Israel

Testimonio: cuerpos de judíos muertos de Coronavirus en el exterior, a sepultura en Israel

Este hombre los ve de cerca

(Fotos: Gentileza ZAKA)

Yehuda Meshi Zahav (61) ha visto mucho en su vida. Desde que fundó en 1989 la organización de rescate ZAKA , estuvo en un sinfín de escenarios de atentados terroristas, incluyendo una gran cantidad de las explosiones suicidas de la segunda intifada. Su responsabilidad y la de sus numerosos voluntarios está explicada en el nombre mismo de la organización, una sigla en hebreo que significa “Identificación de víctimas de catástrofes” .No los olvida, pero vuelve a estremecerse ahora, al ver directamente las tragedia provocadas por otro tipo de enemigo: el Covid-19.

Conversamos con Yehuda este jueves en la noche de Israel, al enterarnos que se encomendó a ZAKA ocuparse de numerosos de los cuerpos de judíos fallecidos en el exterior y traídos a Israel a sepultura.

“Nos pidieron encargarnos de este tema, judíos fallecidos más que nada en Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Reclutamos a nuestros voluntarios en distintas partes y todas las noches nos encargamos de envolver los cuerpos cuando van a emprender camino a Israel”, nos explica Yehuda. “Durante mucho tiempo no se los podía traer  porque las aerolíneas no trabajaban. En aviones pequeños no se podía traer féretros y con los aviones de carga había problemas. Finalmente, eso se pudo solucionar”.

Le comentamos sobre el público incrédulo o simplemente irresponsable, que no se cuida, que no respeta las instrucciones sobre las precauciones a tomar, tanto en su sector de la población, el haredi, o sea ultraortodoxo, como en la población en general. No esquiva el tema en absoluto. Pero primero que nada quiere recalcar precisamente por qué hay que cuidarse.

“Esto da miedo, es real, no es una mera estadística. Yo veo cuando llegan los cuerpos . Los toco. Cada uno con su nombre…Moshe, Yaakov, Aharon, Abraham…Ya he estado en demasiados funerales y es muy duro de verlo”, nos dice. Y da detalles. “Pueden participar pocas personas, son 10 ó 15, todos de la familia del fallecido, la gente de duelo. Pero en estos funerales, a diferencia de los que estábamos acostumbrados a ver, los deudos no pueden ni siquiera recibir el abrazo de consuelo de nadie. Yo miro a esa gente y me parece terrible….A veces dicen unas palabras de despedida junto a la ambulancia que trae el cuerpo, pero están solos…llorando”.

No podemos desperdiciar la oportunidad de hablar con Yehuda Meshi-Zahav y no preguntarle su opinión sobre lo que ocurre en la población ultraortodoxa de Israel en relación al cumplimiento o desacato de las instrucciones publicadas por el gobierno. Pero antes es especialmente relevante recordar que hasta 1986 él era una de las figuras más conocidas del sector más extremista dentro de la población haredi de Israel, que chocaba continuamente con la Policía israelí por las manifestaciones y protestas que organizaba por ejemplo a raíz de excavaciones arqueológicas que sostenía “profanan la memoria de los muertos”, cuyos restos podían hallarse, de siglos atrás. 

Fue un atentado terrorista cometido en la línea 405 del ómnibus de Tel Aviv a Jerusalem lo que le cambió la vida. Fue testigo y comprendió: “Si nuestros enemigos no distinguen entre nosotros, tampoco nosotros debemos hacerlos. Somos un pueblo y debemos actuar juntos”, se dijo entonces. No sólo cambió su actitud ante el Estado, realización del sionismo sino que decidió actuar para plasmar su nuevo sentir en un aporte concreto al país y su gente. Y fundó ZAKA.

“Sabes que los ultraortodoxos, los haredim, estamos muy divididos”, nos recuerda, señalando que por un lado están los así llamados “litaím” y por otro los jasidim de distintos grupos que responden a grandes rabinos, cada uno el de su grupo,  que actúan en su mayoría como la así llamada “Edá jaredít”. 

Puedes leer al respecto también en la entrevista que realizamos recientemente a Dov Halbertal.

Yehuda entra en detalles. “En la prensa de los litaím, te aseguro que absolutamente todos los días se publican advertencias sobre por qué hay que cuidarse. Las sinagogas están cerradas, la gente va con máscaras. Una actitud absolutamente distinta es la de los jasidim de los distintos grupos, que hacen totalmente caso omiso de las instrucciones”.

 

Esto fue publicado en nombre de ZAKA y del Ministerio de Salud Pública de Israel. Arriba dice "Si no nos despertamos, que D´s se compada de nosotros". Luego dice "Quedándonos en casa nos quedamos con vida". A la derecha, junto a la foto, dice que otros 5 cuerpos de judíos fallecidos por el virus llegaron de Francia. "Material para pensar", explica el poster.

 

“Está claro que hay una crisis de confianza en el gobierno. Lo que ha ocurrido aquí en los últimos meses es que se convirtió esta pandemia en algo político que lleva a discusiones entre izquierda y derecha, con el tema de las manifestaciones en Balfour…es increíble. ¿Qué importa todo el resto? ¿Qué importa lo que uno hace para que otros digan ´entonces yo tampoco cuido´? ¿Acaso si alguien se suicida uno también tiene que hacerlo?”, se pregunta retóricamente.

Recalca que “no es normal arriesgarse a contagiarse y así contagiar a la propia familia”. Pero el problema entre los jasidim, explica, es que los grandes rabinos creen ahora en “inmunidad de rebaño” y “no les importa”. Acotamos que eso es una excusa que adoptaron los últimos días, pero que de hecho el tema de fondo es otro, no quieren cambiar su forma de vivir y dan prioridad a los rezos en comunidad, desacatan abiertamente las órdenes.

“Por supuesto”, responde. “Hay aquí un problema de fondo. Yo te puedo asegurar que absolutamente todos los jasidim van todos los días a la mikve y de ahí a rezar shajarit. Y ahora es Sucot, van a bailar en todos lados, no hacen caso a nada”. Recuerda lo que pasó en la primera ola. “Los sectores más radicales decían al principio que Coronavirus es una enfermedad de los sionistas, que lo inventaron para perjudicarlos”, asegura. “Después, algunos empezaron a creer, pero si el gran rabino dice que hay que seguir la rutina, hacen lo que él dice.Así es en la vida diaria también, si un médico dice que hay que abortar pero el rabino dice que no, pues la pareja no abortará. Así que ahora, pasa lo mismo”.

Tratamos de entender la sicología del tema. “Creen que si su gran rabino los cuida, no les pasará nada. Y ellos no hacen nada sin lo que diga el gran rabino.Si dice que esta es la política, no cuidarse y seguir como si nada, es lo que harán”.

Recordamos que ese sector de la población no vive solo y que su actitud arriesga a toda la sociedad.

“Eso es indudable. Y da miedo. Si yo tengo que ir a Bnei Brak, estoy asustado”, confiesa Yehuda refiriéndose a una ciudad ultraortodoxa contigua a Ramat Gan. “Y no entiendo cómo se puede actuar así y no entender el peligro. Yo recibo los cuerpos. Esto no es una broma”.

Ana Jerozolimski
(01 Octubre 2020 , 16:55)

Ultimas Noticias Ver más

Esta página fue generada en 0.0711980 segundos (33210)
2020-10-29T22:15:33-03:00