero cuando vi que los terroristas hacían rodar una granada por la puerta, salté por la ventana y salí volando por la onda expansiva. No me sentí seguro buscando nuevamente un cuarto de seguridad, así que hui, rengueando, y me escondí en un establo de vacas. Usé estiércol de vaca para ocultarme. Mientras estaba escondido, vi a los de Hamás arrastrando a tailandeses y disparándoles uno por uno.
En memoria de los muertos
Estos son los nombres de la mayor parte de los extranjeros que trabajaban en Israel y fueron asesinados por Hamas.





