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Fútbol uruguayo en las Macabeadas: el privilegio de jugar con amigos y hermanos

Conversando con los hermanos Nicolás y Marcel Poziomek

En el equipo uruguayo de fútbol open, que se clasificó a cuartos de final y se enfrenta este miércoles a Israel, hay una hermosa singularidad. Más allá del hecho que todos se conocen desde hace años y juegan juntos todo el año como equipo de Hebraica en la Liga Universitaria del Uruguay, hay entre ellos tres pares de hermanos: Mikael y Matías Lijtenstein, Nicolás y Marcel Poziomek y Federico y Martín Schindler. 

Mikael y Matías Lijtenstein, Nicolás y Marcel Poziomek y Federico y Martín Schindler

 

Aparte de lo bueno de compartir una actividad que uno disfruta con una persona tan cercana como el propio hermano, esto aporta también en lo puramente futbolístico.

Pero vayamos primero al principio.

Nicolás (26)  y Marcel (27) Poziomek –que tienen otro hermano, Diego, el mayor- son macabeos desde siempre. Al parecer, tomaron en eso los genes de Bettina, su mamá, ya que Armando, su padre, fue siempre a la NCI, hoy conocida como Jazit Hanoar.

Participaron en las Macabeadas Panamericanas en Chile en el 2015 y dos años más tarde, en el 2017, fue su primera Macabeada en Israel.  Nico recuerda que lograron pasar a cuartos de final, contra Estados Unidos, pero luego  quedaron eliminados.

“En el 2019, en las Panamericanas de México, nuestro equipo consiguió una  medalla por primera vez, pero justo allí, mi hermano y yo, y Martín Oppenheimer, otro de los jugadores, no pudimos ir porque estábamos participando en otro campeonado”, recuerda Nicolás.”Pero todo el resto del plantel, o sea la mayoría del mismo grupo que está jugando ahora acá en Israel, recibieron la medalla de bronce por primera vez en la historia. Por suerte ahora estamos todos acá”.

Y por ahora, están bastante satisfechos.

“Creo que la verdad es que hicimos una muy buena primera parte y logramos pasar de grupo, con dos victorias ante Suecia y Bélgica-que eran nuestros rivales directos-, y luego empatando 1 a 1 con Estados Unidos, que es uno de los equipos más fuertes del campeonato”, comenta Nicolás. Ese resultado en un partido muy duro, dejó al seleccionado Open uruguayo “la sensación que estamos al nivel de poder lograr algo importante, lo cual es clave de cara al partido con Israel”.

Cabe destacar que enfrentarse a Israel será jugar con un equipo profesioal que está en la selección Sub-19 de Israel. “Son realmente profesionales, sabemos que va a ser durísimo, pero nosotros tenemos la ilusión y el convencimiento de que podemos lograr una hazaña. Ojalá que así sea”, dice Nico. “Si lo logramos, sería la primera vez en la historia de las Macabeadas que pasamos a semi finales”.

Nicolás habla con mucha humildad , pero es sabido que el equipo en el que juega, aunque es amateur, es el que representa a Hebraica en la Liga Universitaria uruguaya, o sea que de fondo hay una gran dedicación al fútbol y años de compartir la cancha. Se lo comentamos a Nicolás y así responde: “Es la humildad de todo uruguayo en este tipo de campeonatos. Aunque somos Hebraica, estamos representando a Uruguay, así que nos ponemos ese chip que hay que trabajar y actuar con humildad al enfrentar cada partido”.

Además, aclara, cuando están por enfrentar a un equipo profesional como el israelí, saben que será “durísimo, muy difícil, aunque nos venimos entrenando mucho”. Y agrega: “Pero la esperanza está ahí”. Si no le ganan a Israel, pasan a disputar el quinto puesto en la Macabeada.

 

Le comentamos que el papel que el equipo está jugando en la Macabeada, no pasa sólo por los goles, aunque claro que éstos determinan a qué puesto se llega. Nico lo tiene claro: “Más allá de que ganemos este partido, no lo tomamos con un fracaso , sino como algo bueno que hemos llegado a competir a este nivel, a estar a esa altura. Y está claro que no hay otra forma que seguir trabajando para poder también volver a competir. El año que viene ya hay Macabeadas en Buenos Aires  y cada año podemos ir creciendo”.

Y para hacerlo bien, se toman las cosas en serio. “Realmente nosotros estamos teniendo vida de jugadores profesionales. Nos tomamos muy a rajatabla  las comidas y el descanso después de cada partido, todo lo necesario”, asegura Nicolás. Es que las Macabeadas son consideradas “un torneo 100% profesional y por eso nos preparamos de esta forma”. Una frase lo dice todo: “Para nosotros que en realidad somos amateurs, esto es lo máximo, algo con lo que cada uno de nosotros sueña”.

Entre amigos y hermanos

Ponemos énfasis en lo singular que un grupo como este fútbol open uruguayo sea el que representa a Uruguay en las Macabeadas.

“Nos da un plus el hecho que acá venimos a competir en el mismo plantel con el que que semana a semana competimos en Uruguay, en la Liga universitaria”, asegura Nicolás. “La gran mayoría de las otras selecciones que vienen a participar se arman con varios  equipos judíos de cada país que se juntan un par de meses antes de la Macabeada para conocerse, para entrenar juntos y vienen acá literalmente como un seleccionado de su país. Nosotros hace años que estamos juntos y nos conocemos mucho”.

De izq a der: Mario Mendlowicz,  Marcel Poziomek,  Kevin Lubinski, Nicolás Poziomek y Mikael Lijtenstein

 

Esto incide en lo emocional y en lo futbolístico. “Es una gran cosa que ya nos conocemos todos hace años y jugamos juntos, no es algo nuevo para nosotros. Pero además, tener a tu propio hermano en el plantel, lo cual me sucede a mí con Marcel y también a los hermanos Schindler y Lijtenstein, es algo hermoso, sin duda un plus sobre el resto”. Y agrega: “No es lo mismo estar adentro de la cancha,  mirar para el costado y ver  simplemente un compañero de equipo al que  conociste hace dos meses a lo que nos pasa a nosotros, que es mirar al costado y sentir que te rompés el lomo por un hermano, por un amigo de toda la vida. Y este plus adicional lo sentimos claramente en todos los partidos”.

 

Marcel concuerda plenamente. “Jugar con mi hermano realmente es algo super especial porque más allá del afecto y de la buena relación que tenemos, estamos compartiendo lo que más nos gusta hacer, jugar al fútbol. Venir con mi hermano y nuestros amigos  es una experiencia única, realmente espectacular, más allá de lo que es el evento. Es como siempre decimos: a medida que vamos logrando buenos resultados y encima que sea  con amigos y gente con la que compartimos tantas cosas tanto tiempo, la experiencia es aún mejor”.

 

¿Y la garra?

Puede que  el equipo uruguayo sienta que en algunos  aspectos están un poco por debajo de otros países, por ejemplo  en lo que se refiere a infraestructura y otros puntos concretos. Pero siempre está la garra uruguaya que compensa otras faltas. “Como todo buen uruguayo, en actitud y ganas nunca nos van a ganar”, asegura Nicolás.

Preguntamos si esto, que es de hecho la garra uruguaya, es conocida también por otros, si hay algún comentario al respecto. “Por supuesto, tanto en el hotel como en la calle, nos gritan los nombres de los de los jugadores de Uruguay. Y creo que también gracias a todo lo que hace durante años hace la selección uruguaya de fútbol , es que nos henos ganado un respeto enorme de parte de todas las otras selecciones. Realmente sentimos que no nos quieren enfrentar”, asegura Nico. “Dicen que es durísimos jugar contra Uruguay por la actitud que ponemos, la garra, que es el diferencial que tenemos sobre los demás. 

Y cuando de garra se trata, pasa por supuesto por lo que se deja en la cancha al disputar un partido, y también por el esfuerzo que se hace para volver a jugar tras haberse lesionado, lo cual le ocurrió justamente a Marcel poco antes de viajar a la Macabeada.

“Tuve un desgarro dos semanas antes de viajar y eso fue un golpe anímico importante, pero enseguida encaré la recuperación para poder estar lo mejor posible en el primer partido de Uruguay en la Macabeada. Reincidí  en la lesión justamente en ese partido.  Pero, como siempre digo, lo que dependa de mí, voy a hacer hasta lo imposible para poder recuperarme lo más rápido que pueda para poder ayudar al equipo .Y lo que no dependa de mí, sé que son los riesgos  que tenemos cuando entramos a la cancha”. Y claro está que hay que actuar con responsabilidad. “ En este caso puntual, obviamente, apenas sentí nuevamente la zona afectada, salí de la cancha para no afectar más la lesión y luego del partido ya encaré a recuperación para poder por lo menos hoy en los cuartos de final contra Israel estar a la orden”.

 

 

Dos orgullos que se fusionan en la Macabeada

Los aproximadamente 10.000 deportistas que participan en la Macaeada, defienden a su país y su bandera, y al mismo tiempo comparten con quienes son sus rivales en la cancha, el sentimiento de pertenencia al pueblo judío y de disputar las competencias en el Estado judío. ¿Cómo se maniobra entre ambos orgullos, entre las dos emociones?

“Representar a Uruguay fuera del país siempre es lindo, y mucho más lindo aún es hacerlo en Israel. La emoción de ponerse la camiseta celeste cuando entramos una cancha no tiene comparación con nada”, nos dice Marcel Poziomek. “Y también  es espectacular poder compartirlo con judíos de todas partes del mundo, con quienes competimos con un mismo objetivo. La verdad es que también lo que hace de esto una experiencia única no solamente en el fútbol sino en aquellos eventos que compartimos con los demás atletas, saber que estamos compartiendo con judíos de otras partes del mundo, es realmente espectacular”.

No menos entusiasmado suena su hermano Nicolás. “La verdad que es increíble cuando estamos acá, principalmente lo que fue la ceremonia de inauguración, en la que se puede ver a los miles de atletas de todas partes del mundo. Y es emocionante saber que aunque sean de otros países, todos somos judíos. Es como cuando uno viaja a otro país y se encuentra con un judío, es como que enseguida sentís que es tu hermano, que hay algo que nos une”, recalca Nicolás. “Pero acá venimos en representación de Uruguay, y aunque este equipo, cuando juega en la Liga universitaria, representa a Hebraica, acá representamos al país y así lo sentimos. Sentimos, con orgullo, que somos la selección uruguaya . Y por eso nuestras canciones son las de la Celeste”.


Preguntamos a Nicolás si quisiera agregar algún mensaje, y él sólo tiene agradecimientos. “Principalmente agradecer. A todas las personas que en estos partidos, que en horario uruguayo eran de madrugada, se levantaban especialmente a mirarnos. Y con eso nos alentaba, lo cual para nosotros era hermoso. Saberlo era algo muy especial, así que agradecerles mucho”.

Y Marcel recalca: “Las Macabeadas son un evento imperdible para todo aquel que tenga la posibilidad de venir. Es imposible explicarlo plenamente. Hay que experimentarlo”.

 

 

 

 

 

 

Ana Jerozolimski
(20 Julio 2022 , 08:19)

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