Entrevistas

Con el Dr. Carlos Batthyany, Director del Institut Pasteur de Montevideo

Sobre la lucha contra el Coronavirus y el orgullo nacional

 

Fotos: Daniela Hirschfeld

Agradecido por el trabajo de los jóvenes  científicos. “Y que en Uruguay nos hayamos unido todos más allá de colores de banderas, para poder sacar el país adelante”.

 

El Dr. Carlos Batthyani (50)  tiene varias responsabilidades, que en estos tiempos de pandemia-y no sólo ahora en realidad-no le dejan casi tiempo libre. Es el Director del prestigioso Institut Pasteur de Montevideo, Director de su Laboratorio de Biología Vascular y Descubrimiento de Drogas y además es el Gerente General de EOLO Pharma S.A., start-up de tecnología médica que él mismo fundó. Como médico de profesión (MD-Doctor en Medicina)-aunque ya no ejerce como tal-,   que es además Doctor en Bioquímica (PhD), tiene muchas herramientas para lidiar con claridad con los desafíos que impone la pandemia. Los analiza desde un punto de vista científico, pero también muy humano, con encare social.

Fue un privilegio haber podido entrevistarlo. 

P: Dr. Batthyani, le agradezco muchísimo que me haya dado la oportunidad de realizar esta entrevista en momentos en los que seguramente tiempo no es lo que le sobra. Quisiera comenzar preguntándole cómo se siente en esta era singular, en la que los equipos médicos que atienden a los enfermos y los científicos que buscan cura, son vistos como los verdaderos héroes de la humanidad.

R: Nosotros sentimos un enorme orgullo por dos motivos. Primero que cuando empezaron los casos de Coronavirus y el gobierno empezó a tomar medidas de cerrar instituciones, la Universidad de la República cerró sus puertas, pero nosotros en la dirección del Instituto Pasteur tomamos la decisión de no cerrar. Claro que queríamos cumplir con todas las medidas indicadas, pero que aquellos que quisieran seguir trabajando lo pudieran hacer en el entendido que el Instituto tenía por delante un partido que había que jugar, para el que nos veníamos preparando hace muchos años.

En ese sentido tuvimos dos o tres elementos que fueron fortuitos pero también buscados. Primero, el hecho de tener un grupo de jóvenes investigadores, especialistas en virología molecular que nos permitió trabajar y rápidamente ponernos a tiro. Por otro lado el hecho que las autoridades sanitarias buscaran nuestro apoyo y nuestro soporte y en ese sentido también nos dejaron salir a la cancha. Y después encontramos , con enorme orgullo lo digo, una cantidad de jóvenes investigadores que prefirieron seguir viniendo al instituto respetando muchísimo los cuidados de distanciamiento social, de medidas de higiene personal, a poner las manos a trabajar en todo lo relacionado a las líneas estratégicas que el instituto generó en función del Covid 19. 

P: Me imagino que había que determinar claramente cuáles eran los desafíos inmediatos.

R: Así es. Identificamos muy rápidamente en la primera semana después del 13 de marzo, tres áreas de trabajo que consideramos estratégicas. Una fue preparar en el país un kit diagnostico que nos independizara, nos permitiera tener soberanía nacional con respecto a estar importando productos de afuera  que sabíamos que iban a escasear.

P: En una época en la que todos buscan insumos, eso era clave.

R: Exacto. Como  integramos la red internacional de Institutos Pasteur,  ya sobre la última semana de febrero tuvimos una reunión con los directores de los otros institutos Pasteur de las Américas y la propia gente de Pasteur Paris quienes ya entonces nos dieron la recomendación de tratar de poner a funcionar protocolos de diagnóstico desarrollados por otras academias, como la Universidad de Hong Kong y el propio Instituto Pasteur de Paris. Y por suerte este grupo de gente que yo le decía antes,  Gonzalo Moratorio, Pilar Moreno de la Facultad de Ciencias y del Instituto Pasteur de Montevideo, se pusieron a trabajar ya a fines de febrero para tener todo pronto para el diagnóstico en Uruguay para cuando fuera necesario. 

P: Eso ya dio una ventaja a Uruguay, tener un método de diagnóstico nacional.

R: Así es, sin tener que depender de importación de kits, lo cual nos permitió posicionarnos rápidamente. 

P: Y ese no era el único desafío.

R: Claro que no. También nos pareció  fundamental poder poner a andar un grupo que trabajara en lo que considerábamos una cosa muy importante en este tipo de virus que es la dinámica  evolutiva del genoma viral, o sea tratar de entender cómo va cambiando este virus en función del tiempo. Eso nos permite afinar la puntería en el diagnóstico porque si el virus llega a mutar justo en la zona que nosotros estamos utilizando para hacer diagnóstico , hay que adaptar el método de diagnóstico.

P: O sea que no era un desafío separado sino muy relacionado a lo de los kits nacionales. 

R: Exacto. Y eso también nos permitió entender cómo llegó el virus a Uruguay. Claramente era un virus viajero, que llego en avión, que llego a través de 3 grandes vías de viaje, y a su vez eso nos permite posicionarnos desde un punto de vista científico básico de entender la biología del virus y hacer aportes genuinos al conocimiento global. Y la tercera línea de trabajo fundamental y primordial que desarrollamos fue tratar de desarrollar un método para estudiar la respuesta inmune de los pacientes. En eso estamos trabajando, es la línea que no tenemos finalizada pero creemos que sobre el fin de esta semana la vamos a estar comunicando.

P: ¿Cuál es la importancia de este trabajo?

R: Se trata de  poner a punto un método, un inmuno diagnóstico que nos permita estudiar la respuesta inmune de los pacientes. Eso va a ser fundamental para el país de acá a un mes o mes y medio para poder entender la prevalencia de la enfermedad más allá de los casos positivos diagnosticados por PCR. Recordemos que PCR, siglas en inglés de 'Reacción en Cadena de la Polimerasa', es una prueba de diagnóstico que permite detectar un fragmento del material genético de un patógeno.

Una enfermedad sorprendente

P: Entiendo que más allá del hecho que es un virus nuevo, un gran desafío es que sorprende constantemente, por los distintos efectos que causa en el cuerpo. Se pensaba originalmente que causa más que nada problemas respiratorios pero ya se sabe que ataca el sistema de coagulación, el sistema inmunológico, que puede atacar el corazón, el cerebro…En una entrevista a la radio israelí, la Profesora Galia Rahav, jefa del departamento de Enfermedades Infecciosas en el Centro Médico Sheba-Tel Hashomer, que estuvo al frente de la respuesta local al Coronavirus, decía que es una enfermedad que enloquece analizarla , cada vez nos sorprende con algo. ¿Esa también es su impresión?

R: Sí, totalmente. Claramente esa particularidad que tienen los virus de ir cambiando, ir mutando a veces hace que se atenúen , a veces hace que se vuelvan más complejos. El caso del corona virus SAR COV 2 claramente nos sorprendió por su forma de entrar a las células, por su forma de manipular a las células y sobre todo porque afecta a una triada de respuestas que es lo que complica. Es que más allá que es una infección respiratoria, desencadena otros eventos patogénicos muy particulares donde claramente la respuesta inflamatoria que genera y los trastornos de la coagulación que genera es lo que vuelve más compleja la enfermedad y por eso hay pacientes que están muy bien y de pronto en muy pocas horas están muy mal y muy graves. Y eso realmente lo estamos aprendiendo. De hecho yo no ejerzo la medicina clínica desde hace muchos años pero algunos amigos que se dedican a la radiología y al estudio imagenológico nos comentaban hace poco que las imágenes que están viendo son bien características de este virus y no de otros virus respiratorios. Entonces quiere decir realmente que es un virus que tiene sus particularidades y por algo está generando todo esto.

 

Contagio en un mundo globalizado

P: Pero gran parte de lo que explica la dimensión de lo que está ocurriendo a nivel mundial, va más allá de las características mismas del virus ¿verdad? Es algo relacionado al funcionamiento del mundo de hoy.

R: Por supuesto. Más allá de la biología del virus, que recién estamos empezando a entender, hay puntos que debemos  conocer. El hecho de comer algunos animales salvajes y no en forma totalmente bien cocinada sino más bien con la carne cruda, favorece la transmisión de algunos patógenos de esos animales salvajes al ser humano. En la medicina lo llamábamos enfermedades zoonóticas. Este es un típico caso, aunque claro no es un fenómeno nuevo. Pero además a eso hay que sumarle el hecho que el virus aparece en un mundo totalmente globalizado y totalmente conectado. Además, a diferencia del ébola, aparece  en un país desde donde se viaja. Recordemos que el ébola era un virus mucho más letal que éste pero no generó una consecuencia como ésta, porque apareció en países de los que no se viajaba. Apareció en los pobres países africanos y no salió mucho de ahí. Sin embargo este virus apareció en China, apareció en un país que hoy esta con mucha movilidad, se viajo de ahí para Europa, se viajo de ahí para Oceanía y desde ahí para América y el virus fue viajando. 

P: Y contagiando mucho, a gran escala…Eso es algo que se destaca, que no es tan letal, pero sí muy contagioso.

R: Bueno, yo creo justamente que si tomamos las medidas conocidas de distanciamiento social, tapabocas, higiene, uno evita el contagio. Y claramente Uruguay es un caso. En Uruguay no se decretó una cuarentena obligatoria , se optó por medidas de distanciamiento social, explicándonos muy bien por qué había que hacerlas, y la gente por suerte acató esas recomendaciones del gobierno. O sea que  el factor de contagio en Uruguay está cerca de uno,  un paciente positivo contagia a otra persona , no mucho más que eso. Entonces yo creo que hay que desmitificar eso que si toca una superficie el virus se queda ahí para siempre y si toco esta superficie me contagio. Ahí hay un poco de exageración y eso es producto de las redes. Creo que es un virus con una tasa de contagio importante pero no muy diferente a la de los otros virus respiratorios.

P: Las redes realmente potencian el efecto que el virus causa en todo el mundo ¿verdad?

R: Claramente, y eso hace que  los países tomen medidas que después evaluaremos. Hoy es muy difícil decir si estuvo bien o mal. Dentro de un año o dos años evaluaremos si lo que se hizo fue lo correcto. Lo que es claro que si los países no tomaban medidas de frenar un poco el hacinamiento de gente y de evitar   aglomeración de gente, la tasa de contagio se dispara y los sistemas de salud se saturan porque eso lamentablemente lo tuvimos que aprender por el método duro, que fue ver lo que paso en España, en Italia y en Francia. Entonces a partir de que vimos eso todos prendimos las alarmas. Y aunque es cierto que hay un poco sensacionalismo y es un virus de las redes, si uno no hace las cosas bien este virus es capaz de hacer fracasar a los sistemas de salud que no estén muy preparados. Obviamente sistemas de salud mucho más preparados, como el alemán o el israelí, no van a colapsar porque son fuertes.

 

La importancia de un buen sistema de salud y del manejo de la crisis

Con el Presidente de la República Luis Lacalle Pou y el Ministro de Educación y Cultura Dr. Pablo da Silveira,
en una visita al Instituto 

 

P: ¿Cómo ve al sistema de salud uruguayo? ¿Estaba preparado?

R: El sistema uruguayo es sólido, bastante solvente y la gente tiene un seguro médico más allá de si es rico o pobre, todos tenemos un sistema nacional integrado de salud y Uruguay viene demostrando que tiene capacidad para responder.

P: ¿Qué es más importante en una situación como ésta, el nivel de la medicina, de los médicos que atienden en los hospitales que son los que van a lidiar con la cantidad de enfermos graves que lleguen o la infraestructura ,la cantidad de medios , la cantidad de respiradores que se tiene? Me imagino que se combinan ambos elementos.

R: Exacto, yo creo que son ambas cosas. Creo que la pregunta es muy pertinente y creo que en la respuesta hay que ser muy cauto. Por un lado creo que la empatía de los médicos es fundamental, es decir yo creo que los médicos están llamados a jugar el partido para el  cual todos los médicos quisimos hacer medicina, que es estar al servicio del paciente sabiendo que nos podemos contagiar. No hay que regalarse . Hay que ir a ver a los pacientes con medidas de protección personal, pero no hay que tenerle miedo a contagiarse, porque si no, no podemos ejercer la medicina.   

Por otro lado el sistema de salud como tal debe ser robusto. Un ejemplo claro es lo que está pasando en Estados Unidos, que tal vez tenga los mejores especialistas para cada una de las enfermedades pero como sistema, dista mucho de ser ideal. Sin embargo sistemas más bien públicos donde hay una gran equidad en cuanto a que todos los pacientes se puedan atender, que tengan un número suficientes de camas cada 100.000 habitantes- en Uruguay hay 20 para cada 100.000- funcionan mejor. Hay que tener un sistema de salud que llegue a toda la población, no puede ser que haya gente que no tiene derecho a ser atendido en un CTI porque no tiene plata y tampoco puede ser que la gente no pueda ver a un médico porque los médicos tienen miedo a atender. Ahí están entonces los tres componentes principales del sistema.

P: ¿En qué medida es importante para el comportamiento de la población en la pandemia, sentir que las autoridades dan el ejemplo e inspiran confianza? Para mí un gran símbolo fue cuando hace ya tiempo el Presidente Lacalle Pou anunció el corte salarial en el sector público, comenzando por cierto por su propio sueldo. Aunque esto no es por cierto una pregunta científica ¿considera que actitudes así alientan a la población a cuidarse?

R: Yo creo que la respuesta mía es de carácter general, no soy especialista en política ni en políticas sociales. Claramente los países que han podido manejar mejor la crisis son aquellos donde los presidentes se pararon desde un liderazgo particularmente importante, supieron explicarle a la población lo que estaba pasando. Creo que en esto se destacaron mucho los países que tienen a mujeres al frente porque las mujeres tienen esa capacidad de hacer trabajos colaborativos mucho más en grupo, con mucho menos sensación de protagonismo y mucho menos ego. En eso han jugado un partido bien interesante. 

Creo claramente que en los países donde hubo un liderazgo político fuerte, donde el sistema sanitario respondió, las crisis se han contenido. Otros países, donde los presidentes han salido a decir más bien disparates- tenemos casos muy cercanos al Uruguay-, así les ha ido.

 P: Justamente antes hablábamos de Estados Unidos con su gran nivel en expertos pero vemos lo que pasó.

R: ¡Exacto! Hay dos cosas que quiero marcar quizás como diferencias con Uruguay. Ahí se ve claramente como un presidente que no logra entender su rol como presidente, lo mal que le puede hacer a un sistema y por otro lado cómo con una enorme cantidad de científicos no pudieron salir a jugar el partido porque por elementos burocráticos, por falta de dinamismo en la  capacidad de autorizar.  quedaron trancados con universidades cerradas con cantidad de equipamientos adentro que podrían haber hecho una enorme colaboración con los sistemas clínicos habituales, capacidad de diagnostico, capacidad de testeo y mucho más. 

P: Yéndonos un poco del tema, ya que hablamos de Estados Unidos, que está evidentemente en una especie de guerra con China por varias cosas…¿Un científico puede determinar si este virus fue creado como arma biológica en un laboratorio o si vino de algún animal en aquel mercado en Wuhan, China?

R: Sin ser un experto en biología porque nunca fue mi área de trabajo, por lo que he leído y las pruebas incluso aquí en Uruguay a través del análisis de las secuencias del virus,  resulta altamente improbable que esto haya sido una manipulación genética de laboratorio. Por el contrario los análisis de secuencia que permiten agruparlo dentro de otras familias de  virus ya conocidas previamente y a otros coronavirus que genera infecciones hacen creer que -como dijo la OMS- esto es mucho más producto de lo que ya estaba escrito en trabajos científicos desde 2007: el hecho que hubiera mucha gente junta con medidas poco saludables, condiciones para epidemia. 

Y acá vuelvo a un concepto que me parece muy importante , del que habla la OMS : una única salud. El ser humano para tener una buena salud como ser de una especie, necesita que los animales estén sanos y que el medio ambiente esté  sano. Y  si algo sabemos hoy es que el medio ambiente no estaba saludable y los animales tampoco.  Y eso termina afectando directamente también al ser humano.

La posición de Uruguay, ahora y a futuro

P: El Instituto Pasteur ha jugado un rol protagónico en el tema de los tests de diagnósticos. ¿Qué les parece la cantidad que se está haciendo en Uruguay? ¿Es producto de la infraestructura que se lo permite , de la cantidad de kits para testeo , o también de una política que decide en qué casos hay que examinar?

R: Cuando nosotros empezamos a hablar con el gobierno sobre el hecho de producir un kit nacional, uno de los objetivos que nos habíamos fijado en ese momento era llegar a mil tests por día. Hablo de los PCR, no de los test rápidos de inmunoglobulina que son otra cosa que no precisa Uruguay en este momento. El numero mil surgía de lo que estaban haciendo los países que mejor estaban conteniendo la crisis. En ese momento los números nos daban que mil test por día era un número más que razonable. 

P: Uruguay está en un buen lugar en ese sentido…

R: Uruguay está en número dos en Latinoamérica en cantidad de test por millón de habitantes. Hoy estamos en 6000 tests por millón de habitantes lo cual está muy bien y nos pone casi como uno de los países europeos. Por otro lado estamos teniendo muy baja la tasa de tests positivos.Hoy por hoy la prevalencia es del 1%, no mucho más que eso a no ser cuando se da un pico de un nuevo brote. 

P: ¿Es un buen número?

R: Sí, creo que  estamos bien. Pero hay que estar  muy alerta y no dormirnos sobre los laureles. Estamos dando las primeras batallas en lo que sería una guerra. Me parece que  estaría bueno llegar a un poquito más de test y sobre todo estar prontos para llegar a lugares donde sabemos que si el virus entra va a ser difícil de contener, como barrios más carenciados, las ollas populares, los asentamientos. Allí vamos a tener que hacer una inteligencia en cuanto ir a testear en forma dirigida. Eso es lo que está haciendo el grupo asesor científico honorario integrado por el Dr. Rafael  Radi, el Dr.Henry Cohen y el Ing. Paganini junto con otra gran cantidad de académicos que están colaborando con el gobierno. En ese sentido yo me siento muy orgulloso de la respuesta que se está dando en Uruguay porque el gobierno está trabajando junto con los académicos,  tratando de generar cosas buenas de  la mejor manera que entendemos, estudiando y aprendiendo… que es como se puede trabajar.

P: Me hizo acordar con este comentario la entrevista que hice a un ex General del ejército israelí que criticó la forma en que se organizó en Israel el manejo de la crisis, diciendo entre otras cosas que debía encararse como una guerra total en el sentido de la necesidad de poder poner todos los recursos nacionales a disposición de la lucha contra la pandemia.  Eso de unir brazos del quehacer nacional es clave para una lucha de este tipo ¿verdad?

R: Yo creo que es clave para todo, porque también es clave para tomar decisiones para donde llevar al país. Está quedando en el mundo de hoy que hay muchas especialidades que tienen que sumar y complementarse para que a los países les vaya mejor. Entonces muchas veces viene la pregunta de los países desarrollados versus los países no desarrollados. ¿Los países desarrollados se apoyan en la ciencia e invierten en ciencia tecnología e innovación porque son desarrollados y les sobra la plata o es exactamente al revés? Justamente los estudios demuestran que es al revés. Los países desarrollados son desarrollados porque alguna vez invirtieron en sistemas científicos, tecnológicos y de innovación sólidos fuertes y por un período de tiempo largo. Y estamos los otros países que aún no nos logramos desarrollar, porque que no hemos tomado la decisión de invertir en sistemas de innovación de forma importante por un período importante hasta que los sistemas estén solidos e independientes por sí mismos.

P: ¿Considera que tras el Coronavirus se entenderá que hay que dedicar más recursos a estos temas justamente y cambiar de prioridades en el presupuesto nacional? Me refiero al mundo en general.

R: Yo tengo la esperanza de que si. Por dos motivos. Uno porque creo que todos los seres humanos nos dimos cuenta de que la manera que estábamos viviendo de alguna manera no es viable el mundo. Y yendo  particularmente a Uruguay, esto puso de manifiesto que Uruguay durante 35 años venía invirtiendo en un sistema científico que creo ha demostrado ser de muy buen nivel y que puede jugar en las primeras ligas pero que hay que dejarlo jugar en las primeras ligas. El país tiene la oportunidad de preguntarse para adelante realmente cómo va a generar riqueza el Uruguay. Este Uruguay va a seguir siendo un país agroexportador generador de comodities, de materias primas o va a empezar a recorrer el camino de los países que se desarrollaron que fueron transformando sus matrices productivas hacia matrices mucho más basadas en conocimientos, conocimientos científicos sólidos, robustos y apoyarse en un buen sistema científico de innovación para poder empezar a generar productos con mucho más valor agregado que es el conocimiento.

Está el ejemplo de cómo Israel se transformó de un país en la década del 80 que producía cítricos en la mitad del desierto a ser uno de los principales países con producción biotecnológica. Es algo que a todos nos llama la atención y que hay que mirarlo y aprender y esta quizás sea una crisis que es una oportunidad para justamente aprender eso.

La salida

P: Para terminar… en determinado momento todos los países comienzan a hablar de salida. En Uruguay Presidencia nombró al equipo encabezado por Isaac Alfie, con científicos, estudiando cuál será la estrategia de salida. ¿Le parece que Uruguay puede ya pensar en una estrategia de salida clara? 

R: Yo estoy muy tranquilo que hay un grupo de gente que está pensando la salida, y una salida basada en datos, en evidencia y en estudios. Eso me genera mucha tranquilidad. Creo que no podemos adelantar hasta ver si ya estamos saliendo o no. Hasta  ahora nos pudimos adelantar a muchas cosas porque veníamos mirando lo que  pasaba en el norte y sabíamos lo que venía pasando. El problema es que en el norte ahora viene el verano y aquí viene el invierno. Hay que esperar, hay que tener prudencia y tratar que cada brote se contenga rápidamente. 

P: Interesantísimo todo Dr. Batthyany. ¿Quisiera mencionar algo más, que sea importante decir y yo no he sabido preguntar?

R:  Me parece que hay que remarcar el enorme orgullo que hay que sentir por los jóvenes investigadores que muchas veces se los tildaba de la generación ni ni, que no estaban comprometidos, y  demostraron tener un enorme compromiso con el país. Han trabajado en forma incansable con productos de gran calidad. Por otro lado agradecer el apoyo que hemos recibido de la agencias financiadoras. En particular nosotros recibimos un fondo de convergencia cultural del Mercosur que nos ha permitido trabajar en la producción de estos kits diagnósticos y en la parte de serodiagnóstico y también a la ANII, Agencia Nacional de Investigación y de Innovación que también nos dio financiamiento para la parte de los kits. Pero globalmente agradecer mucho el trabajo de los jóvenes y también que en Uruguay nos hayamos unido todos más allá de colores de banderas, para poder sacar el país adelante. Creo que eso fue algo muy lindo de vivir y es parte de la clave que Uruguay hasta ahora le haya ido bien.

P: Que gran mensaje para terminar. Mil gracias.

R: A usted.

 

Ana Jerozolimski
(15 Mayo 2020 , 03:44)

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