Por la Profesora Rita Vinocur
La Escuela Nº 359 que lleva el nombre Ana Vinocur homenajeó, a través de sus niños, personal docente y padres, los 100 años de su nacimiento.
Fue una conmemoración maravillosa, plena de respeto y amor, organizada por su directora Alejandra Febles y todo el equipo docente. Un verdadero premio, un bálsamo, que nos llena de emoción y orgullo a la familia y a toda la comunidad. Ver a esos niños impecables, llenos de amor por su escuela y por el nombre que porta, fue hermoso.
Todos los alumnos participaron: crearon una cartelera interactiva, le dedicaron una canción, escribieron un poema, pintaron un mural en el exterior de la escuela junto a una maestra de artes visuales, le hicieron un saludo en inglés y hasta le escribieron una carta, ¡a Ana!

Las emociones se multiplicaron cuando, uno a uno, los niños se pusieron en fila para abrazar a su nieta Naty y a su hija Rita, quien dirigió unas palabras a todos, incluyendo a los padres que, en pleno horario laboral, acudieron a la celebración. Hubo incluso una torta gigante para toda la escuela.

Compartimos este momento tan especial con representantes de las Escuelas Vinculadas y del Keren Kayemet.
Hay momentos en la vida que son chispazos de alegría y quedan grabados para siempre en la memoria. Este fue, sin duda, uno de ellos.
En un mundo que a veces parece inquietante y oscuro, Ana Vinocur (Z”L) sigue —y por siempre seguirá— enviando mensajes de luz y esperanza.





