En comunidad

En la bendita memoria de Andrés Abt, recordándolo en sus propias palabras

Así fue su vida, así amaba a su familia, a su partido, a su comunidad

Nos parece mentira estar publicando estas líneas a raíz del tan prematuro y doloroso fallecimiento de Andrés Abt (z"l), el muy querido Alcalde del Municipio CH, cargo al que había sido electo por primera vez en el 2015 y reelecto meses atrás, por lo cual renunció a la banca parlamentaria que había ganado en las elecciones nacionales, como miembro de la lista 71 del Partido Nacional en la que fue creciendo desde hace años.

Las palabras en su memoria, dichas y escritas por copartidarios y adversarios políticos, no eran de esas que se dicen por un momento de tristeza, sino las que realmente merecía alguien como Andrés que irradiaba siempre ese don de gente, esa calidez y simpatía personal, y al que todos conocían como un gran trabajador y servidos público.

En su memoria, publicamos aquí un resumen de la primera entrevista que le realizamos años atrás, cuando fue electo por primera vez como Alcalde, ya que aquí hay mucho de su historia personal, de su historia de vida y amor por la familia, el partido, el país y la colectividad judía de la que era parte. 

Si te interesa leer la entrevista que le realizamos cuando fue reelecto como Alcalde hace unos meses, puedes entrar aquí.

 

Ante todo felicitaciones. ¿Cómo te sentís ya como alcalde electo?

Bien, bien, realmente fue una muy buena elección, nosotros nos estuvimos preparando para esto desde hace mucho tiempo, no fue que llegamos por casualidad. Yo comencé en 1995, cuando en el Centro Comunal Zonal 5 fui edil local, que era un poco la misma actividad que se lleva adelante ahora en los municipios, donde había cinco representantes, tres por el Frente Amplio, uno por el Partido Colorado y uno por el Partido Nacional [PN], yo era este último. 

Ahí me enamoré de esta tarea, me pareció una actividad muy humana, muy cercana, en la cual rápidamente la gente puede ver los proyectos realizados. Me parece que a veces nuestro Estado, tiene una gran cantidad de burocracia que lleva a la desmotivación de llevar adelante proyectos y que terminen en comisiones y discusiones gigantescas, no terminan en soluciones. 

En 1995 por más que no tenía el poder de ejecución que puedo tener hoy, me encantó el proyectar algo y rápidamente realizarlo. Después fui edil departamental, integré la comisión de Tránsito y Transporte, fui diputado suplente de Jaime Trobo, aparte manejé desde la cámara algún tema que tuvo que ver con Israel, lo estuve defendiendo y dando nuestra impronta o posición sobre determinados temas. Después fui diputado suplente de Ana Lía Piñeyrúa, y ahora esto. Hace tres años que estamos trabajando para llevar adelante un proyecto, que es el que pensamos realizar durante este quinquenio.

Realmente estoy muy contento y muy esperanzado de poder mejorar la situación de los vecinos en este municipio. Me parece que podemos llevar adelante un real gobierno de cercanía, que la gente entienda que estamos para el bienestar de los vecinos y que somos el primer contacto entre el vecino y la intendencia de Montevideo.

 

O sea..¿cómo ves  tu papel?

Llevar  adelante todo lo que tenga que ver con las políticas de acercamiento, contacto directo entre los vecinos y la IM, poder tener una oreja bien grande para poder escuchar los planteos, llevar adelante soluciones. Para eso estamos realmente muy esperanzados al poder tener esta oportunidad de trabajar acá. 

Años atrás, junto a su sede temporaria en la calle Ellauri, feliz de saludar a vecinos que se le acercaban

 

¿Vos mismo vivís en esta zona?

Sí, yo viví toda la vida en esta zona, desde que nací hace 42 años (recién cumplidos).  Naci a dos cuadras de donde estamos ahora, y siempre he vivido acá, he ido a los clubes deportivos de acá , he ido a instituciones educativas como el Ariel también en el municipio… Realmente siento que conozco el municipio, sus actividades, sus vecinos e instituciones,  y me parece que puede ser fundamental para poder llevar adelante una buena gestión, porque conozco realmente el cambio que ha tenido. 

Yo me crié a dos cuadras cuando pasaba solamente el  121 cada tanto..Me acuerdo que jugábamos en la calle permanentemente y el 121 pasaba cada 15 minutos, hoy pasan más de 12 líneas de transporte por esa misma calle. Jugábamos al fútbol contra el paredón de la cárcel y hoy está el shopping Punta Carretas… Todo ha cambiado en no tantos años.

Y cuando uno habla de los cambios: 12 líneas es mejor que una, pero hoy ya no se puede jugar tanto en la calle, hay cambios para bien y para mal, ¿verdad?

Totalmente. Cuando estoy en la calle moviéndome siempre comento que no ves niños jugando en la calle, que antes en distintos lados era tocar bocina o ver pasar una pelota..Me acuerdo que hasta te decían siempre que cuando pasara la pelota frenes porque atrás de la pelota venía el niño. Hoy en día no ves tantas personas jugando en la calle, creo que hemos perdido eso. 

 

Una parte importante  de la colectividad judía reside en la zona de tu municipio. Sos la primera autoridad municipal judía de Uruguay. ¿verdad?

Así es, así lo creo

 

¿Es un orgullo?

Si, y como todo es una gran responsabilidad.  Yo estoy con muchas ganas y expectativa.

Ser un candidato de la colectividad me da una gran oportunidad de mostrar cómo nosotros llevamos adelante distintas políticas acercándonos a la gente. Me  parece que nuestra colectividad tiene unos valores muy lindos de mostrar y  que es una oportunidad  de poder hacerlo. 

 

Entiendo que estás pensando en algo concreto cuando me comentás esto...

Así es. Te cuento que hace mucho tiempo estuve delante de un proyecto, con unos amigos que me invitaron, que se llamaba Delirium , en una sede en la calle San Salvdor que la NCI nos ofreció para hacer ahí un espacio cultural. Era para jóvenes que ya salían de la tnuá, el movimiento juvenil, y no tenía dónde estar reunida, algo similar a Hillel.  Yo no fui uno de los que comenzó con esa actividad, pero fui invitado rápidamente por amigos a participar en ese proyecto. Ese mismo grupo lo mantengo hasta el día de hoy y  nos juntamos permanentemente.  Pues te diré que antes de la campaña me junté con ese grupo de amigos, de los cuales sólo algunos son del Partido Nacional. Hay también colorados, frentistas e independientes. Les conté en qué opciones estaba pensando y les dije: "Miren, me está pasando esto, tengo estas tres posibilidades, a mí me encantaría ser alcalde del municipio, me parece que nos da una oportunidad fantástica de mostrar cómo trabajamos nosotros, desarrollar la zona…"

 

Ahí con “nosotros” te referís a los uruguayos judíos.

Exacto. Ahí formamos un grupo de uruguayos judíos exitosos, emprendedores, que tenemos una óptica diferente de enfrentar la vida y llevar adelante sus proyectos. Me dieron una gran mano en la elaboración de nuestro programa: en la manera de comunicarlo, en cuáles eran nuestras obligaciones, cuáles deberían ser nuestros puntos de contacto con la sociedad… Todos ellos fueron madrijim, líderes en distintas tnuot, movimientos juveniles,  y eso me parece que es bueno llevarlo hoy a la sociedad y mostrar cómo gente de la colectividad es realmente muy emprendedora, cómo está totalmente vinculada y asociada a Montevideo y a Uruguay, cómo  siempre está pensando en la mejora de la calidad de vida de su entorno, de las organizaciones.

 

Una forma de dar un buen ejemplo..

Exactamente...Y  me parece que puede llegar a ser un buen ejemplo para todos nosotros el trabajar así. Yo en la lista 71 trabajo con más de 200 personas, entre las cuales no hay muchas  de la colectividad, e interactuamos perfectamente. Se  juntaron los dos grupos y bajaron las mismas líneas y llegamos a los mismos destinos y objetivos, desarrollamos las mismas propuestas. Me parece que ese ejercicio fue fantástico, no solamente por el tema religioso: juntamos en una mesa a gente de la colectividad a la que jamás se le ocurrió sentarse en un club político, y del otro lado a gente que nunca había estado sentada con un judío. Eso me pareció fantástico, se armó como un equipo multidisciplinario de trabajo que fue excelente, las propuestas que llevamos adelante salieron de esa mistura fantástica. 

 

O sea que aquí también hay un mensaje...

Por supuesto. Eso me parece que puede ser un buen ejemplo para la sociedad. Vivimos en  un municipio que tiene un dato que para mí es fantástico: viven 180.000 personas e ingresan todos los días 90.000 personas, lo cual lo hace durante 10 horas el lugar donde Montevideo vive, confluye. Eso me parece fantástico.  Yo creo que  si nosotros llevamos adelante acá un buen ejemplo de una campaña educativa en valores, en gestos, y algunas de esas 90.000 personas se lo lleva a su barrio, hasta vamos a poder mejorar su calidad y relacionamiento en su barrio. O sea que en un sueño podemos mejorar un barrio, el otro, la ciudad, y generar un concepto de convivencia mucho más importante. 

Es el mismo ejemplo: yo quiero gobernar en este municipio no para los vecinos o los comerciantes de acá exclusivamente, sino para que todo el que venga acá sienta que los servicios funcionan para todos, que el ómnibus pasa bien para todo el mundo, que hay buena iluminación para todos, que se pueden utilizar los parques de la misma manera, que hay buena accesibilidad para todos… Me parece que ese concepto es muy bueno y es en ese eje que vamos a estar trabajando. 

 

Y esta actitud, este encare de la vida, seguro te acompañó también en tus años activos en movimientos juveniles en la colectividad..

Claro que sí. Yo siento que me ha aportado mucho el ser de la colectividad. Yo siempre lo dije, tanto cuando fui a Jazit como cuando fui madrij, líder, en Hashomer Hatzair, aunque  ideológicamente no tiene  nada que ver con el Partido Nacional (risas). De todos modos, aquello no era realmente militancia ideológica. Para mí trabajar con chicos, trabajar en convivencia, llevar adelante los valores, fortalecer el compañerismo y mucho más, era lo central. Eso me ayudó  en esta nueva etapa de mi vida, a la hora de motivar a mi equipo, de trabajar en equipo, de llevar adelante propuestas, de realizar de proyectos y hacer el seguimiento de esas propuestas. 

 

Es que ser líder, madrij, en un movimiento juvenil, te da una responsabilidad a veces mayor de lo que uno puede pensar a esa edad..

Sin duda. A veces cuando paso con gente que no es de la cole por un movimiento juvenil les digo: "¿ustedes saben que ahí toda esa gente el más grande tiene 20 años?".  Es una estructura impresionante, donde a vos te ponen a tomar decisiones importantes siendo muy chico, y me parece que es un ejercicio fantástico de trabajo y de motivación de grupos y de responsabilidad que tenés. 

Me acuerdo que cuando fui a llevar a mis janijim, a los chicos de mi grupo, a un majané, campamento,  iba a las casas de los padres para pedirles que me firmaran la autorización…. Y después yo pensaba, el padre, en un apartamento espectacular, que seguramente cuida al hijo como nadie, me lo daba con total confianza al chico, que se iba a ir conmigo..Es cierto que el chico había estado conmigo todo el año, pero sabés lo que es un majané..las condiciones lejos están de ser lujosas...pero los padres te lo dan, confiándote lo más preciado parauna familia, que es su hijo. Eso yo creo que, sin que te des cuenta en ese momento, son enseñanzas que vas adquiriendo permanentemente. 

 

Vivencias judías

Es precioso como lo describiste...Andrés ¿has tenido otras experiencias singulares como judío que sentís que te marcaron?

Sin duda, cuando fui a hacer la Marcha por la Vida. Antes de hacerla mi madre, que es muy sensible, me decía: “¿Te parece ir a la Marcha por la Vida, vas a ir a los campos donde fallecieron tus bisabuelos, donde se escaparon tus abuelos, donde se perdió toda tu familia?”. Yo dudaba si ir o no, y cuando fui entendí por qué ese viaje se llama “Marcha por la Vida”. 

Vi la experiencia de gente que estuvo, que sufrió el Holocausto en carne propia, que vio perder a sus familiares y sacaron de ahí la fuerza para continuar y después de ahí crea el Estado de Israel y sigue viviendo, transformando familias, llevando adelante su fuerza… Ahí conocí a un sobreviviente que se llamaba Abraham, estuvimos en los guetos donde él estuvo trabajando en Polonia, también por supuesto que estuvo en Auschwitz, se escapó de ahí, llegó a estar en Treblinka pero por suerte también se pudo ir, y vos lo veías y era un veterano de 1,65 metros y cuando tuve una actividad en la que me decían que tenía que dibujar un héroe, para mí él era un héroe, porque en verdad había sobrevivido a todo eso y se había escapado. Creo que eso te hace levantarte  todos los días…

Andrés en Auschwitz-Birkenau

 

Quiso seguir viviendo…

Y quiso seguir viviendo. Conocimos también a otro sobreviviente  que se llamaba Isaac, que estuvo en la rebelión del gueto de Varsovia. Después lo trasladaron, estuvo trabajando con Mordejai Anilevich en el gueto, era uno de los que llevaba el contrabando desde afuera del gueto hacia adentro por las alcantarillas. Después fue perseguido, por supuesto perdió a toda su familia y demás, y cuando terminó la guerra se puso como voluntario para recibir a la gente que salía de los campos que estaban en peor situación que él. Yo pensaba que si esto me pasaba yo me iba de Europa al otro día, y esta gente se quedó porque sentía que estaba mejor que otros. 

Esas son fuerzas que tuvieron nuestros antepasados en otro momento y me parece que eso también es parte de nosotros, de por qué sentimos  que podemos trabajar. Hoy en día la gente me saluda en la calle, me felicita y me dice: “No sabés dónde te metiste”, porque estamos en una estructura en donde la mayoría de los funcionarios no son de mi línea política, la IM no está muy bien vista por la cantidad de problemas que tiene, y me parece que lo lindo es entrar y ver cómo se puede solucionar, lo peor que podría ser es decir: “Ay, no, eso es muy complicado”.  Así que te diría que ese hito de la Marcha por la Vida, de cambió un poco la manera de ver la vida.

 

¿En qué se manifiesta hoy tu ser judío en tu vida privada?

Te cuento que me casé a los 39, ya grande, con Analía Raurich, y tenemos un bebé de casi cuatro meses, el primero.  Y para mí algo que tiene que ver con eso es hacer el Brit Milá (circuncisión). Yo soy el último Abt que hay en Uruguay y me pareció que era fantástico poder continuar la generación haciéndole el Brit Milá a mi hijo.  Eso es como mostrar la continuación de una generación, de una colectividad, poder hacerlo rodeado de mi familia y amigos me pareció algo muy lindo. Con el tema de la política sigo vinculado pero un poco menos con las instituciones judías. Claro que  mantengo la tradición en todas las festividades, voy  al shil (sinagoga)  con mi padre y demás , y me parece que va en poder comentarle a toda la sociedad que soy judío, que soy de esta colectividad, y las cosas hermosas que tenemos para dar, todo lo que tiene que ver con la creación de comunidad, con el desarrollo de propuestas de integración, nuestra manera de ser, me parece que esos son valores que permanentemente me guían. Me han preguntado si alguna vez tuve problemas por ser judío en algún lado y yo recalco que  no los he tenido, todo el mundo que me conoce sabe que soy judío, desde el club donde hago deporte hasta la facultad cuando estuve…

Andrés y Analía con su entonces recién nacido bebé, Felipe
La familia, parte esencial en el apoyo durante la campaña

 

De los estudios a la Política

¿Qué estudiaste?

Derecho y relaciones laborales. No me recibí de ninguna de las dos…

 

Te metiste en la política.

Me metí en la política muy joven y realmente no le dediqué el tiempo que debí para continuar con los estudios. Ese es un debe que tengo. Mi madre dice que nunca es tarde, pero viene diciéndolo desde hace tiempo…

 

El partido te ha tragado...¿Por qué elegiste el  PN?

Yo no vengo de una familia tradicional, no soy hijo de un blanco. En realidad, te diré que mi mamá sí es blanca, pero mi papá era colorado..aunque ahora ambos votan hace tiempo al Partido Nacional. ¡Ellos dicen que están obligados!  (risas).  Te diré que para mí Aparicio Saravia, ya antes Leandro Gómez en la defensa de Paysandú y Wilson en la dictadura, son pilares que me mostraron que el Partido Nacional era un partido defensor de la ciudadanía, de las leyes, de las libertades, eso fue lo que me gustó. 

 

Diversidad y unión

Abt es un apellido poco común...Me gustaría conocer un poco  de tu familia y del hogar en el que creciste. 

El apellido es alemán, mis abuelos por parte de padre vienen de Alemania y Polonia. Es Abt, aunque mucha gente durante toda la vida me llamó “Abeté”, yo me tuve que acostumbrar… cuando nació mi hijo Felipe le dije a mi esposa: ahora él se va a tener que acostumbrar a que le digan el apellido de distintas maneras. En alemán dicen que significa templo.

Tengo a mis padres , Harry Abt, y mi mamá, Elena Muriondo. Mi mamá no es de la colectividad y creo que ese es un dato muy importante. Yo siempre lo digo: donde me enseñaron la convivencia propia es en mi casa. Me acuerdo de cuando venía Rosh Hashana en mi casa mi madre llamaba a sus amigas judías para preguntarles qué es lo que tenía que estar la mesa, qué tenía que tener, lo mismo cuando hacíamos el séder de Pesaj, todo lo que tenía la mesa, para que fuera la misma mesa que en  cualquier casa judía en esa noche. Eso siempre fue así, siempre fue inculcando la convivencia entre dos religiones.

Andrés y sus padres, en una foto tomada poco después del nacimiento de Felipe

 

Y a vos te dio por el lado judío...

Es que mi propia madre siempre ha estado  impulsándome a mí más que nada a que continuara en la religión judía. Yo me acuerdo que mi madre cuando iba a cumplir 13 años tuvo una charla conmigo y me dijo que tendría que hacer la Bar Mitzvah, empezar a estudiar sobre judaísmo " porque sos el último Abt de Uruguay, tu abuelos perdieron a sus papás en los campos, y es un tributo importante que vos muestres que a pesar de todo eso que ocurrió tú continuás y vas a ser un judío más en Montevideo". Tengo también una hermana, pero ella no practica el judaísmo.

 

Muy fuerte el mensaje de tu mamá..

Tuve esa charla y después por supuesto que hice mi Bar Mitzvah con [Daniel] Kripper en la NCI]. Eso me fue inculcando los valores en mi familia y el respeto a cada una de las religiones. Siempre fui al shil con mis abuelos, con los papás de mi papá, siempre a la NCI en Río Branco, y en nuestra familia se manejaron siempre esos conceptos de apoyar el tema de la religión, de que esté en contacto con gente de la colectividad permanentemente… Era increíble que mi madre que no es judía, tampoco es practicante católica…siempre  me decía que me involucrara ,que fuera… por ejemplo cuando empecé a ir a Jazit también fue mi madre la que me impulsó.  Yo nunca supe si era mi padre que le decía a mi madre que me lo dijera o si venía de ella misma. Mi madre es bien el prototipo de la Idishe Mame, en la comida que me da, en cómo me cuida, en la ideología que me transmitió, un poco todo eso.

 

Mil gracias por esta hermosa entrevista Andrés. Y mucho éxito en tu misión.

Muchas gracias Ana.

Ana Jerozolimski
(13 Marzo 2021 , 05:14)

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Por Bryan Acuña Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de las Américas, especializado en la temática de Oriente Medio. Fuente: wsimag.com

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